Ovación

Los poetas del Tablón

La banda La Descontrola lleva diez años creando canciones de y para Rosario Central. Van por el tercer disco y están a pasos de competir en los premios Guinness como la única banda de su tipo en el mundo

Jueves 22 de Marzo de 2018

¿Qué imagen tiene usted del descontrol? ¿Desorden? ¿Lío? ¿Furia? Tal vez tenga alguna de esas ideas o todas juntas. Sin embargo, cuando una se cruza con "La Descontrolada" se encuentra con seis tipos apasionados, pero tranquilos; amigos, músicos e hinchas de Rosario Central desde la más tierna infancia, gente de poco más de 40 años que se divierte con lo que hace, sin brillos ni estridencias y por poca, muy poca plata. Se trata una banda de música que nació hace diez años en Arroyito, el barrio donde cada uno vivía "a la vuelta" de alguno de los otros. Un grupo que va por su tercer disco, un total de 34 temas y el único en el país que compone y toca canciones de y para un cuadro de fútbol. No sólo eso: pasaron ya el primer paso para competir en los premios Guinness como la única banda en el mundo en su tipo.
Ovación los reunió y tocaron desde su propio estudio, montado en la casa de unos de los integrantes. Lo hicieron para un público de apenas dos personas con las mismas ganas que, aseguran, pusieron ante miles en el Gigante de Arroyito y también con las mismas con las que hacen bailar a decenas de hinchas en cumpleaños, "barmitzvah" y toda fiesta donde se los convoque. "La Descontrolada": verdaderos poetas del tablón.
Cristian Pombo, en voz; Gabriel Calvo, en guitarra, coros y teclados; Marcelo Ruvioli, en batería; Silvio González, en bajo (ausente con aviso); David Peroni, en guitarra y voz, y Juan Pablo Bruno (ex integrante de Cielo Razzo), en percusión, son los integrantes de la banda. La mayoría autodidacta y ninguno vive de la música: dos son distribuidores de comestibles, hay un profesor secundario, un fabricante de muebles, un trabajador de una planta petroquímica y un gerente de farmacia. Todos criados a 10 cuadras de la cancha de Central y admiradores de Marco Ruben y de Angel Tulio Zof.
Reciben con camisetas auriazules que cambiarán para la foto por las propias de la banda, con las letras "LD" sobre una estrella y rayas verticales azul y amarillas. Y advertirán que tienen facebook y están tramitando el Spotify para que su música sea escuchada por todos los hinchas que quieran, estén donde estén. Hasta allí gran parte del patrimonio artístico de la banda, al que hay que sumarle gran cantidad de anécdotas que los hace reír de sí mismos cuando las cuentan.
"Fuimos a tocar al cumpleaños de 80 de la abuela de (Hernán) Galíndez, ex arquero de Central, y también le cantamos a los pibitos del hijo de (Miguel Angel) Russo, en un pelotero. Y lo disfrutamos siempre", recuerda Peroni antes de aclarar que para cantar ante los pibitos tuvieron que adaptar algunas letras. Y si bien lo dijo con ironía, el guitarrista dio cuenta así de cómo los vaivenes futbolísticos, tanto históricos como de coyuntura, los obligó a rever los versos y letras de sus canciones en más de una chance.
"Hemos escrito temas que perdían vigencia por la ida de jugadores o técnicos. Pero, además, fuimos cambiando con los años el tono del folclore. La picardía está siempre, pero intentamos ya no ser tan confrontativos con el clásico rival. De hecho, todos tenemos buenos amigos de Newell's y no nos peleamos", asegura Pombo, el cantante.
Cuando eran adolescentes entraban juntos a la cancha en los 20 minutos finales del partido, cuando se abrían las puertas y podían entrar sin pagar. "Pero también nos colábamos o nos encontrábamos en la popular, siempre del lado de Regatas", contó Calvo. "En esa época nació Mística, nuestra primera banda. Hacíamos rock y pop. Desde Kovain a Fito y al principio con unos pocos instrumentos: un órgano, una guitarra. Allí hicimos el primer tema alusivo a Central (Rosario de Central). Luego la banda se disolvió porque cada uno tomó otro camino y años después nos volvimos a juntar ya como La Descontrolada".
En 2007 lanzaron su primer disco, "Esto es Central", con ocho temas. Un año después salió "Acá llegó la banda", con 12 canciones. Y ahora van por "La casa del canalla", con otros 14 temas. Una producción versátil: rock, ska, cuarteto, pop, reggaeton y reggy, todo con tono auriazul.
"Recuerdo que cuando editamos el primer disco nos dijeron: cien o mil salen casi lo mismo. Decidimos editar mil pensando que nos iban a quedar de clavo, pero en una cena en Arroyo Seco, de 25 mil personas, vendimos 600 de un saque. Varios se los dimos a un vendedor de banderas del estadio, después vendimos algunos y otros los regalamos", dijo Ruvioli, el batero.
Canciones de "La Descontrolada" fueron jingle de programas de radio y tv, y también de la campaña del concejal e ídolo Aldo Pedro Poy.
"Cantamos siempre: en las buenas y en la malas", aseguran, y "con más profesionalismo y más compañerismo que muchas bandas", añade Bruno, el percusionista.
"...Vamos a la cancha /A ver a Central/ La gente de fiesta/Ya empezó a alentar/Ya llega el domingo/Ya juega Central/ Y vamo, la K-D...", invita una estrofa de los tantos temas descontrolados, creados por y para todos los canallas.

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