Ovación

Los brasileños son locales en Termas de Río Hondo

Brasil siempre le inyecta un importantísimo flujo de turistas a esta particular cita internacional.

Domingo 31 de Marzo de 2019

Brasil siempre le inyectó un importantísimo flujo de turistas a esta particular cita internacional. Como también Chile y Uruguay. Sin embargo, en esta ocasión son realmente locales. Las limpias calles de Termas están plagadas de brasileños. La delicada situación económica que atraviesa nuestra sociedad limitó considerablemente la presencia de argentinos en este Gran Premio de MotoGP con respecto a las anteriores cinco ediciones. La devaluación constante y la interesante propuesta que ofrece el mejor show del mundo sobre dos ruedas motivó a miles de fierreros del gran país vecino a transitar cientos y cientos de kilómetros para terminar copando cada rincón de esta ciudad.

"Venimos de Porto Alegre desde que Argentina tiene fecha en el Mundial. Generalmente nuestro contingente oscilaba entre ocho y diez motos. Pero esta vez somos 15", le comenta con un claro portuñol Rodrigo a Ovación, mientras degusta en un bar del centro "la quinta tanda de latas de cerveza. Nos favorece el cambio, jaja".

El nudo de la movida se concentra en la plaza San Martín y en el parque General Güemes. Las miles de potentes motos descansan en enormes filas indias como si estuvieran en una exposición internacional. Hay cilindradas y modelos para todos los gustos. Desde Honda 190 o Rousser 200 hasta BMW GT 1800. Y el dato que llama la atención es que el grueso de estas bestias sobre dos ruedas pertenece a los brasileños.

"Es la primera vez que vengo a un GP. Me sumé a un grupo que viene desde 2014. Es mágico lo que se genera. Se disfruta mucho en el autódromo, que es muy lindo. Y luego la fiesta sigue en el centro hasta el otro día", desliza con cierta adrenalina de novato "Paulo, de Río Grande Do Sur" antes de silenciar una Ducati deportiva roja de casi mil cilindrada.

Los bares y restaurantes están copados por fans de todas las latitudes. Se percibe la presencia de uruguayos y chilenos por doquier. También de Paraguay y en menor medida de Colombia como "Ricardo, de Bogotá y fanático de Valentino Rossi". Aunque los brasileños son los verdaderos invasores este año.

Los datos extraoficiales indican que "más del 70 por ciento de los turistas y público en general son de Brasil". ¿Y los argentinos? Hay, claro está. Entre ellos llegaron muchos rosarinos entre jueves y viernes. También se vio un grupo de Arroyo Seco, que colgó una bandera nacional sobre una de las tribunas con el 46 como insignia en clara referencia a Rossi.

Pero no es el mismo flujo importante de tuercas de las cinco ediciones pasadas. La situación económica nacional privó, sin dudas, a muchísimas almas de dar el presente en este espectáculo internacional que reúne a los mejores pilotos del mundo con todo su show. No caben dudas, esta vez el local es Brasil.

"Es el Gran Premio de Latinoamérica"

Es el verdadero jefe del MotoGP. Carmelo Ezpeleta dirige desde hace casi tres décadas este circo ambulante. Es el CEO de Dorna, empresa organizadora del Mundial de motociclismo. ¿Cómo es? Es una persona de más de 70 años, calvo y bien en forma. Todo lo que dice, se hace. O tiene repercusión internacional por su rol. Y esta vez no fue la excepción. Tomó un breve contacto con la prensa y dejó algunas frases picantes. Lo más saliente fue cuando sintetizó lo que representa esta cita. "No es el Gran Premio de la Argentina. Ya es el Gran Premio de Latinoamérica", puntualizó sin inmutarse y ante un silencio de misa. "Cuando llego a un país o circuito tengo bastante trabajo. Empiezo a seguir las carreras un poco más tarde que el resto. Mientras tanto estamos abocados a resolver cosas del ahora y también de los próximos grandes premios", abundó Carmelo luego de manifestar en off que en Termas estaba todo bien por el momento. Luego hizo un breve énfasis en la polémica generada por varios equipos con respecto a los alerones de Ducati, que el tribunal de apelación de la Federación Internacional de Motociclismo (FIM) declaró como legales. "No voy a dar ninguna opinión sobre lo que los árbitros deciden. Los tribunales han decidido y bien decidido está. Las reglas están escritas, las interpretan los comisarios y por supuesto que cualquier competidor tiene derecho a no estar de acuerdo con las imputaciones y llegar a los tribunales como han llegado. Yo creo que esto se acabará ahí. Ya está". Y acotó: "No es nada extraordinario que alguien que no esté de acuerdo con las decisiones técnicas intente hacer valer su opinión. Al final son los tribunales deportivos los que deciden y eso es lo que ha pasado".

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});