Miércoles 14 de Mayo de 2008
Todo indicaba que Jesús Méndez no iba a seguir en Central a partir del 30 de junio. Incluso, la semana pasada Manuel Unsadizaga, en representación de la comisión directiva canalla, brindó una conferencia de prensa para informar en detalle los motivos por los cuales el club no hacía uso de la opción de compra por el volante, fijada en una cifra cercana a 1.200.000 dólares. Pero ayer las tratativas dieron un vuelco impensado. Es que el jugador, acompañado de su representante, Pablo Sabbag, estuvieron reunidos con Horacio Usandizaga en la sede de calle Mitre con la clara intención de reabrir las negociaciones. Las partes consultadas coincidieron en que el resultado del cónclave fue muy positivo y en los próximos días quedaría sellada la continuidad de Méndez, uno de los jugadores preferidos de Leonardo Madelón.
Central debe resolver la continuidad de Méndez con suma rapidez. Tiene plazo hasta mañana para hacer uso de la opción de compra del jugador, cuyo pase pertenece a Saint Gallen de Suiza. Por eso el Vasco se puso al frente de todo y piloteó las nuevas negociaciones debido a que su hijo se encuentra en España, junto al tesorero Hugo Ruggiero, firmando los papeles de la transferencia de Cristian Alvarez a Espanyol de Barcelona. Está previsto que cuando el hijo del Vasco regrese de Europa, se siente a darle forma al nuevo acuerdo que vinculará a Méndez con Central.
En esta novela varias situaciones coincidieron para que la gestión que la semana pasada parecía caída, ahora volviera a reflotarse. En primer lugar, las ganas de Méndez por quedarse jugaron un papel clave. Vale aclarar que hace unos días se había negado a firmar su contrato por tres años con Central porque supuestamente tenía una oferta de 450 mil euros por temporada de un equipo portugués. Una decisión que no cayó bien en la gente. Pero en el cónclave que mantuvo ayer con el presidente auriazul, cuentan que el jugador no profundizó sobre el ofrecimiento lusitano. Tampoco se mostró reticente a escuchar la propuesta canalla para seducirlo. Es más, vio con buenos ojos la postura asumida por la dirigencia de firmarle un contrato por una suma cercana a 1.000.000 de dólares por tres años. El mismo ofrecimiento que el jugador no consideró en la reunión del martes pasado con Manuel Usandizaga.
Lo cierto es que la posibilidad de que Méndez siga en Central es concreta. Su continuidad era cosa juzgada, pero ayer hubo claras señales de que esta historia tendrá un final feliz. l