Domingo 04 de Febrero de 2024
Siempre estuvo claro que Mauricio Larriera quería ese 9 para su nueva etapa en Newell’s. El club hizo todas las gestiones para traerlo y la apuesta está saliendo redonda. Un centrodelantero definidor necesitaba y Juan Ignacio Ramírez le está cumpliendo el deseo. Venía de marcar por primera vez en Lanús y ahora cumplió en el parque Independencia, adonde los hinchas también fueron a verlo expectantes. La había tocado poco hasta entonces, pero el Colo Ramírez siempre está donde se debe, donde lo quiere el técnico uruguayo. Por eso la Lepra volvió a ganar, porque además ese grito tuvo la particularidad de los mismos actores de reparto que en tierra granate.
Las negociaciones fueron intensas, las idas y vueltas también, pero Newell’s nunca perdió de vista de que su nuevo 9 era Ramírez. Desde la óptica de juego, su arribo marca una clara diferencia con el ciclo anterior de Gabriel Heinze. El Gringo había apostado por el paraguayo Jorge Recalde, al que siempre le sentó más cómodo venir de atrás y participar en la elaboración de la jugada. En cambio el uruguayo no suele moverse de los dominios de los arqueros rivales. Así marcó ante Lanús, así le dio la victoria a Newell’s en el primer partido de la Copa de la Liga en el Coloso.
Hasta el minuto 61’, Ramírez solo una vez intervino en el juego, sobre el final del primer tiempo. Fue cuando Banega, ¿quién sino?, le mandó un centro largo desde la derecha y le dio mal, con el hombro en vez de la cabeza. Esa fue la única leprosa en esa etapa, pese a que la dominó a voluntad.
Y cuando Newell’s lucía más confundido, Banega indicó el camino y Ramírez lo concretó. Ever la empezó bárbaro por la izquierda, se juntó con Armando Méndez por la derecha y, a la inversa de lo ocurrido en Lanús, el uruguayo asistió al 10 y este le dio una exquisita asistencia a la cabeza del Colo. En esa posición, bien de 9, entrando por atrás de los centrales, no falló.
Unos minutos más tarde, Ramírez se lanzó a una contra por derecha, ganó en velocidad mostrando otra buena cualidad, enganchó hacia adentro y no acertó bien con el pase a Chiaverano, sino era el segundo leproso.
A los 88’ Larriera ordenó el cambio del Colo por Julián Fernández (regresó de esta manera a Newell's oficialmente en cancha) y las tribunas lo aplaudieron a rabiar.
No era para menos. Ramírez, que el 1º de febrero cumplió 27 años, le hace honor a la camiseta que usa: el 99. Hizo dos goles bien de 9, es un definidor como Larriera pretendía. Por eso Newell’s se entusiasma en lo más alto de la tabla.