Ovación

Mayer no afloja y llegó a los octavos de Wimbledon

El correntino venció al ruso Kuznetsov en tres sets y está entre los dieciséis mejores. El lunes jugará contra el búlgaro Dimitrov.

Sábado 28 de Junio de 2014

Leonardo Mayer está viviendo un Wimbledon inolvidable. El correntino (64º del ranking mundial), único argentino de los cuatro que empezaron a jugar en el césped londinense, se clasificó ayer a los octavos de final al superar al ruso Andrey Kuznetsov (118º) por 6/4, 7/6 (1) y 6/3.

El correntino confirmó así su buen momento y enfrentará el lunes, en la ronda que reúne a los 16 mejores, al búlgaro Grigor Dimitrov (13º), que se deshizo del ucraniano Alexandr Dolgopolov (19º) por 6/7 (3), 6/4, 2/6, 6/4 y 6/1.

Mayer llegó a la segunda semana de Wimbledon, un gran mérito no sólo para el tenis argentino, poco rendidor en el césped, sino en el aspecto personal.

Es que esta es su mejor actuación en un Grand Slam. El Yacaré había accedido apenas a la tercera ronda de Roland Garros.

A diferencia de las victorias anteriores contra el italiano Andreas Seppi y el chipriota Marcos Baghdatis, no tuvo tanta efectividad con su servicio.

Ayer bajó considerablemente la cantidad de aces. Apenas consiguió 8 (contra Seppi logró 22 y ante Baghdatis 16), aunque lo positivo para él fue que Kuznetsov también tuvo la misma cifra.

Una de las mayores virtudes de Mayer fue que no le tembló la muñeca en los momentos extremos. Levantó los nueve break points que dispuso su rival.

A su vez, de los apenas tres puntos de quiebre que dispuso, ganó dos, en el primero y en el segundo set. Allí estuvo una de las claves principales de la victoria.

Este fue el segundo partido entre Mayer y Kuznetsov. Ambos fueron ganados por el Yacaré. El primero fue en el torneo de Acapulco de 2013, jugado sobre polvo de ladrillo.

En su quinta presentación en Wimbledon, Mayer ya superó su mejor resultado, conseguido en 2009 y 2013 cuando accedió a la segunda ronda.

Las perspectivas no son las mejores para su próximo compromiso. Dimitrov aparece como un adversario complicado, aunque al igual que el correntino nunca había llegado tan lejos en Wimbledon.

Será el primer duelo entre ambos. Mayer desea torcer ese historial a su favor.

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