Jueves 31 de Diciembre de 2015
El desafío, la pasión y la sangre los une. Alejandro y Marcos Patronelli regresan al Dakar. Y promete hacerlo con todo. Como su estirpe ganadora lo indica. Los representantes de Morón se subirán a los cuatriciclos oficiales Yamaha para tratar de ratificar su hegemonía. Cuando tuvieron la chance de mostrarse cumplieron con creces. Tanto es así que entre los dos suman cuatro títulos. En realidad ganaron cuatro ediciones al hilo: 2010, 2011, 2012 y 2013. Dos cada uno. Eso marca el destacado nivel que tienen en el ADN fierrero. En 2016 se mostrarán nuevamente con un objetivo concreto. El de repetir el festejo. Los hermanos son los claros favoritos para celebrar el último día de carrera, que será el sábado 16, a la vera del Monumento Nacional a la Bandera.
Gran parte de las miradas argentinas estarán puestas en ellos cuando el domingo 3 se largue la competencia. Será especial. Sobre todo para Alejandro, quien no compite desde que ganó la edición 2012. A la vez, Marcos no corre desde 2014 debido a que ese año tuvo un accidente que le impidió estar, entre otras cosas, en enero de 2015 en la largada que se realizó en Buenos Aires.
Esta vez el 1 no estará en ninguno de los dos quads de los hermanos. Quien tendrá la responsabilidad y presión de defender el título será Rafal Sonik. El piloto polaco se proclamó rey por primera vez del Dakar con Yamaha Raptor 700 y habrá que ver cómo responde ante la vuelta de los Patronelli. Porque cae de maduro que los dos criollos corren con el caballo de comisario debido a su favoritismo. Es más. Todos irán a la caza de ellos porque si los dejan volar, vuelan alto y se cortan en el más allá.
Con respecto a la inactividad que acumula Alejandro en Dakar, ya que la última vez data de 2012, el piloto aseguró en la previa que está bien física y mentalmente. Tiene todas las energías para volver a ganar, más allá de que también haya confesado que hace mucho que no se sube a un cuatriciclo para despuntar el vicio sobre la arena. Mientras que Marcos corrió por última vez en 2014. Incluso le había anticipado a Ovación en la primera edición de MotoGP, en Termas de Río Hondo, que veía lejana la chance de correr en 2015. Y así terminó siendo. No sólo por el accidente sino porque no tenía apoyo oficial.
En torno a esta nueva edición hay que destacar que los dos deberán sortear trazados que pintan para ser trabados por la geografía de la región. En cambio, al haber menos arena que otros años podría ser un factor condicionante también a la hora de sacarle jugo al tiempo. Después, más de lo mismo: altas temperaturas, mucho polvo y obstáculos constantes. En definitiva, un Dakar. Ese mismo que los hermanos ya ganaron en dos oportunidades cada uno. Ahora van por más de nuevo.