Ovación

“Lo tomo con amargura”

El árbitro rosarino Pablo Díaz contó cómo vive el hecho de que las portadas deportivas lo hayan señalado por haber “interrumpido” un gol de San Martín de San Juan ante Lanús, cuando la pelota le pegó en el taco.

Martes 01 de Marzo de 2016

Lo mejor que le puede pasar a un árbitro el día después de un partido es que nadie hable de él. Eso significa, básicamente, que el arbitraje fue bueno y que no tuvo injerencia en el resultado. Cuando ocurre lo contrario es porque algo encendió la alarma, aunque sea con una intervención casi azarosa, como le ocurrió al rosarino Pablo Diaz, juez del encuentro entre San Martín de San Juan y Lanús el domingo. Porque cuando amaneció se encontró en todos los portales de noticias, fundamentalmente deportivos. “Son situaciones accidentales, pero obviamente que uno lo toma con amargura”, le dijo el juez a Ovación, ya en camino de vuelta hacia Rosario. Y agregó: “Los árbitros cometemos errores como todos los seres humanos, pero es cierto que estamos bajo la lupa”.
  Pero, ¿qué fue lo que pasó? Para ser precisos: cuando iban 33 minutos del segundo tiempo, con el marcador igualado 2 a 2, San Martín enarboló un ataque entrando por la izquierda del área, la pelota quedó en el medio, pateó Ezequiel Montagna, rebotó en la defensa granate y de nuevo salió por el centro, aunque al alcance de Joaquín Molina, entrando al área grande. Molina tenía todo listo para el “sablazo” que no pudo ser porque la pelota, antes de llegar a sus pies, pegó en el taco de Pablo Díaz, quien retrocedía. Inmediatamente vino el reclamo de los jugadores locales, que entendieron que el árbitro los había privado del gol. Claro, lo que nadie resalta es que cinco jugadores de Lanús más el arquero estaban para defender ese remate. El gol era una posibilidad. No una certeza.
  La acción provocó que ayer el nombre del árbitro rosarino apareciera por todos lados: “El taco del árbitro que salvó a Lanús de un peligroso ataque de San Martín de San Juan”, “El insólito blooper de Pablo Díaz que le negó el grito a San Martín de San Juan ante Lanús”, “El juez se metió en el medio y evitó el triunfo sanjuanino”, titularon algunos. El propio Díaz se lo explicó a este diario: “Es una situación rara, porque si hubiese sucedido en la mitad de la cancha no tendría esta repercusión, lo que pasó fue atípico, termino tocando una pelota que era una chance de gol para San Martín y no es nada agradable, estoy con bronca”, arrancó el juez.
  Mientras volvía a Rosario, proveniente de Aeroparque, Díaz se mostró precupado por el protagonismo que tomó su nombre. Contó que espera el informe del veedor y que podrían suspenderlo en la próxima fecha si así lo consideran. Aunque remarcó que lo que pasó nada tuvo que ver con la intención: “Son situaciones accidentales, pero obviamente que uno lo toma con amargura. Fue un error técnico de mi parte, tendré más cuidado la próxima vez. Lo que sucedió en esa acción fue que debí entrar al área más por la izquierda, pero me fui con la jugada y tuve la mala suerte de que la pelota se me viniera encima”.
  Inmediatamente efectuó el movimiento, más instintivo que razonado, Díaz se dio cuenta de que no había sido una situación más: “Nunca voy a saber qué tipo de definición venía, pero la sensación de que te metés en el juego cuando podría haber sido gol es fea. Claro que vi venir al jugador de San Martín. Cuando la pelota me toca noto que era una pelota de gol”.
  Entiende Díaz que, aunque la acción no haya sido intencional, es casi una obviedad la protesta que recibió de parte de los jugadores locales. “Me reclamaron pero entendieron que no tenía intención. Si yo hubiese estado en su lugar también hubiese protestado, es natural, vieron que les interrumpí la jugada, les saqué una pelota que podría haber ido al arco”.
  Por último, el juez rosarino contó que más allá de la angustia por la situación, se sintió bien cuando sus compañeros lo respaldaron. Y  cerró con una referencia al por qué a tanta repercusión sobre una situación que tranquilamente podría haber quedado como “blooper”: “Los árbitros cometemos errores como todos los seres humanos en su trabajo, pero es cierto que estamos bajo la lupa. Se vive así porque así es el fútbol argentino. Cada cosa que hacemos parece que es a propósito”.

Si llegaba a la red...La jugada desafortunada para Díaz ocurrió a los 33 minutos del segundo tiempo. Si San Martín anotaba y conservaba la diferencia hasta el final, hubiese bajado a uno de los líderes e invictos del torneo. De ahí también la repercusión del caso.

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