Levantar el nivel interno: el objetivo canalla ante Talleres
Pisó fuerte en el debut ante el Decano en base al sacrificio y ahora buscará mejorar el nivel de juego.

Sábado 03 de Agosto de 2019

El rigor de la necesidad se siente en el estómago. Central se mueve por el pantano de la Superliga bajo el instinto de caza. Necesita puntos para retroalimentar el ego en pos de no caer en desgracia al final de la campaña que recién arrancó. Esta tarde tendrá el estreno oficial de la temporada en el Gigante. Lo hará frente un también dulce Talleres, desde las 15.30. Para el equipo canalla no será una tarde más. El fixture le impone un desafío en el que el juego colectivo estará nuevamente bajo observación. La victoria en Tucumán ante Atlético tapó de manera superficial la producción colectiva, aunque esto recién empieza y obviamente hay margen para mejorar.

   Diego Cocca ya avisó que el equipo irá en alza a medida que pasen los partidos de presentaciones. Al menos es la idea desde lo teórico. El entrenador auriazul, por ahora, está buscando la mejor versión. Las líneas, al menos en los encuentros que se pudieron seguir en vivo por la prensa (el oficial y los amistosos), vienen hablando en distintos idiomas.

   En Tucumán se terminó llevando mucho premio ante un improvisado Atlético. Pero ganó y es lo que queda en la retina y llena la vista de la gente. Sobre todo cuando las columnas de la tabla de los promedios son frágiles. Hubo falencias contra el conjunto tucumano. Aunque se disimularon en la semana por los efectos que inyecta todo triunfo.

   La historia de hoy será otra. Rosario Central tiene mucho por mejorar y habrá otra oportunidad. Acumula, entre otras cosas, ocho meses sin ganar en el Gigante (ver página 2). Una racha que puede terminar afectando el sistema inmunológico interno. Sobre todo cuando lo que está en juego es nada menos que sumar para engordar los promedios.

   Desde lo futbolístico también hay desperfectos. Salvo el arquero Jeremías Ledesma y el buen andar que mostró Fabián Rinaudo en la zona combativa del mediocampo en suelo tucumano, el resto fue una versión light. Incluso hubo algunos jugadores que ratificaron estar en plena sala de adaptación al mundo canalla.

   Los casos más salientes fueron los del lateral izquierdo Emanuel Brítez y del volante Diego Zabala, a quien le cuesta poder desempeñarse con soltura y eficacia por la banda izquierda, ya que viene de sobresalir en Unión actuando más por derecha.

   La escasa gestación de juego es otro tema urgente a resolver. Maxi Lovera carece de un socio que lo ayude al menos en ese rol. Y eso termina crucificando a Claudio Riaño, quien con el arribo de Lucas Gamba y Sebastián Ribas por expreso pedido del entrenador, parece que su estadía entre los titulares asoma con fecha de vencimiento a la brevedad.

   Central sigue en proceso de formación. Tuvo casi dos meses para ponerse a tono. El grueso de los refuerzos llegaron casi sobre el debut. No es excusa pero si un condicionamiento. También es real que el equipo no muestra un patrón de juego, más allá de los apellidos. Esta tarde tendrá la chance de mejorar.