Ovación

Maxi, el jugador fantástico que convirtió dos goles en la victoria de Newell's

La Fiera Maximiliano Rodríguez otra vez fue la clave para que el conjunto leproso desentrañara el partido y ganara por primera vez en el Coloso. Marcó los dos goles ante Crucero del Norte.

Domingo 08 de Marzo de 2015

Newell’s tiene a la Fiera y juega con ventaja. Eso es afano, dirían en el barrio. Aparece en los momentos justos para dar la estocada necesaria y dejar de rodillas al rival. Y anoche surgió otra vez para abrir y cerrar el partido frente a un Crucero del Norte endeble, pero que intentó hacerse fuerte por ciertas debilidades que mostró el rojinegro en algunos pasajes del juego. Maxi Rodríguez tiene toda la jerarquía y hace fácil lo difícil. Si hasta levantó a la gente cuando el 1-0 era escaso y se habían despertado ciertos murmullos. Con el segundo grito de la noche terminó de redondear una victoria que el rojinegro necesitaba de manera urgente para festejar por primera vez en el Coloso bajo este nuevo ciclo de Gallego.

Una, dos y tres. Y sí, la tercera fue la vencida y se dio el gusto de vencer en casa. Y mucho en todo esto tuvo que ver Maxi, el jugador “fantástico” de este Newell’s diferente y que muestra otra cara del juego. No quiere decir que esté ni bien ni mal. Es otra cosa, con ideas disímiles y más conservador.

Newell’s se plantó en cancha marcando su territorio. Mandando y conduciendo los destinos del juego ante un rival que por momentos intentaba ser atrevido. Le costaba horrores, pera la Lepra con un par de toques exquisitos pegó en el marcador. Figueroa le metió una bocha bárbara a Scocco, buen movimiento de cintura para quedar de cara a Caffa, quien le cometió un claro penal. Maxi, con un toque sutil, rompió el cero e inició el festejo en el Coloso.

El tanto aquietó las ansiedades. El rojinegro afianzó su dominio ante un rival tan inocente que por momentos se asemejaba a algunos que participan del torneo interno de Provincial (con perdón a los de este club). Con errores indignos para un profesional. Cuando Newell’s presionaba con intensidad la salida obligaba al error constante. De esa forma se generaban ocasiones para el anfitrión. Maxi probó de media distancia y le quemó las manos a Caffa. Sobre la media hora Scocco no pudo capitalizar un centro de Cáceres en la boca del arco y un minuto más tarde el uno misionero le ahogó el grito de gol a Nacho.

Así y todo, a pesar de que Crucero entregaba signos parecidos a un conjunto amateur, se acercó a Ustari y contestó con un cabezazo de Rosso.

El equipo del Tolo no quería sorpresas en la noche de sábado. Y se amontonó de mitad de cancha hacia atrás para controlar los tibios embates de la visita. Hasta mandó a la cancha a Orzán en lugar de Figueroa. Una clara señal de buscar cerrar el encuentro y no tener sorpresas. Newell’s, después, se arrimó con un puntazo de Scocco que tapó Caffa por enésima vez. Crucero manejaba la pelota, pero parecía no tener el carné habilitante y chocaba contra sus intenciones.

Y en el momento de mayor incertidumbre y dudas, Caffa —el que había sido el mejor del misionero— cometió un error letal al despejar mal una pelota para dejarle servida a la definición a Maxi.

Newell’s venía castigado en casa con el impuesto a las ganancias y de 6 puntos sólo había sumado 1. Hasta que Maxi apareció (otra vez más... ¿y van?) como siempre para encargarse de los goles, entregarle el ansiado triunfo y ser premiado a rabiar cuando Gallego lo sacó al final. La Lepra ganó y es lo que cuenta en el mundo resultadista, aunque aún debe seguir buscando el camino de la mejoría. Más aún teniendo en cuenta la categoría del rival. Ñuls anoche rugió gracias a la Fiera.

 

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