Ovación

Los Pumitas de Old Resian

El tricolor espera el Mundial juvenil en su casa y los anfitriones esperan que sea una fiesta. "Recibir un torneo de estas características es una responsabilidad muy grande", coinciden Sebastián Etchart y Francisco Cúneo.

Martes 28 de Mayo de 2019

Old Resian será una las sedes que tendrá el Mundial juvenil 2019 y de su cantera salieron dos Pumitas, Sebastián Etchart y Francisco Cúneo. El primero disputó como wing izquierdo el Mundial Fira en 1996 y el segundo, como centro, los mundiales juveniles de 2005 y 2006. Con distintas experiencias vividas, ambos coinciden en que vestir la camiseta albiceleste fue un momento único en sus carreras, un verdadero motivo de orgullo.

A la hora de bucear en los recuerdos, Etchart contó que "lo primero que se me viene a la cabeza fue haber compartido todo el proceso de un rugby superior, con un montón de grandes jugadores, algo a lo que no estábamos acostumbrado. En ese momento, Old Resian era un club chico, hacíamos lo que podíamos y esa fue una buena oportunidad para probarme en un nivel alto. Tuve la suerte de jugar con grandes jugadores, como los mellizos Contepomi, los Lazcano Miranda o Agustín Canalda, entre otros, por ejemplo".

El caso de Cúneo es diferente, ya que jugó los mundiales de 2005 y 2006. En el primero, en Sudáfrica, "viajé con un año menos, en un plantel en el que estaban Alfredo Marquardt, Gaspar Mac y Joaquín Gorina. La experiencia en lo personal fue buena. Particularmente me fue bien, marqué cuatro tries y jugué cinco partidos, pero al equipo no tanto, ya que terminamos octavos", recordó el centro. Un año después, en el torneo jugado en Dubai, tuvo el honor de ser el capitán del equipo y a su juicio, "si bien a nivel resultados no llegamos a nada importante, a nivel juego crecimos bastante en comparación con el campeonato del año anterior... es que el plantel era mejor", destacó.

¿Qué recuerdan de su paso mundialista?

Me acuerdo que el año anterior, la categoría 76 había perdido el Mundial y había dejado una deuda pendiente. En el seno del grupo eso flotaba en el ambiente, aunque nadie lo decía. También estaba un poco el cuco de que a la competencia se sumaba Sudáfrica y estaba el temor de todos los equipos que nunca los habían enfrentado de ver qué pasaba. Nosotros sabíamos que si bien teníamos la responsabilidad de mantener el nivel que habían demostrado los seleccionados juveniles en los años anteriores (que siempre eran favoritos en todos los torneos), éramos un equipo muy muy fuerte con grandes jugadores que tenían un potencial enorme y podían ganar el título. Había equipos muy duros, pero a nosotros se nos dieron los resultados para poder enfrentar, por ejemplo en semifinales, a Escocia y en la final a Gales, equipos que a priori no eran los más fuertes. Los seleccionados de Sudáfrica y Francia, por ejemplo, fueron eliminados en las instancias anteriores. (Etchart)

El Mundial de 2005 fue mi primer roce internacional. Recuerdo que había mucha diferencia física con el resto y no sólo con los equipos del Hemisferio Sur, que de por sí son duros, sino también con algunos europeos. Hoy en día, por lo que uno ve, no se si hay tanta diferencia, pero en ese época y más a nivel juvenil había mucha. Quieras o no, era una categoría en la que ninguno jugaba siquiera en la primera de su club. Después, con los años, con la llegada de los Pladares, Argentina mejoró, pero en ese entonces no existía nada de eso. Era entrenar cada uno por su cuenta, no había una estructura, no había nada, todo era más a pulmón. Ojalá pudiese volver a los 17 años por cómo está la UAR hoy, con los Pladares y todo organizado! Eso te forma mucho más como jugador, te explota físicamente y esa brecha que hay entre los argentinos con los equipos del Hemisferio Sur o los europeos, se hace mucha más corta. En 2006, cuando jugamos en Dubai ya tenía un Mundial encima. Fue una experiencia muy linda, pero me acuerdo que ese año la UAR estaba muy complicada, al punto tal que viajamos sin preparador físico. Imaginate que la entrada en calor la tuve que dar yo como capitán. (Cúneo)

¿Recuerdan un partido en particular?

El debut, en Viadana. Entrar a la cancha, con los nervios lógicos de ese momento y escuchar el himno, fue una experiencia que no la volví a vivir nunca más. Fue un sentimiento inexplicable. Creo que si se te ponía cualquier rival enfrente, estabas convencido de que lo pasabas por encima. Jugamos con Rusia y lo ganamos bien. Ellos tenían jugadores muy aguerridos, pero nuestros sistemas eran superiores a los de ellos y técnicamente lo superamos por un margen importante. (Etchart)

Me acuerdo de casi todos, pero para mí el más importante fue el que jugamos en Durban, ante Samoa, porque fue el primero de todos. Un partido chivo, que terminamos ganando con un drop de Agustín Vaccari sobre el final. (Cúneo)

¿Qué opinión les merece que el Mundial juvenil tenga a Old Resian como una de las sedes?

Es un orgullo muy grande. Pienso que es un poco ratificar la confianza de la UAR a un club que hizo las cosas bien. Recibir un torneo de esta jerarquía es también una responsabilidad muy grande y creo que hay que estar a la altura de las circunstancias, ya sea con infraestructura como con recursos humanos y estar al pie del cañón para solucionar cualquier cuestión que se presente. Creo firmemente que estamos preparados para eso. (Etchart)

Es lindo tener un Mundial en casa. Es lindo viajar y conocer otros lugares, pero jugar un Mundial en tu país tiene un plus. Para el club significa mucho. Creo que es un premio al esfuerzo que viene haciendo Old Resian desde ya hace varios años. Es un honor y ojalá sea un punto de partida para que en el futuro el club se acostumbre a este tipo de eventos. (Cúneo)

¿Qué esperan de este Mundial?

Por lo visto en los años anteriores y sobre todo en las giras previas de este equipo, creo que somos serios candidatos o, al menos, vamos a hacer un buen papel, aun sabiendo que los rivales que se enfrentan hoy en día son muy muy fuertes. El rugby argentino, en estos veintitrés años que pasaron desde que jugué con Los Pumitas, evolucionó de una manera increíble, poniéndose a la altura de las potencias, cosa que era impensada en el momento en el que a mí me tocó ser parte del seleccionado. (Etchart)

Que sea una fiesta y que la gente lo disfrute. Esperemos que a los chicos de Argentina les vaya bien, que puedan desplegar un buen rugby y nos representen de la mejor manera. (Cúneo)

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