clasico rosarino

"Me dijeron las cosas que iba a vivir, luego las comprobé"

La Cobra repasó con Ovación el exitoso derby que lo tuvo como máxima figura. "Es un partido con mucha historia y Rosario vibra al ritmo del clásico", afirmó el costarricense.

Jueves 12 de Septiembre de 2019

Es un ícono de Costa Rica. Dejó su infalible huella goleadora en diversas latitudes. Paulo Wanchope tuvo un breve, pero firme paso por Arroyito. Escasos seis meses bastaron para dejar una marca indeleble en la piel del hincha. También en las páginas de los clásicos. La Cobra jugó uno solo. Pero le sobró para mostrar el certificado de clase internacional que tenía bajo la suela. La tarde del 29 de octubre de 2006 no fue una más en la vida deportiva del artillero. “Todavía tengo bien presente cada detalle de ese juego porque no fue uno más en mi vida”, arranca afirmando el costarricense en una cálida charla con Ovación. “A todos mis amigos o familiares les digo siempre lo mismo. Una cosa es ver el derby desde afuera y otra muy diferente es ser parte de ese clásico. Es algo que no podés contar con simples palabras”, remarca. “Me hubiese gustado estar el domingo ahí viendo el partido. Creo que sería algo bonito. Ojalá pueda hacerlo en algún momento porque guardo gratos recuerdos de Central, pese a que sólo estuve seis meses”, confiesa con nostalgia. “Por ahora pienso sólo en el partido. Y el deseo es que ganemos”, tiró el ex atacante internacional.

¿Qué te dejó el único clásico que jugaste, en el que además fuiste la figura?

Fue todo muy especial. La previa fue emotiva porque pude comprobar y vivir todo lo que me habían dicho ni bien llegué al club. A eso le sumo todo lo que me transmitió el hincha. Fue como que me hicieron entender rápidamente lo importante que era ese juego para ellos. Y a la hora del partido, ni hablar. Fue una muy linda experiencia. El estadio lucía un gran marco, todos entonaban cánticos, había mucho empuje. Eso también lo hacía todo diferente. Si bien estuve en otros grandes escenarios a lo largo de mi trayectoria debo reconocer que este clásico fue muy diferente, especial. Y ni hablar después de ese juego, que ganamos y generamos mucha locura en la ciudad. Ahí el simpatizante me brindó mucho más cariño. Es como que sembré una semillita en el corazón de la hinchada de Central. Incluso hasta el día de hoy muchos me recuerdan ese derby. A eso le agrego que gracias a las redes sociales y al avance de la tecnología es como que sigue vigente ese encuentro. Y a nivel personal debo confesar que tengo bien presente cada detalle de ese juego porque no fue uno más.

¿Pensaste que por ese gol que le hiciste a Newell's te ibas a terminar metiendo en la piel del hincha?

Soy consciente de que el partido y el gol ayudó a que sucedería eso. Hicimos un buen juego también. Pero el hecho de que desde un primer momento entendí el sentimiento de la gente colaboró para que en la actualidad me tengan cierto cariño también. Por suerte esa tarde en el Gigante salió todo redondo.

¿De todos los clásicos que jugaste en varias partes del mundo considerás que el rosarino es el más especial por lo que se genera en la ciudad?

Sucede que el clásico rosarino es muy pasional. Es diferente realmente. Creo que desde el momento en que un jugador llega a la ciudad te hacen entender la rivalidad que existe entre los dos clubes y lo que despierta en la gente ese derby. Luego, uno va a la cancha simplemente en representación de todos los hinchas y deja todo. La verdad es que comprobé que es un partido con mucha historia y Rosario vibra al ritmo de ese clásico. Por lo tanto, había que dar y dejar todo como lo hicimos.

Encima tenías de compañero varios hinchas como el Kily, Coudet y Ruben, quienes encima aquella tarde también marcaron.

Sí, fue así. Era todo muy emotivo en ese sentido. Incluso ellos se encargaban en la semana previa de decirle a uno lo que era el clásico para los centralistas. Me dijeron las cosas que iba a vivir, y luego las comprobé. Tenía muchos compañeros que hacían mucho hincapié en el derby.

¿Carbonari te había adelantado en Inglaterra lo que era un Central-Newell's?

Por supuesto. Petaco me contaba muchas cosas, pero otro tema es vivirlo por dentro, en carne propia. Todo lo que dijo era así. Sin embargo, me quedo con lo que pasé ese domingo de euforia y pasión en Arroyito.

¿Te preguntan en Costa Rica por este encuentro?

Sí, lo hacen porque el fútbol argentino es muy competitivo. Pero a todos mis amigos o familiares les digo siempre lo mismo, una cosa es verlo desde afuera y otra es ser parte de ese clásico. Es algo que no podés contar con simples palabras.

¿Superó tus expectativas?

Sin dudas. Sabía que iba a ser un clásico intenso por todo lo que se había generado en la previa. Por eso pongo este partido como uno de los más pasionales, sin dudar. Gracias a Dios aquel día salió todo bien y terminó siendo una gran fiesta.

Y gracias a eso pudiste salir a la calle porque acá el que pierde se guarda por varios días.

Sí, eso lo sabía también, ja. Pude salir y ver a la gente feliz, muy contenta.

¿Seguís lo que pasa en Central hoy en día?

Por supuesto. Cuando puedo veo los partidos vía internet. A eso le agrego que tengo gente amiga y conocida en Rosario que me mantiene al tanto.

¿Y cómo lo ves para el domingo?

Bien, pero hay que tener en cuenta que son partidos diferentes. Pero no tengo dudas de que al jugar en casa, con nuestra gente, tenemos todas la de ganar. Se vislumbra un triunfo.

¿Estos encuentros son los que te generan ganas de volver a ponerte los botines?

Más que por ponerme las botas me hubiese gustado estar ahí viendo el partido. Creo que hubiese sido algo bonito. Ojalá pueda hacerlo en algún momento porque guardo gratos recuerdos de Central, pese a que sólo estuve seis meses en el club.

En ese sentido estás cerca del club porque el año pasado el plantel fue de pretemporada a Costa Rica gracias a vos.

Tuve la posibilidad de colaborar y fue una linda experiencia. Se fortaleció el vínculo en ese aspecto. Luego pude ir unos días a Rosario y estuve en el club. Sinceramente le tengo mucho cariño a Central, pese al escaso período que estuve en la ciudad. Incluso me sentí y hasta en la actualidad siento que hubiese jugado mucho tiempo ahí. Central siempre tendrá un lugar muy especial en mi vida. De hecho, lo tiene.

¿Sabés que dejaste una huella en el hincha?

Sí, gracias a Dios la gente guarda un buen recuerdo de uno. Y eso es gratificante. Estuve sólo seis meses, pero hasta hoy en día siento el cariño del hincha. Es lindo saber que uno puede ir a Rosario y será bien recibido. Mientras tanto, por ahora pienso sólo en el partido del domingo.

¿El domingo vas a ver el partido entonces?

Claro, ni hablar. Y el deseo es que ganemos.

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