Ovación

Los Pumas transitan entre la realidad y el desafío de ser

El seleccionado busca en esta competencia alcanzar el juego deseado para llegar bien al Mundial.

Lunes 27 de Julio de 2015

La derrota de Los Pumas ante los Wallabies pudo haber encendido alarmas en muchos, sobre todo si se tiene en cuenta que faltan poco más de 50 días para que empiece el Mundial, la cita mayor del calendario 2015. Pero no debería ser así.
  Desde el arranque del proceso,  Hourcade y todo su staff impulsaron un estilo de juego y siempre lo defendieron a ultranza, incluso en escenarios adversos como el del fin de semana. Los Pumas volvieron a perder, les faltó ritmo y definición, es cierto, pero hoy por hoy miran las cosas desde otro ángulo, con otra perspectiva. Por ejemplo ya no sienten el peso en la mochila del éxito esquivo, por más que en este Rugby Championship no conozca aún lo que es una victoria.
  Estos Pumas están detrás de otras prioridades, como la de armar el mejor plantel para ir a Inglaterra y utilizan este torneo como banco de pruebas.
  Tampoco hay que olvidarse de que enfrente están tres de los mejores equipos del mundo. En ese contexto, la rotación manda y los minutos en cancha de cada jugador son tan valiosos que pueden cotizar en bolsa.
  El entrenador tiene que evaluar y sacar sus conclusiones. Pensando en el Mundial tiene que armar un rompecabezas, cambiando jugadores pero sin alterar la columna vertebral del equipo.
  Argentina perdió con Australia, pero la idea no se toca. Los Pumas cometieron errores, eso es innegable, pero también hay que poner sobre la mesa que se cambió medio equipo con respecto al partido con los All Blacks, que es como barajar y dar de nuevo. Son los riesgos que corre para encontrar los mejores intérpretes para ejecutar su idea. Del camino no se sale, por eso Hourcade sigue buscando alternativas enfocado en mejorar el juego porque está convencido de que el resultado tiene que ser una consecuencia del juego. Los Pumas llegarán a Inglaterra con una preparación distinta a la que tuvieron para el Mundial de Nueva Zelanda, cuatro años atrás, cuando encararon la etapa final de su preparación con una famélica agenda de competencia, dando una tremenda ventaja al resto.
  Hoy Argentina arriba a la cita ecuménica fogueada por el roce ante los tres gigantes del sur en una competencia regular como lo es el Rugby Championship.
  Argentina tiene cosas para mejorar y también tiempo para hacerlo. Las victorias son caricias de confianza y a nadie le gusta perder, pero que el árbol no tape el bosque. El objetivo está en el Mundial.

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