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Lionel Messi se defiende de las críticas: "Mi juego no puede convencer a todos"

Idolo absoluto en el Barcelona, gran candidato a recibir el Balón de Oro, el rosarino Lionel Messi hoy es discutido en Argentina. Muchos lo critican por su estilo de juego en la Selección Nacional y le reclaman mayor protagonismo. El se defiende: “Siento el fútbol de una manera y sé que no puedo convencer a todos”. En una entrevista que publica la revista Gente también confiesa que por ahora no se quiere casar.

Viernes 31 de Octubre de 2008

Idolo absoluto en el Barcelona, gran candidato a recibir el Balón de Oro, el rosarino Lionel Messi hoy es discutido en Argentina. Muchos lo critican por su estilo de juego en la Selección Nacional y le reclaman mayor protagonismo. El se defiende: “Siento el fútbol de una manera y sé que no puedo convencer a todos”. En una entrevista que publica la revista Gente también confiesa que por ahora no se quiere casar.

A pesar de todos los pergaminos que trae desde Europa, pareciera que Messi en Argentina no logra convencer del todo. A las críticas que lo acusaron de no importarle la eliminación en el Mundial de Alemania en el 2006, ahora se suma el coro de voces que sentencian: “Todavía no demostró nada en la Selección y no sabe jugar en equipo”. Cuando se calla y no dice nada, lo tildan de “un tipo apático, que nunca se pone el partido al hombro”. Y si habla, como lo hizo después de la derrota con Chile (declaró “no sabíamos a qué jugamos” y “es posible que se necesitara un cambio”), se lo menciona como “desestabilizador de técnicos”. Y fueron muchos los que se hicieron eco de las palabras de Diego Maradona cuando señaló: “Messi tiene que pasar más la pelota”. Esta es parte de la entrevista que concedió a la revista Gente.

–¿Sos de engancharte en las discusiones que se generan en Argentina después de cada partido de la Selección?
–No mucho. Pensá que cuando termina el partido me tengo que subir a un avión y volver a jugar para el Barcelona. Algunas cosas me cuentan mis hermanos (Rodrigo, Matías y Marisol) y mi mamá (Celia), que viven en Argentina, pero trato de no darles mucha importancia.
–¿Sentís que como nunca jugaste en un equipo argentino no tenés a nadie que te defienda?
–No, no creo que pase por ahí (risas). Yo siento el fútbol de una manera y sé que no puedo convencer a todos. Pero respeto mucho todas las opiniones. Las que están a favor y también las que están en contra.
–Luego del partido de Chile, cuando dijiste que la Selección necesitaba un cambio, muchos dijeron que eso era echar al técnico. ¿Fue así?
–No, nunca podría criticar al Coco (Basile), que fue un técnico que me bancó, me puso siempre y me dio libertad en la cancha para que jugara libre y tranquilo. La verdad es que me dolió que se haya ido así. Cuando dije que necesitábamos un cambio no me refería al entrenador: hablaba del equipo en general.
–¿Y por qué creés qué teniendo tan buenos jugadores, Argentina no logra consolidarse como un verdadero equipo?
–Porque históricamente las eliminatorias fueron así. Es muy difícil en una semana juntar a todos los jugadores, ponerlos en la cancha y que el equipo sea un violín. También tuvimos muy mala suerte. En muchos partidos merecimos ganar y terminamos empatando.
–Cuando dijiste eso del cambio, Maradona salió a bancarte. Dijo que sos un jugador que habla poco, pero que cuando lo hacés hay que prestarte mucha atención. ¿Lo escuchaste? ¿Qué pensás?
–No lo sabía, pero me alegra que Diego haya entendido lo que quise decir. Te vuelvo a repetir: lo que dije fue porque no estábamos jugando bien y también fue una especie de autocrítica en voz alta.
–¿Te molestó cuando Diego dijo que tenés que largar más la pelota?
–No. ¿Cómo me va a molestar una opinión del jugador más grande del planeta? A Diego lo quiero mucho, y nada de lo que diga me puede hacer enojar.
–¿Fue importante su presencia en los Juegos Olímpicos de Beijing?
–Era lindo verlo en la tribuna alentándonos, o en el vestuario. Además, si Diego está en la cancha, eso nos motiva, y mucho.
–Recién decíamos que nunca jugaste en Argentina. ¿Te gustaría pasar antes de tu retiro por Boca, por River, o por Newell’s?
–Sí, es algo que siempre hablo con mi papá. Me encantaría jugar en Argentina, por la pasión que despierta la gente y el ambiente que se genera en cada partido. No me quiero retirar sin antes pasar por las canchas de mi país.
–La última: a los 20 años sos uno de los jugadores más conocidos en el mundo. Jugás en Europa y no tenés problemas económicos. Imagino que las mujeres se te tiran en cada esquina. ¿Estás de novio?
–(Carcajadas) No. No es tan así, y además no estoy de novio. Siento que todavía soy chico y tengo muchas cosas que vivir. Hoy disfruto de salir con mis amigos y mis hermanos cuando se puede. Para formar una pareja, tener hijos y armar una familia, todavía me falta bastante.

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