Ovación

Mauricio Martínez es el nombre del estadio del Rojo de Santo Tomé

El Club Atlético Independiente de Santo Tomé bautizó "Mauricio Martínez" a su cancha, donde jugó el ahora defensor de Central, tras cobrar derechos de formación del jugador

Sábado 03 de Marzo de 2018

Lionel Messi, el mejor jugador del mundo, aún no tiene un estadio con su nombre. En cambio, el volante de Central Mauricio "Caramelo" Martínez, sí. Su nombre está desde esta semana estampado en la cancha del Club Atlético Independiente, de la ciudad de Santo Tomé (Santa Fe), 160 kilómetros al norte de Rosario. Es que el actual jugador auriazul, de apenas 25 años, es santotomense. Pateó varios años la pelota en ese club en inferiores y como por el pase a Arroyito el rojo recibió 1.300.000 pesos por derechos de formación, con los que iluminó la cancha, puso riego artificial, renovó bancos de suplentes, alambró y logró otras tantas mejoras para el estadio, la nominación cayó de maduro. Mauricio Martínez es el nombre del estadio.

   "Era un deber moral bautizar con el nombre de Mauri al estadio, aún lo recuerdo de chiquito, flaco, jugaba de fullback, de 2", dijo el ex árbitro y presidente rojo, Ernesto "Lito" Brignone. Pero Martínez, lejos del bronce, le dijo a Ovación que aún no sale de su asombro, se siente "agradecido y orgulloso".

   Para él, Independiente es el club ubicado a seis cuadras de la casa de sus padres (César y María), el lugar que lo vio crecer. "Llegué a los 12 años, jugábamos mi hermano mayor Marcos y yo, los dos de volante central. En esa época no había agua caliente en el club, los vestuarios eran modestos y la cancha muy sencilla. Me llena de alegría pensar que ahora los pibitos podrán jugar en buenas instalaciones y contarán con todos los recursos para entrenar, pero quiero destacar que esto no sólo se logra por el aporte económico de mi pase sino también por el trabajo colectivo de muchos padres del club", dijo el jugador.

   La ceremonia de bautismo se realizó el miércoles pasado con amistosos entre la primera y la reserva de Independiente y Unión (club desde donde Martínez pasó a Central). En primera ganó el tatengue 2 a 1. Y se aprovechó la ocasión para distinguir a los chicos de la categoría 2004 por haber sido campeones en la última temporada de la liga santafesina. Martínez no jugó. "Viajé después de entrenar y llegué con lo justo", comentó. Pero por ser el homenajeado de la noche le entregó la medalla a cada pibe campeón. No faltaron fuegos artificiales.

   Martínez, a quien un compañero de Unión bautizó "Caramelo" porque acostumbra ir a entrenar con una bolsita de masticables bajo el brazo, en realidad comenzó a jugar en Don Sebastián, un club que ya no existe. Continuó formándose en Independiente hasta los 15 (de allí el derecho a recibir un porcentaje por el pase), continuó jugando en Santa Fe Fútbol Club, volvió al diablo rojo a los 17, se fue a Unión y luego a Central. Todas idas y vueltas por la bota santafesina. Pero nadie asegura que sea el club rosarino la última estación.

   "Me gustaría jugar alguna vez en Europa, pero hoy mi meta es Central", dijo el jugador que llegó a ser convocado por Gerardo Martino, antes de su renuncia como técnico de la selección argentina, para integrar la lista definitiva de 18 jugadores que disputarían los Juegos Olímpicos de Río 2016.

   Pero ni llegar a primera ni la convocatoria a la selección lo marearon. "Siempre que viene a Santo Tomé a ver a sus padres pasa por el club a tomar unos mates. Es un buen jugador pero sobre todo un tipo humilde", aseguró el presidente de Independiente. Martínez naturalizó el comentario del directivo: "Tengo muchos amigos de mi categoría, uno de ellos, Nabil Mocello, es uno de mis mejores amigos, un enganche de primera, aunque ahora no juega, trabaja en una fábrica de alimentos para perros", remarcó el hombre que vive en Rosario con su hijita Malena, de 4 meses, y su mujer, Liset.

De día

Santo Tomé, una localidad de unos 70 mil habitantes, con río, playas y buen pescado, tiene cuatro clubes. Independiente y Atenas, los que se cruzan en un clásico "áspero", según los entrevistados, que se festeja en la avenida principal: la 7 de Marzo. A ambos clubes se suman Floresta y El Salvador.

   El diablo acaba de descender así que a partir del próximo 10 de marzo todos competirán en la B de la liga santafesina. Pero Independiente, con 1.200 socios, es el que tiene mayor infraestructura: una sede en el centro (con ocho categorías de handball y 120 deportistas en patín artístico) y un predio de 8 hectáreas a unas 30 cuadras, a puro fútbol (9 categorías inferiores, más reserva y primera) y hockey. Así lo detalla el presidente, quien explicó orgulloso qué se hizo con el dinero que recibió el club que administra desde hace dos años. "Pusimos 24 lámparas halógenas de 2.000 voltios, después de Unión y Colón tenemos la cancha mejor iluminada, con una capacidad para 1.500 personas sentadas. Ahora en Independiente es de día", aseguró.

   "¿Y cómo harán para pagarla con lo que aumentaron las facturas?", preguntó Ovación. "Y, ese es todo un tema para los clubes amateurs. La provincia nos subvenciona el 40% pero es difícil, alquilaremos la cancha a otros equipos de la región. Para los chicos jugar acá es un sueño, queremos que la usen", dijo el directivo a quien le quedan aún dos años de gestión y tiene aún más planes.

   "El club estaba abandonado. Antes teníamos tres hilos locos, ahora alambramos las ocho hectáreas, pusimos a punto los vestuarios. Y tenemos césped de primer nivel: somos la envidia de la región", se ríe, antes de aclarar que les queda cobrar una cuota más por el pase más un derecho de formación. "Nuestro sueño es poder construir una pileta. Lugar nos sobra, sería la coronación de mi mandato", dijo el directivo. Para Martínez, que admira a Pablo Aymar y a Messi, el número uno que aún no tiene estadio con su nombre, una pileta en el club de su infancia "sería un logro inmenso, porque los chicos del club tendrán una infancia mejor que la mía".

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