Martes 19 de Septiembre de 2023
Luciano Ambrogi fue uno más en el equipo argentino de Copa Davis. Así se lo hicieron sentir, siendo sparring del conjunto capitaneado por Guillermo Coria que el fin de semana venció a Lituania por 4 a 0, evitó el descenso y se aseguró un lugar en los qualifiers de 2024, la fase de grupo que clasifica a las Finales. A los 19 años, el tenista rosario tuvo una “semana increíble, inolvidable”. Única. Es que jamás había presenciado una serie de la máxima competencia tenística a nivel de naciones. Esta experiencia fue un estímulo tan fuerte que lo anima a dejar volar la imaginación. “Lo que viví me hace soñar con representar a Argentina en la Copa Davis”, dijo.
Durante la semana que pasó compartió la preparación del equipo argentino, junto a los singlistas Francisco Cerúndolo, Sebastián Báez y Tomás Etcheverry, y los doblistas Máximo González y Andrés Molteni. Cada uno de ellos ganó sus respectivos puntos, para una lógica victoria. Y si bien se cumplieron los pronósticos, Ambrogi aclaró: “No es fácil jugar para Argentina. Es un país muy pasional. Querés representar de la mejor manera a Argentina y eso puede llegar a jugarte en contra. Da un poco de nervios”.
¿Es cierto que nunca habías estado de espectador en una serie de la Davis?
Es verdad. Nunca se me había dado la posibilidad. Por eso mi alegría. Qué mejor que esta haya sido mi primera experiencia, compartiendo con el equipo y viendo cómo es el ambiente de la Davis.
Te definís un tenista guerrero, una condición justamente importante para esta clase de instancias de la Davis.
La verdad que sí. Jugar de local, más en Argentina, es increíble, con la gente, el quilombo que se arma en las tribunas, el aliento y el apoyo que le dan a los jugadores. Pero a veces es difícil, por la parte mental. Querés dar lo mejor, por la gente, para representar de la mejor manera a Argentina, y eso puede llegar a jugarte en contra. Da un poco de nervios. A los jugadores les pasó un poco eso en cierto momento. Lituania no tenía nada que perder, entonces jugó más suelto. Pero los jugadores lo pudieron sacar adelante. No es fácil jugar para Argentina. Es un país muy pasional. Por cómo se dio la serie, estoy contento. Fue una semana increíble la que me tocó vivir, compartiendo no solo con los jugadores sino con el cuerpo técnico, donde hay exjugadores, el capitán Guille Coria, Leo Mayer. Estuvieron todo el tiempo apoyándome y bancándome en los entrenamientos.
¿Cómo fue tu convocatoria?
Estaba compitiendo en Europa, en Madrid. Me encontraba en el hotel y a mi entrenador le llegó un mensaje de la Asociación Argentina de Tenis, invitándome para que sea sparring de la Copa Davis. Cuando me enteré me puse muy contento. Todavía me faltaba una semana para seguir allá, pero ni dudé en volverme para compartir esa experiencia. Y lo que viví esta semana fue inolvidable. Nunca pensé que sería algo así.
¿Cómo fue el trabajo con el equipo?
Lo que me aconsejaron es que no piense que soy sparring, porque de lo contrario iba a estar preocupado y pendiente en que no le tenía que errar a la bola. Me dijeron que no me olvide que yo también estaba entrenando, y que le pegue a la bola y que me suelte. Al principio estaba un poco nervioso. Es que no suelo ir tanto a Buenos Aires y entonces no me tocó la posibilidad de entrenar con ellos, como si lo hace otra gente que vive allá. En la semana fui agarrando la velocidad de bola de ellos y me fui soltando. El sábado estuve en la entrada en calor con Fran (Cerúndolo) y Seba (Báez), que luego jugaron los primeros puntos de la serie.
¿Cómo fue la convivencia?
Estábamos todos en un mismo hotel, compartíamos las comidas. Con Lauti (Middon, el otro sparring), éramos como un jugador más, compartiendo con ellos y estando a disposición del equipo. Aparte hubo una buena onda de todos los jugadores y nos integraron al grupo.
¿Sufriste desde afuera?
Un poco sí. Cuando había momentos de tensión, trataba de pensar qué les pasaba por la cabeza. Pero desde el primer día fue una locura, con toda la gente que hubo. Disfruté de ver a los mejores jugadores de la Argentina después de haber estado toda la semana con ellos. Y estando ahí en el banco, con todo el equipo, al lado de la cancha.
Para los jugadores, ¿fue una alegría o hubo también alivio por haber mantenido a la Argentina en el Grupo Mundial?
Hubo alivio porque siempre hay nervios antes de jugar, y más en una Copa Davis y de local. Pero más alegría, porque pudieron representar al país de la mejor manera y por haber ganado todos los puntos que jugaron.
¿Te imaginás en algún momento estar adentro de la cancha en una serie de la Copa Davis?
Lo que viví esta semana me hace soñar con jugar la Copa Davis. Me dieron muchísimas ganas, como también jugar en una cancha como la de este fin de semana. Cada uno que viva una experiencia así, como la mía, tendría ese sueño. Sí que me veo jugando la Davis. Es cuestión de enfocarse, de seguir trabajando, luchando y de no bajar los brazos. Creo que se puede dar.
"Competidor y guerrero"
Ambrogi (562º del ránking mundial) volvió el domingo a Rosario, día en que terminó la serie de la Davis, y este lunes empezó entrenar, en el Jockey Club. Desde la próxima semana tendrá los M25 de Luján y de Mendoza, y los challengers de Buenos Aires y Santa Fe. Su coach es Luli Mancini, pero por sus compromisos con el alemán Daniel Altmaier, quien lo acompaña a las giras es Julián Guarnieri.
“Recién pude salir a jugar afuera del país el año pasado. Es muy costoso. No solo los viajes y hoteles sino hasta lo más mínimo. Encordar afuera te cobran 15 euros, y necesitas tres raquetas como mínimo para cada partido. Por suerte tengo sponsors que me bancan”, comentó.
“Estoy contento por cómo pude mejorar mi nivel y mi confianza en los torneos. Este año pude ganar dos torneos, que fueron en Antalya (Turquía). Lo último fue una gira por Europa. Pude meter buenos resultados”, añadió.
“Soy muy competidor. Un día puedo estar bien, otro mal, pero nunca voy a dejar de competir y pelear cada bola. Soy bastante guerrero. Mi mejor golpe es el saque. Después soy bastante contragolpeador. Igual últimamente estoy tratando de ir más hacia adelante, ser agresivo”, se describió.