Ovación

"Me dijeron que acá se sentía fútbol, pero así tan loco no me lo imaginaba"

Impregnado por el frenesí canalla, el experimentado defensor Javier Pinola le confesó a Ovación que está sorprendido por la pasión con la que se vive el fútbol en Rosario.  

Martes 13 de Octubre de 2015

Javier Pinola parece agregarle día a día un capítulo de sorpresa a su diario deportivo. El defensor no ocultó su asombro por la pasión con la que se vive el fútbol en Rosario. “Me habían dicho que Rosario era especial. Que acá, en Central, se respira fútbol. Pero que estén así de locos, en el buen sentido, no me lo imaginaba”, confesó con una mezcla de extrañeza y admiración el “Muro” canalla. “La verdad es que es algo lindo. Sobre todo porque estuve muchos años afuera, y volver a vivir esto es como que lleva a uno a decir «mirá lo que me perdí durante mucho tiempo». Sinceramente me hace bien sentir el cariño de la gente”, acotó el Pelado, quien a fuerza de entrega, garra y seguridad ya se instaló en el corazón de la gente canalla.
  —En cuanto al cariño de la gente de Central no te podés quejar porque en Nuremberg eras ídolo, o por ahí eso no se valoraba tanto.
  —Siempre lo valoré y estuve muy agradecido a todo lo que me hicieron vivir en Alemania. Lo que digo es acá este calor sudamericano que tenemos es incomparable. El afecto de allá me lo demostraban dentro y fuera de la cancha, pero la pasión y efusividad que se muestra acá no se compara.
  —¿Extrañabas ese calor sudamericano, ya que en Central también son de reunirse los jugadores con sus esposas?
  —Sí, porque lo que pasaba es que allá no nos juntábamos tanto en los últimos años con los otros jugadores porque éramos muy pocos los que estábamos casados y teníamos chicos. En cambio, desde hace unos meses es como que acá se recuperó eso. Por ejemplo, los chicos están contentos y mi esposa se entiende muy bien con las de los otros compañeros. Es como que recuperamos esas cosas que a uno también le hace muy bien.
  —¿Hay un grupo establecido de esposas o se reúnen todas las semanas sólo para ver los partidos?
  —Lo arreglan entre ellas. No es que hay dos y son muy amigas. Son varias las que se juntan y se llevan muy bien. Lo coordinan de manera natural.
  —¿Se puede decir que ese gesto fortalece más al plantel, ya que además de la amistad y unión que hay puertas adentro hasta las esposas se muestran en la misma sintonía?
  —Seguro. Para nosotros es muy lindo que se junten y conozcan bien. Sobre todo afuera del ámbito futbolístico porque ahí se potencia todo y termina siendo beneficioso para todos.
  —¿Cuando están reunidos se vuelven monotemático con el fútbol o charlan de otros temas?
  —No, de lo que surja en el momento. No hay un tema excluyente. Se comenta algo de fútbol, pero también nos cargamos o hacemos chistes.
  —¿Qué sentís cuando escuchás o ves a la gente que te tiene mucha confianza y que te ven casi imposible que el rival te pase?
  —Por ahí la gente se dio cuenta de que no mentía cuando llegué y dije que venía a aportar. Mi carrera se basó siempre en el esfuerzo y eso no lo negociaré jamás. Después puede pasar que juegue bien o mal, pero con el equipo que tenemos es fácil insertarse y que a uno le salgan mejor las cosas.
  —El hecho de haber enfrentado a delanteros del nivel de Gotze, Muller, Lewandowski, Robben, Rius, ¿hizo que tengas este temple que demostrás?
  —Sucede que cuando te medís con los mejores te ayuda a crecer, a pensar más o estudiar al rival. Por ahí me tocó marcar a varios jugadores que son impredecibles como Robben, o el caso de Messi que uno nunca sabe para dónde va a salir. Eso hace que uno esté más atento cuando lo tenés enfrente. Hay que estar concentrado.

"Tanta plata por la corbata me parecía una locura"

La semana pasada Javier Pinola fue tema de charla en las mesas futboleras. En realidad porque en la cena de gala que organizó Central para recaudar fondos para levantar un centro de alto rendimiento su corbata fue subastada dos veces. Primero una web partidaria la compró en 30 mil pesos y la donó. Y en la segunda tanda se ofreció 15 mil pesos más que dejaron en caja 45 mil pesos. “No lo podía creer. Fue una locura. Está bien que era por un fin benéfico, pero tanta plata por eso me parecía un locura”, rememoró el defensor aún demostrando sorpresa.
  —¿Cómo donaste la corbata?
  —Porque un directivo me comentó cómo era el tema de la cena, y me sugirió si podía llevar algo por si luego se subastaba algo en beneficio de la causa principal, que era colaborar con los chicos. Así que llegado el momento entregué la corbata y después no podía entender más nada. Pero bueno, todo sea por la causa.
  —Los hinchas no suelen pensar en la causa sino de quién viene la prenda. Y en tu caso ya estás a la altura de Ruben.
  —No creo que esté a la altura de Marco. Para mí es palabra mayor. No me gusta comparar, pero hay otros chicos que le dieron más que yo al club como Marquito, el Chelito, Loncho, y varios más.

Apuesta fuerte por los pibes Cervi y Lo Celso

El recorrido de Pinola le permite hacer una sólida proyección sobre Franco Cervi y Gio Lo Celso, las joyas canallas. “Son chicos muy educados, con buena predisposición y ganas de aprender. Hablan, preguntan y escuchan. El Chacho los guío y tomaron las cosas como deben ser. Ojalá sigan creciendo y tengan un gran carrera por Europa", dijo el 25.

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