Domingo 03 de Mayo de 2020
En pocos días finaliza tu contrato, ¿cómo es tu situación hoy con Central?
La situación es esa. Finaliza mi contrato y es un tema que tienen que resolver los dirigentes. Estamos charlando, viendo cómo sigue esta historia.
Ganas debés tener, ¿pero tenés expectativas de que esto continúe?
Obvio, la ilusión y las ganas de seguir en el club están al ciento por ciento. Soy un hombre de la casa y quiero mucho al club, por eso para mí es un placer y un honor estar trabajando acá. Ojalá pueda estar toda la vida. La idea es trabajar para mejorarlo y lograr un crecimiento con un único fin: llevar a la institución a lo más alto que podamos. Si fuera por mí me quedaría a vivir en Central.
¿Imagino que ya tuviste alguna charla con los dirigentes al respecto?
Hablamos algo, pero estamos ahí, esperando que esta situación se resuelva. Obviamente que las cosas por ahí se complican un poco por este tema del coronavirus, porque está todo parado. De todas formas el contrato llega a su vencimiento y hay que tomar decisiones.
¿De qué depende tu continuidad? ¿Creés que puede haber algún tipo de condicionamientos?
Va a depender de lo que resuelva la comisión directiva. Uno tiene un trabajo hecho en este proceso y ellos evaluarán de acuerdo a lo que se hizo en este tiempo. En algunos aspectos ya hablé con los dirigentes, pero es como todo, habrá evaluaciones y la toma de una decisión. Lo que tendremos que hablar de aquí en más es si el proyecto sigue, si me amoldo y me sumo a lo que la institución tiene como proyecto. De mi parte estoy totalmente disponible a sumarme a todo lo que sea para el bien del club.
¿Será un proyecto que tiene el club y en el cual te tendrás que amoldar o estás en condiciones de proponer ciertos lineamientos del mismo?
Yo soy un convencido de que hay que aspirar a que la mayoría de los jugadores del primer equipo tienen que ser futbolistas surgidos de las divisiones inferiores. Por eso como proyecto o como idea queremos volver a esa política de trabajo. De mi parte ese es el proyecto que tengo y creo que es el mismo que el del club, esto de capitalizarnos con chicos de nuestras inferiores, dándoles un mayor protagonismo. Creo que es lo que necesitamos como institución. Aspiramos a que ese capital, que son nuestros propios jugadores, crezca y en base a eso poder ir mejorando en un montón de otros aspectos. Hoy es fundamental hacer hincapié en ese proyecto, sabiendo que la situación que se viene de aquí en más, seguramente será de conflictos económicos. En Argentina, como en el resto del mundo, estamos todos en la misma situación.
¿Pero tenés algún indicio de lo que puede pasar con tu continuidad? ¿Creés que hay consenso entre los dirigentes para que sigas?
Yo estuve charlando con ellos a través de una videoconferencia y hablamos de lo que fue mi balance, de lo que pensaba, pero resta que ellos tomen una decisión de acuerdo a lo que pretendan de cara al futuro.
¿Qué tipo de balance hacés hoy de lo que fue tu trabajo en el club en este último año?
El balance es muy positivo. Llegué cuando el club estaba pasando una situación muy incómoda en lo deportivo, muy complicado con el descenso y la prioridad fue sumarme al plantel para trabajar sobre esa situación. Creo que se hizo un buen trabajo y se logró el objetivo. Fue el mayor desafío que teníamos y lo que tomamos como prioridad en medio de una situación que no era nada fácil. En lo personal creo que fue lo más importante. Obviamente que hay muchas cosas por trabajar y mejorar, pero en 10 u 11 meses tampoco se puede hacer demasiado. Insisto, haber logrado el objetivo de la permanencia, sabiendo que en el medio hubo una decisión de la AFA, es lo que más tranquilo me deja.
¿Cambiarías algo de algunas decisiones que tomaste en su momento?
Posiblemente cambiaría algunas y no tengo dudas de que en el futuro algunas de ellas van a ser distintas. Por eso digo que la idea es seguir mejorando. Siento que esto fue una prueba piloto durante un año para tener un conocimiento más claro de algunas situaciones. De todo eso aprendí y sin dudas noté cosas en las que podremos mejorar. Pasa que hace cinco o seis meses estábamos con el promedio y tuvimos que hacer más hincapié en lo deportivo, dejando de lado algunos temas que no eran prioritarios. Central es un club que tiene un potencial enorme, muy grande, pero hay que desarrollarlo y hacerlo crecer día a día. Ya con más experiencia en muchos temas podré tomar algún otro tipo de decisiones, pero siempre pensando en el bien de la institución.
¿Te gustaría tener más injerencia en algunos temas?
Lo que pasa que la figura de mánager o director deportivo no está del todo instalada y es por eso que a algunas situaciones tenés que saber manejarlas o verlas desde otro lado. Este año fue un buen aprendizaje, pero siempre con la idea de potenciar al club. Mi labor siempre va a ser esa, ayudar para hacer a Central cada vez más grande.
Hablaste de las urgencias que impuso el promedio. ¿Si se fallaba en eso el resto de las cosas que se podrían haber hecho bien no hubieran servido de nada?
Tal cual. Todos sabíamos lo que implicaba esa situación, más en un club como Central. Era la prioridad que teníamos y por eso fueron meses muy duros los que vivimos. En el medio hubo problemas también económicos y entre todos intentamos sacar esto adelante. La comisión directiva hizo un esfuerzo enorme y creo que tanto los dirigentes como yo tuvimos que dejar de lado algunas cuestiones porque lo inmediato era sacar resultados para evitar el descenso.
¿Te preocupa la valoración que hagan los socios o hinchas en general sobre tu trabajo?
Los que vivimos desde hace tiempo en el fútbol sabemos que no todos los gustos son iguales, que para algunos podés ser un fenómeno y para otros todo lo contrario, pero lo que siempre aclaro es que me considero una persona que ama a este club porque lo siento como mi casa, desde los 14 años, cuando me vine de Catamarca dejando a mi familia. Siempre voy a defender los intereses de este club justamente por eso, porque siento que es mi casa. La gente puede estar de acuerdo o no con mi trabajo, pero desde mi lugar trato de hacer lo mejor posible. Al hincha lo que le puedo decir es que siento la obligación de hacer bien las cosas. Este no es un trabajo en el que podés cambiar todo de un día para el otro, es imposible hacer un hotel cinco estrellas en dos días, sino que lleva tiempo. Hasta ahora tuvimos que trabajar en medio de una situación en la que priorizamos ciertas cuestiones, pero de acá en adelante aspiramos a hacer otras que puedan perdurar en el tiempo, como algunos proyectos de obras.
A mediados de año se le termina el contrato a Cocca. ¿Desde tu punto de vista, qué es lo mejor para Central con respecto a la continuidad del entrenador?
Es un tema que está evaluando la comisión directiva. Sé que hubo algunas charlas, especialmente del presidente Rodolfo Di Pollina, pero la sensación de incertidumbre es muy grande con la situación del fútbol en general, sin que nadie sepa bien qué pasará. Es uno de los puntos a resolver y hay tiempo hasta junio para hacerlo, pero intuyo que tendrá que ver el proyecto que intente llevar a cabo la institución.
¿Lo ves con ganas de seguir?
Todavía no hablé personalmente sobre si tiene o no ganas de seguir, pero es un tema del cual tendremos que hablar una vez que la comisión directiva determine el proyecto. Después de eso se verá qué decisiones se toman porque socialmente están cambiando muchas cosas, también desde lo económico.
¿Te pusiste a pensar qué tipo de fútbol se vendrá de aquí en más?
En lo futbolístico no creo que cambie demasiado. Los clubes se pueden desarmar un poco con algunos contratos, pero si algún jugador sale libre de Central algún otro club lo va a necesitar. Lo que sí puede cambiar es la imposibilidad de traer jugadores caros porque los presupuestos de los clubes no van a hacer los mismos y ahí puede haber algún quiebre en las instituciones. En lugar de salir a comprar un jugador tendrás que buscar en las inferiores y potenciar a un chico. Me parece que los cambios van a estar más en cuestiones económicas que futbolísticas. Cuando se reanude el torneo, Central tendrá una base importante de jugadores, todos con contratos hasta 2021 y otros hasta 2022, por eso digo que algunas cosas no cambiarán. Sí creo que se les puede abrir el camino a los más chicos, porque quizás se vea un fútbol con menos presión.
Esos problemas económicos a los que hacés referencia seguramente se verán en la poca capacidad que tendrán los clubes para sumar refuerzos.
Lógicamente. Va a ser muy difícil desde lo económico, porque cuando traés un refuerzo implica modificar el presupuesto. Ahora en lugar de salir a buscar un futbolista se tratará de potenciar a alguien de las inferiores, que por ahí no tiene experiencia en la primera, como nos pasó a todos alguna vez. En este caso puede llegar a ocurrir algo similar. La mayoría de los clubes van a tener serios problemas económicos a la hora de contratar y puede suceder que un jugador queda libre y, si lo necesitás y si se amolda al contrato, es algo que se podrá hacer.
¿Es inevitable que aparezcan más chicos del club, tanto en Central como en la mayoría de los clubes?
Central tiene un plantel importante en cuanto a nombres y jerarquía y este nuevo escenario no implica que vayamos a sacar a todos ellos para poner 11 juveniles, nada que ver. La idea es no traer refuerzos para no endeudar al club. Por ejemplo, si necesitamos un enganche y lo tenemos en la reserva o un poco más abajo trataremos de darle prioridad a ese jugador. Acá salvo cuatro o cinco jugadores a los que se le termina el contrato, el plantel va a seguir siendo el mismo.
¿Esta nueva política de trabajo es algo a lo que se tendrá que adaptar el cuerpo técnico que sea?
Exacto. Todos queremos un Central con más jugadores del club en el primer equipo. Ese es un desafío personal y también como institución. Trabajaremos de aquí en más para que muchos de esos chicos puedan llegar a primera.
“Marco Ruben tiene para varios años más”
A varios jugadores también se les vence el contrato. ¿El futuro de ellos va a depender de lo que diga el próximo entrenador, sea Cocca o cualquier otro?
Tenemos cinco jugadores en esas condiciones, pero hay casos que no dependerán de nosotros. Por ejemplo, Marco termina su contrato y será decisión de él seguir jugando o dejar la profesión. Pero este es un caso muy puntual, aunque para nosotros es prioritario en el sentido de que lo queremos en el club. De todas formas, te repito, él va a tomar la decisión que crea conveniente.
¿Y los otros?
En esa situación están Ribas, cuyo pase pertenece a Lanús, Colazo y Kevin Gutiérrez. Pero son situaciones en las que habrá que esperar también qué es lo que dice Futbolistas Argentinos Agremiados. Hoy no se puede resolver nada porque dependemos de muchas situaciones.
Lo que sí parece claro es que la situación de Ruben no sólo es especial sino que debe ser una de las primeras que querrán resolver.
Es importante. En lo personal siento que Marco tiene para jugar varios años más y ojalá lo podamos disfrutar más tiempo, porque no sólo es un gran jugador y referente, sino una gran persona. Siempre va a tener abiertas las puertas en Central, pero es él quien tiene que tomar una decisión. Para nosotros, Ruben representa mucho.
También se refirió sobre la continuidad del Kily González