Ovación

Locales con obstáculos

Como esto es Dakar y todos los días hay que correr, no fueron pocos los que querían hacerlo ayer, pese a las complicaciones sufridas el sábado y domingo en la etapa maratón que llegó y partió de Uyuni.

Martes 16 de Enero de 2018

Como esto es Dakar y todos los días hay que correr, no fueron pocos los que querían hacerlo ayer, pese a las complicaciones sufridas el sábado y domingo en la etapa maratón que llegó y partió de Uyuni. Pero el especial entre Tupiza y Salta fue levantado por inundaciones y eso a varios les vino muy bien. Entre ellos están los pilotos de la región, que debieron sortear enormes dificultades en Bolivia y ayer aprovecharon el parate para llegar a Salta, donde repararon todo lo que había que arreglar, que por cierto fue bastante. Hoy saldrán rumbo a Belén.

El único que zafó (y el que mejor viene) fue Pablo Novara. El de Bauer y Sigel está 19º en la general y 3º en la subdivisión 4x4 de cuatriciclos. El fin de semana no tuvo problemas, pero los demás sí la pasaron mal, cada uno con su cruz.

Por ejemplo, el rosarino Carlos Joffre, que tuvo el primer problema serio con el Yamaha Raptor que estrenó en el Dakar y que fue preparado por Oreste Berta. Así lo contó Charly: "Estoy contento porque el domingo estaba afuera del Dakar. A eso de las 2 de la tarde, en medio del desierto, me empezó a perder aceite el cuatri y técnicamente no podía seguir. Pero por suerte algunos espectadores me pasaron aceite, unos tres litros que le fui echando hasta que me crucé con un camión ruso que me asistió con ese elemento y pude llegar. Así que pude llegar (al vivac Tupiza), tardísimo, pero llegué".

"La alegría es bárbara, porque de quedarme sentado en el medio del desierto pude completar ocho etapas y con la cancelación puedo seguir en carrera. El motor aguantó hasta terminar el especial pero en el enlace se rompió, así que lo cambiamos", se explayó.

Joffre contó que para él "la etapa 8 fue la más difícil, muy larga, toda trabada y no me dio ni un respiro. Duna, piedra, barro y encima etapa maratón. Nunca corrí algo tan difícil. Para el olvido, pero para el recuerdo eterno".

De lo mismo pudo dar cuenta el sanlorencino Alejandro Fantoni. "El sábado hicimos La Paz-Uyuni, que fue durísima porque recorrimos 750 kilómetros en total y la pasé muy mal, con mucho barro. Tuve muchos problemas en el cuatri, rompí todo y llegue cerca de las once y media de la noche. Y el domingo la hice más tranquilo".

Mientras, lo de Leonel Larrauri fue milagroso. El sábado fue terrible porque rompió nada menos que cinco correas en su Can Am UTV y llegó a las 3.30 del domingo al campamento. Pero pese a tener que comer, reparar y luego de dormir nada, salió al camino y logró un fantástico tercer puesto en la etapa, manteniéndose, eso sí, 8º en la general y con pocas chances de avanzar a menos que haya abandonos, porque le impusieron una penalización de 22 horas que no sabe bien por qué fue. "Terminamos una buena etapa el domingo después de los problemas. La penalización no la tengo clara, pero debe ser porque tomanos el parallel way el día que se nos rompió la caja, pero no estoy muy seguro", explicó el baigorriense, mientras iba en enlace hacia Salta. El "parallel way" es cuando el piloto decide tomar una ruta alternativa en caso de algún problema grave, como el que tuvo Larrauri junto al funense Fernando Imperatrice en la etapa 3, cuando se quedaron sin la caja de velocidades.

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