Lunes 06 de Marzo de 2023
Lo de Los Pumas Sevens ya dejó de ser sorpresa. Disputaron tres finales de las últimas cuatro etapas, ganaron dos títulos y ocuparon un segundo lugar. Con otra actuación excepcional conquistaron por segunda vez consecutiva el cetro en el Seven de Vancouver tras vencer a Francia 33-21; y además se consolidaron en el segundo puesto de la tabla general del Circuito Mundial con 108 puntos y quedó a 12 de Nueva Zelanda que es el único líder (120 unidades).
La campaña realizada en suelo canadiense, tanto como en las anteriores, se rubrica con muy buenas actuaciones que son producto del trabajo y el esfuerzo de un plantel serio, con intérpretes de lujo de una partitura que no deja nada librado al azar. Demostraron que el gran nivel que atraviesa el equipo (que venía de ganar la medalla de Plata en Los Angeles) no es casualidad, ya que obtuvieron el título de Vancouver de manera invicta. No hubo magia, hubo trabajo.
La seriedad que tiene el plantel es la que hace que puedan jugarle de igual a igual a potencias del rugby reducido y no ser un simple partenaire, más allá de que todavía es un equipo en crecimiento. Aprendieron cómo jugar las finales o cómo pararse para enfrentar a las potencias. En ese sentido el ejemplo más claro son los partidos ante Fiji, un equipo que era un verdadero dolor de cabeza hasta no hace mucho, y que ahora Argentina le encontró la vuelta y contabiliza tres victorias al hilo. Ante Sudáfrica y Australia les ganaron tres de los últimos cinco partidos. Los que siguen siendo una sombra es Nueva Zelanda.
El calendario sigue su curso. Asoma el Seven de Hong Kong, donde Los Pumas Sevens serán parte de la Zona A, junto a Fiji, Canadá y Samoa. Un grupo, a primera vista, difícil, pero no imposible para seguir haciendo historia.
El balance de Gómez Cora
Al hacer un pequeño balance del presente de Los Pumas Sevens, el head coach Santiago Gómez Cora destacó en el sitio oficial de la UAR que “la verdad, es de no creer todo lo que sucedió. Una cosa es lograrlo una vez, pero volverlo a lograr y mantenerlo en los últimos cuatro torneos, llegando a tres finales y llevarnos dos títulos es algo increíble. Ni soñándolo lo hubiésemos imaginado”, sostuvo. Y también destacó el camino recorrido para llegar a este momento: “Es cuestión de mirar atrás, de pensar lo que se hizo, lo que se planificó. A mí me tocó llegar, analizar un poco el panorama los primeros años como entrenador y después descubrir que había que trazar un proyecto y pensar a largo plazo. No pensamos en buscar soluciones mágicas, ni a corto plazo, sino apuntar a algo que sea sostenible en el tiempo. En base a eso hicimos un proyecto de desarrollar jugadores de una temprana edad, aprovechando la competencia de juveniles y las estructuras de la UAR dentro de las Academias, para aumentar la cantidad de jugadores, aumentar la base. De eso se trata todo esto, de planificar”, explicó el entrenador nacional.
El ex jugador de Lomas Athletic, además, hizo referencia a la fórmula que utilizan para mantenerse siempre vigentes: “Lo que decimos siempre, primero es un sueño que se transforma en un objetivo. A partir de ahí, una planificación, y después mucho trabajo detrás de eso para ir corrigiendo y ajustando, porque de cada tropezón, de cada caída, se aprende un montón. En la victoria también se aprende, pero a veces son traicioneras, porque esconden detalles o cosas que no salieron bien y como ganaste parece que está todo bien. Todavía tenemos muchos detalles por corregir, incluso en esta final con Francia en lo referente a la marca, por ejemplo, los internos y algunos detalles más del juego”, admitió.
El segundo lugar que ocupan Los Pumas Sevens en el ranking actual del World Rugby Sevens Series no marea al entrenador, quien opta por la mesura. “Es momento de analizar el global porque es un montón, porque ganar dos títulos en un año no se da por casualidad, sino que se trata de una causalidad. Como siempre hablamos con los chicos, es emocionante verlos dentro de la cancha, pero son chicos que emocionan en cada entrenamiento, porque quedan vacíos después de cada entrenamiento. Siempre decimos lo mismo, no preparamos el equipo para el fin de semana, nos preparamos cada día para ser mejores, está el desafío de ser mejores que el día anterior. Siempre nos vamos midiendo, entre aprender una palabra nueva en inglés los que están estudiando, un lanzamiento nuevo, estar mejor físicamente, tener más conocimiento del plan de juego. Todo lo que sea la parte humana e integral de un jugador nos sirve. Si vemos que evoluciona, cumplimos con la consigna, y si es en el juego y en su vida personal muchísimo más”, indicó.
Y en ese camino, Los Pumas están cada vez más cerca de la meta: quedarse con una de las cuatro plazas directas para los Juegos Olímpicos de París 2024.