Ovación

Messi opacado por el 7

El rosarino marcó de penal la igualdad parcial de Barcelona y Cristiano Ronaldo desniveló y se llevó los flashes en el 3-1 de Real Madrid en la primera final.

Lunes 14 de Agosto de 2017

Cuando su remate se coló junto al palo derecho y el arquero se tiró hacia el otro, en el penal que le daba el 1-1 esperanzador a Barcelona a los 76', Lionel Messi corrió con la pelota en las manos hacia el centro de la cancha para apurar y buscar la victoria, no se vislumbraba lo que sucedió poco después. Es que la localía en la primera final de la Supercopa de España obligaba al equipo culé a buscar la victoria. Sin embargo, enfrente estaba el gran Real Madrid y el portugués Cristiano Ronaldo ya había ingresado un rato antes (58'). Y opacó al astro argentino con un golazo característico: le dio de lleno desde afuera, arriba al ángulo más lejano y puso el 2-1 que diez minutos después Asencio estiró al 3-1 final. Sin embargo, después de su conquista Ronaldo se llevó todos los flashes: es que se sacó la camiseta número 7 y la mostró tal como lo había hecho Messi en el último clásico. Y dos minutos después el árbitro le mostró la segunda amarilla y la roja al reclamar un penal que no fue.

   En síntesis, 24' le alcanzaron al goleador merengue para dejar en claro su importancia en el derby. Y, en este caso, dejar en segundo plano a Messi. Porque si bien el rosarino cumplió al marcar el penal y participó de buenos momentos en el juego blaugrana, la falta de contundencia castigó al dueño de casa, que además extrañó muchísimo al brasileño Neymar, quien ayer debutó en el fútbol francés (ver aparte) dejando roto el tridente que conformaban en Barcelona con Leo y el uruguayo Suárez.

   En cuanto al juego, el equipo catalán nunca le encontró la vuelta al partido, no generó el juego que supo exhibir la temporada pasada y en ataque dependió de las acciones de un Messi que estuvo bien controlado por la línea defensiva del Madrid.

   Lo mejor del partido se produjo en el segundo tiempo, porque a los 5' Piqué intentó despejar un centro de Marcelo y la metió en su arco. Ahí Barcelona salió decidido a empatar pero el arquero Keylor Navas le tapó un cabezazo a Suárez (14') y Busquets lo perdió solo frente al arco (28'). Pero el Real también tuvo para aumentar pero Jordi Alba despejó sobre la línea (9').

   Y llegó un muy discutido penal a Suárez, la conquista de Messi, la contra letal que terminó con el golazo de Cristiano y el 2-1 que el portugués festejó con la camiseta madrileña entre las manos (un festejo similar al de Messi en el Bernabeu), para callar a los hinchas catalanes que lo abuchearon desde su ingreso a la cancha. Esa acción le valió la amarilla y eso lo condicionó para que dos minutos después pidiera penal y el árbitro lo mandara a las duchas con la tarjeta roja en alto.

   Esto les daba alguna chance de empatar a los dueños de casa, que fueron a buscarlo dejando espacios que el equipo de Zinedine Zidane aprovechó a los 45', esta vez desde los pies de Asencio.

   Con la victoria, Real Madrid quedó muy cerca de cosechar otra copa, ya que la revancha del próximo miércoles la jugará en su cancha y con la ventaja de la diferencia de dos goles.


Neymar gritó en PSG

Y mientras su ex equipo sufría en España, el brasileño Neymar disfrutó ayer en el debut con la camiseta de Paris Saint Germain. Es que con el número 10 en la espalda dio la asistencia en el segundo gol (de Cavani a los 62') y cerró con una conquista propia (82') para el 3-0 sobre Guingamp en la 2ª fecha de la liga francesa. También jugó el ex canalla Angel Di María y Javier Pastore (convocado por Sampaoli a la selección) ingresó a los 80'.

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