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Los Pumas: más jugadores, más competencia, más resultados

Los resultados de Los Pumas son el fruto del trabajo de mucha gente y de un largo camino recorrido. Un proceso que incluyó "derrotas dignas" y tardes de gloria

Lunes 23 de Noviembre de 2020

Los resultados que obtuvieron hasta ahora Los Pumas en el Tres Naciones si se quiere tienen varias lecturas. Se puede decir que en la victoria ante Nueva Zelanda, los All Blacks cometieron errores que nunca antes habían cometido o que la defensa de los argentinos fue perfecta, y que en el empate ante Australia, los Wallabies no supieron cerrar el partido y/o que Argentina tuvo una cuota de suerte que habitualmente no tenía. Puede ser, pero eso sería un análisis más que superficial. Estos dos tremendos resultados conseguidos en medio de un año difícil para la disciplina, sobre todo en Argentina, son otra cosa, son el resultado de años de trabajo, no fruto de la casualidad o de que se juntó una buena camada de jugadores de manera fortuita.

Para no mirar la película empezada hay que volver el tiempo atrás, al 2008, un año después de que Los Pumas alcanzaron el histórico bronce en el tercer puesto en el Mundial de Francia. Ese año, Agustín Pichot (ya era ex capitán del seleccionado) hizo una presentación ante la International Rugby Board (IRB, hoy World Rugby) en Dublín, para que le permitan a Los Pumas participar del por entonces Tres Naciones. “Hacemos esto para posicionar a la Argentina en una competencia de primer nivel mundial”, dijo en ese entonces Pichot. Fue el primer paso de un largo camino.

En 2009 la Unión Argentina de Rugby presentó el Plan de Alto Rendimiento (Pladar) en un día calificado de “histórico” por todos los que participaron del anuncio, ya que en su punto más sustancial pone fin al régimen de los viaticados e inaugura por primera vez en un siglo un sistema de contrato directo con los jugadores que están en el país. Porfirio Carreras, presidente de la UAR entonces, sostuvo que el Pladar era un paso más en el proceso y que el próximo sería ya insertar a Los Pumas en una competencia internacional regular en el sur, algo que recién ocurrió en 2012.

Hasta ahí fue como que Argentina preparó el escenario para lo que vendría después. En 2010, un equipo argentino con rugbiers que se desempeñaban en nuestro medio, bajo el nombre de Pampas, jugó en Sudáfrica, de febrero a mayo, por primera vez la Vodacom Cup. En ese torneo empezó el verdadero proceso de cambio en el rugby argentino que obligó a pensar el rugby argentino de una manera diferente a la que estábamos acostumbrados.

En 2011, los Pampas ganan la Vodacom y en el Mundial de Nueva Zelanda, Los Pumas llegaron hasta cuartos de final. Su techo lo marcaron los All Blacks pero el equipo demostró que más allá de tener mucho corazón y de encontrarse en la mitad de un recambio tenía un gran futuro por delante. El Cuatro Naciones empezaba a asomar.

En 2012 Los Pumas juegan por primera vez el Rugby Championship y esta competencia fue de vital importancia, porque en ella Los Pumas encontraron la competencia regular que tanto necesitaban para seguir creciendo.

Con los años la competencia se fue fortaleciendo, se afianzó la preparación de jugadores en el sistema de alto rendimiento, con la participación de Pumitas, Jaguares y Pampas y la brecha lentamente se fue acortando. En 2014, Los Pumas logran el primer triunfo en el Rugby Championship al vencer a los Wallabies en Mendoza y empiezan a codearse con las potencias europeas a las que en algunos casos les pudo ganar y en otras quedó muy cerca. El equipo estaba madurando, pero le faltaba rodaje y así empezaron a aparecer esas caídas agónicas en el final, esas “derrotas dignas” que pegaron fuerte pero no lograron doblar el inquebrantable espíritu puma. El camino era el correcto, había que seguir más allá de las contingencias.

Un nuevo golpe de efecto se dio con el ingreso de Jaguares al Súper Rugby, en 2016, bajo la presidencia en la UAR del rosarino Carlos Araujo. La concreción de ese viejo anhelo permitió, además de tener más y mejor competencia, que un seleccionado pueda seguir trabajando para formar jugadores de élite, mejorando su condición física y sus destrezas. Hoy los resultados están a la vista.

A pesar de la pandemia, Los Pumas demostraron que gozan de buena salud. Se trabajó mucho, muchísimo y también se aprendió de los errores. Se atravesaron valles y montañas, siempre apoyados por los centros de formación, las academias y mucha gente que puso su granito de arena para hacer realidad este venturoso presente: los que juegan, los que ya no lo hacen, médicos, preparadores físicos, kinesiólogos, coachs, ex coachs, dirigentes y hasta los propios hinchas que saben reconocer el difícil camino transitado y sufren y disfrutan los resultados como propios, algo que sólo pueden llegar a generar Los Pumas.

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