Malcorra intentó ponerle fútbol pero también cabeza
Casi como un segundo delantero, siempre apostó a jugar y ser opción de pase. Asistió a Mallo y metió dos buenos centros. Fue quien más jugó con el entorno

Lunes 10 de Abril de 2023

En un partido de bajo vuelo futbolístico siempre es más difícil encontrar un jugador destacado, más cuando los rendimientos se emparejan hacia abajo. Igual, lo primero que hay que decir y fue de lo más claro que entregó el clásico es que Central, a su manera, sumó algunos gramos más de merecimiento, por las situaciones que hubo en uno y otro arco. Y en ese formato de partido que propuso el Central de Miguel Angel Russo, hubo un jugador que entre errores y defectos mostró siempre estar comprometido con el trámite, desde el juego propiamente dicho como desde las mañas que suelen aparecer en duelos de esta envergadura, y ese jugador fue Ignacio Malcorra, que sin descollar fue quien mantuvo mayor regularidad en el juego.

Fue rara la posición de Malcorra en medio de esa versatilidad táctica (con algunos grises) que expuso Central, pero por donde se movió siempre buscó hacer algo coherente. El volante zurdo se lamentará durante un buen tiempo esa pelota a la que le erró la patada (le quedó para la derecha) frente al arco de Lucas Hoyos, en el primer tiempo, en lo que pudo haber sido el tanto para abrir el marcador, a los 17’.

Pero su participación activa había comenzado tres minutos antes, en ese pase a la cabezas que le puso al uruguayo Mallo, quien cabeceó de pique al suelo y le facilitó la labor a Hoyos, para sacarla al córner.

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Cada vez que Malcorra se disponía a ejecutar de pelota parada hizo exaltar a los hinchas leprosos.

Pero a esa altura Malcorra había comenzado a jugar un partido aparte con el entorno. Es que siendo el encargado de todas y cada una de las pelotas paradas, en cada acción se tomó todo el tiempo posible (y hasta más de lo debido), metiéndole al juego el fastidio de los hinchas leprosos. Incluso hasta tuvo un cruce con un alcanzapelotas que no quería entregarle el balón para que lanzara el córner.

Muchas veces quedó lejos de la acción porque la orden de Russo fue que jugara arriba, tanto que en muchos pasajes fue algo así como un segundo delantero, y eso hizo que su participaciones fueran esporádicas. Pero lo dicho, con la pelota al pie trató de darle un buen destino e incluso sin ella buscar los espacios para ser opción de pase.

En el complemento Central fue el único equipo que pateó al arco, aunque no fueron muchas las acciones, pero en la mitad de ellas estuvo como partícipe necesario. En ambas lo que hizo fue aprovechar al máximo la espalda de Bruno Pittón, llegando al fondo y enviando centros. En la primera para el colombiano Jaminton Campaz, quien cabeceó exigido, y en la segunda primero buscó un posible penal y después la puso para Veliz, que tuvo que realizar una rara pirueta antes de que el balón terminara en las manos de Hoyos.

En el final, con un equipo que se fue conformando con el empate, Malcorra fue uno de los tantos que sintió el desgaste físico y de allí hasta el final fue más tenerla y administrarla bien que de meterle pimienta. Es más compenetrado de todos.