Pandemia

Los olímpicos se tiraron a la pileta

Tras la firma del decreto y siguiendo los protocolos, los nadadores pudieron comenzar con los entrenamientos de cara a los Juegos Olímpicos

Martes 23 de Junio de 2020

La espera terminó: al agua. Los nadadores olímpicos santafesinos comenzaron ayer en la pileta del club Provincial con los entrenamientos de cara a lo que será la gran cita máxima del deporte, los Juegos Olímpicos de Tokio 2021, que fueron postergados debido a la pandemia del coronavirus. Una vez que el presidente Alberto Fernández firmó el decreto, todos los actores se movieron muy rápido y en contados días los atletas pudieron zambullirse después de tres meses de inactividad. Mucho tuvo que ver la diligencia de la secretaria de deportes de la provincia, Claudia Giaccone, quien ayer dijo presente en el primer día de práctica.

Divididos en turnos (el primero arrancó 8.15 y el último fue a las 18.45), los atletas utilizaron el natatorio durante todo el día siguiendo al pie de la letra los protocolos establecidos y así lo harán durante el transcurso de la semana. Algunos de ellos ya consiguieron las marcas necesarias para estar presentes en los Juegos pero muchos otros todavía no, por lo que estos entrenamientos son fundamentales para moverse, sobre todo si aparece algún torneo clasificatorio a la cita olímpica.

Por natación entrenan Federico Grabich, Gabriel Morelli, Romina Imwinkelried y Julia Arino; por natación artística Camila Arregui, Trinidad López Brasesco y Luisina Caussi; y por natación adaptada Facundo Arregui, Anabel Moro y Fernando Carlomagno.

Precisamente Carlomagno, al referirse a la vuelta a los entrenamientos dijo "es extraño haber estado tres meses sin nadar. Quizás en otros deportes los podés reemplazar con otras actividades físicas que son similares en el gesto deportivo, pero el agua en la natación es irremplazable. Estar tres meses sin nadar, con todo lo que eso implica en lo físico y en lo psíquico, para un nadador es durísimo. Poder empezar a dar las primeras brazadas es poder empezar a ver el final de este ciclo tan duro”.

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A flor de piel. Carlomagno luce en su espalda un tatuaje de los anillos olímpicos.

A flor de piel. Carlomagno luce en su espalda un tatuaje de los anillos olímpicos.

"Particularmente estos tres meses de inactividad lo viví con altibajos. Al principio trataba de no pensar tanto en el coronavirus y centrarme en que era algo pasajero y que Tokio iba a ser una realidad. Realmente uno entrena durante muchísimos años pensando en un juego paralímpico, en un juego olímpico, y había objetivos muy grandes para éste de Tokio. Era, de algún modo, decir que había cumplido con todo en mi carrera: me falta una medalla olímpica. Mi idea era conseguirla ahí para luego poder empezar a relajarme y vivir el deporte un poco más desde el disfrute y no tanto desde la competencia pura. Esta postergación me obligó a seguir igual un año más. Y no sólo eso, sino teniendo la incertidumbre de no saber qué va a pasar con Tokio, porque hoy en día, está muy claro que si se cancela en 2021 directamente se pasa para el 2024, lo que sería una locura. Es lo que nos toca vivir hoy en día, pero el deportista está acostumbrado a sufrir crisis y momentos difíciles, así que quiero pensar que ésta es una más”, razonó Pipo, quien se colgó tres medallas en los Juegos Parapanamericanos de Lima 2019 (una dorada y dos de bronce).

Al referirse a los entrenamientos, que son totalmente distintos a los de una pretemporada normal, Carlomagno destacó: "ahora son sumamente progresivos. La idea es que de a poco nos vayamos adaptando a las cargas, pero va a ser en una progresión muy lenta. Estar tres meses sin nadar es, prácticamente, volver a empezar de cero en cuanto a entrenamiento puro. Hay que ir paso a paso”.

El camino a Tokio nunca fue tan largo como lo es para estos deportistas. "Es eterno”, lo calificó Carlomagno, quien fiel a su optimismo concluyó: "Esperemos que este camino traiga buenos resultados. Soy positivo. Creo que no falta tanto para que aparezca una vacuna, una solución a todo esto. A lo sumo, a fin de año o principios del años que viene pienso que va a estar todo bastante más tranquilo. Hay que ser optimista y pensar en positivo, porque sino es imposible tirarte al agua a nadar”.

"Nuestro granito de arena”

"Cuando aprobaron nuestro ATP dije que estábamos en deuda con la sociedad. Ayer empezamos a saldar esa deuda pues la institución ha cedido de manera gratuita su natatorio para que los nadadores Olímpicos y Paralímpicos comiencen a entrenarse de cara a los Juegos Olímpicos Tokio 2021, cumpliendo con todos los protocolos requeridos por las autoridades de salud nacionales, provinciales y municipales. La gestión iniciada por la Secretaría de Deportes de la Provincia fue nuestra forma de encontrar una forma de decirles gracias, colaborando con nuestro granito de arena a que los deportistas que nos han de representar puedan comenzar su entrenamiento”, destacó Sebastián Franco, presidente de Provincial.

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De punta en blanco (y rojo). La pileta del club Provincial luce espectacular.

De punta en blanco (y rojo). La pileta del club Provincial luce espectacular.

Para poder llegar a tiempo, la gente de Provincial trabajó a destajo y contrarreloj durante todo el fin de semana "porque la pileta estaba vacía ya que cuando se la iba a preparar para la temporada de invierno se desató la pandemia”, destacó Walter Matteoda, gerente de la institución anfitriona.

Más allá de los protocolos de rigor (que son cumplidos a rajatabla), que los olímpicos naden en Provincial es un primer paso, que también deja la posibilidad a que en un futuro, siempre y cuando las condiciones lo permitan, sean los socios del club los que también se puedan tirar a la pileta.

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