Jueves 12 de Junio de 2008
Los jugadores de Newell’s estuvieron reunidos a solas ayer por la mañana durante una hora en el vestuario de Bella Vista. Los integrantes del plantel prefirieron no hacer público el motivo del cónclave y aseguraron que se trató de un tema estrictamente privado. A pesar del total hermetismo, la extensa charla tuvo como eje la deuda salarial de cuatro meses que arrastra el club, además de no haber llegado todavía a un acuerdo con la dirigencia por el premio que pretenden por haber asegurado la permanencia de Newell’s en primera. La plata no aparece y el fastidio cotiza en alza.
La práctica debía arrancar a las 10, pero se retrasó más de lo previsto. Mientras los jugadores deliberaban sobre los pasos a seguir por la abultada deuda salarial, Ricardo Caruso Lombardi junto a sus colaboradores mataban el tiempo hablando en la cancha principal de Bella Vista. Por su parte, los utileros y el cuerpo médico también permanecían afuera del vestuario para asegurar la intimidad de los jugadores.
Luego de una hora de deliberaciones los integrantes del plantel ingresaron al campo de juego. Allí se dispuso la realización de un trabajo de resistencia física. Los jugadores estaban con gestos adustos y faltaron las habituales bromas que son típicas en los entrenamientos. Al término del trabajo de trote, elongaron, se ducharon y se retiraron en sus autos particulares. Fue un entrenamiento mucho más reducido en tiempo que lo habitual.
Los integrantes del plantel prefirieron no hacer público el motivo ni el resultado que arrojó la reunión. "Es un tema que queda en la intimidad del vestuario", repitieron tanto los referentes como los más jóvenes. Incluso el capitán Rolando Schiavi, antes de partir de Bella Vista, aseguró: "Estuvimos una hora tomando mates". La deuda salarial no sólo abarca al plantel, sino que también involucraría al cuerpo técnico y a algunos colaboradores. "Hace cuatro meses que no cobra nadie", se escuchó al pasar ayer por la mañana.
Además del considerable atraso salarial los futbolistas pretenden cobrar un premio por asegurar la permanencia leprosa en primera división. Este es otro de los ítems que todavía no está resuelto y genera fastidio.
Por ahora este es el escenario en que se desarrolla la penúltima semana de trabajo antes del receso invernal que se producirá luego del partido ante el descendido San Martín de San Juan, que en principio se jugaría el sábado 21, a las 18.20, en el Coloso. El Clausura se extendió una semana debido a las dos fecha programadas por las eliminatorias sudamericanas.