Ovación

Los penales que apenan

Los remates atajados ponen en foco a la nueva regla que ya no obliga a los arqueros a tener ambos pies sobre la línea, la que fue impulsada para darle más posibilidades. Opinan los especialistas.

Jueves 15 de Agosto de 2019

Los recurrentes penales malogrados desde que a mediados de años se pusieron en práctica las nuevas disposiciones reglamentarias dictaminadas por la International Football Association Board (Ifab), dispara la hipótesis que el arquero se vio favorecido con la norma específica que modifica sus movimientos en el momento del remate.

La esencia de la nueva regla está en que el portero ya no esta obligado a tener los dos pies sobre la línea de gol en el momento de la ejecución y que bastará solamente con tener uno. Cuando la Fifa formaliza los cambios reglamentarios, fundamenta esta medida al afirmar que se intenta dar un poco más de facilidad al guardavalla en un penal.

Resulta apresurado establecer alguna estadística para comprobar si la intención de la Ifab tiene ya un respaldo fáctico cuando hace tan poco tiempo fue implementado el cambio de regla.

Como antecedente bajo la anterior normativa, la plataforma de datos y videos InStat realizó hace un tiempo un estudio en base al análisis de 100.000 penales durante los últimos 10 años, y de las conclusiones generales se desprende que hay alrededor de un 70 por ciento de efectividad en la ejecución.

Sí se presenta como indispensable consultar a los formadores de arqueros si el nuevo escenario favorece, condiciona o no gravita en la resolución de un penal.

Uno de los referentes sudamericanos en la formación de porteros es el rosarino Gustavo Flores, quien desde Chile le asegura a Ovación que la nueva disposición no le ofrece más facilidades al arquero como argumentan quienes impulsaron el cambio.

“No creo que le dé más facilidad, es más creo que le saca un poco de oportunidades de atajar, porque más allá de que el arquero debe posicionarse sobre la línea, hay un error conceptual porque la pretensión pareciera ser que el arquero también ataje sobre la línea, y eso está mal”, sostiene Flores.

Y explica: “Hay algo elemental técnicamente para un arquero que es el paso de empuje, que es hacia adelante porque trata de achicar en diagonal el trayecto del balón. Por eso cuando consulté por los fundamentos respondieron que lo que se trató es de evitar, entre otras cosas, ese repiqueteo que hacían algunos porteros detrás o delante de la línea previo a la ejecución. Entonces no se buscó darle más facilidad al arquero, en definitiva lo que se trató fue de reducir sus movimientos en esa instancia, y sin dudas que eso le quita posibilidades”.

“Las chances del arquero son menores porque mientras redujeron sus movimientos no cambiaron los del jugador que ejecuta, quien puede hacer varias cosas previas, como dar pasos y frenarse antes de patear”.

Heldo Milatich, otro de los reconocidos entrenadores de arqueros, considera que la norma no implica cambio sustancial. “Desde lo técnico no favorece ni perjudica”, dice.

Pero su pensamiento sí tiene un punto de coincidencia con el de su colega cuando alude a la limitación de movimientos: “Desde el momento que se impide al arquero hacer algún movimiento antes del penal es un condicionamiento que puede ser excesivo. Es verdad que ahora algunos hacen movimientos laterales sobre la línea, pero eso es contraproducente, porque cuando hace esos desplazamientos es casi seguro que el arquero ya eligió el costado hacia dónde arrojarse”.

“Con esta nueva regla se condicionaron los movimientos previos, pero en la técnica a utilizar en el instante de la ejecución no se percibe alteración significativa, porque el arquero debe accionar correctamente el paso inicial en diagonal a 45 grados hacia adelante para atacar la pelota, con el pie de apoyo sobre la línea e impulsando hacia el objetivo”, especifica.

“Impedirle movimientos al arquero y no modificar todos los que sí pueden hacer los jugadores en el momento de la ejecución sin dudas que es malo, porque queda con mucha desventaja”, concluye.

Lo medular de la resolución de los penales, sean convertidos, contenidos o desviados, y en el que coinciden la mayoría de los profesionales que interactúan en el universo del fútbol, es el conjunto de factores que intervienen en la toma de decisiones.

Y en esto convergen cuestiones técnicas, físicas, anímicas, actitudinales, psicológicas, de concentración y todo lo inherente al amplio espectro en el que se articulan los factores que hacen a la decisión que se adopta en cada circunstancia de un partido. En el que un penal es tan notorio como muchas veces decisivo. Y por eso se pone tanta atención en ellos.

La letra de la nueva norma es muy concreta

Los cambios impulsados por la International Football Association Board (Ifab) establece en la regla 14: "El penal. En lo relativo al lanzamiento del penal hay varios cambios. Así cuando se lance un penal, no podrán estar en movimiento ni los postes, travesaño ni las redes además de que el portero no podrá agitarlos. Además el portero tendrá que tener al menos una parte del pie en contacto directo con la línea de meta en el momento de lanzamiento, además no podrá situarse ni por delante ni por detrás de la línea. Las nuevas reglas de juego fueron producto de la labor de Michel Zen-Ruffinen (Suiza), secretario general adjunto de la Fifa y antiguo árbitro internacional; George Cumming (Escocia), director de Desarrollo (árbitros y educación) de la Asociación de Fútbol de Escocia, y Ken Ridden (Inglaterra), antiguo árbitro y director de arbitraje de la Football Association.

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