Ovación

Leonas, examen aprobado

El paso por Rosario y los partidos ante Gran Bretaña se cerraron con buenas sensaciones y señales de crecimiento. El Mundial de Londres es el faro de desvelo de un equipo aún en formación.

Lunes 19 de Febrero de 2018

El paso de Las Leonas por Rosario fue altamente positivo. Y lo fue no sólo por los resultados sino también porque generó crecimiento. La serie de test matches que disputaron ante Gran Bretaña, campeón olímpico, terminó en sus manos, con un global que se cerró con cuatro victorias y una derrota. El seleccionado nacional transita un año intenso, que en julio lo pondrá cara a cara con su objetivo máximo, el mundial de Londres, desde el 21 de julio. Inició la temporada, con entrenamientos el 15 de enero y días más tarde, en medio de la pretemporada ya estaba jugando amistosos en Buenos Aires, ante Bélgica. En Rosario continuó ese camino. Y en alza.

   Si bien ante Bélgica Las Leonas también tuvieron saldo a favor, ya que de los seis encuentros sacaron tres empates y tres victorias, tenían enfrente a un equipo que está rankeado en el puesto 13º, diez por encima del seleccionado nacional. Igualmente útil para empezar a tomar ritmo de partidos. Gran Bretaña, ya era un rival de otro fuste, el 2º del mundo, que llegó a Rosario con muchas de sus figuras. A excepción de su arquera Maddie Hinche (recientemente premiada como la mejor del mundo en su puesto) y la juvenil Lilly Owsley.

   Para Gran Bretaña, el hecho de jugar ante Argentina significaba pararse frente al desafío de descifrar (y conocer) a un equipo muy joven, plagado de buenas individualidades, habilidoso. Para Argentina era pararse ante el equipo que su DT Agustín Corradini considera como "el más valiente del mundo" y que viene trabajando desde hace largo rato con un proyecto con identidad aceitada que dio su fruto más sabroso justamente en los Juegos de Río 2016, con la medalla de oro olímpica.

   Por eso, el global en los resultados es bueno, pero también lo es por lo que se vio en el desarrollo de los partidos. Del primero al tercero Las Leonas, con un equipo que es ante todo joven y que por eso necesita tanto roce internacional, fue in crescendo. Ganó 2 a 1, 3 a 1 y 5 a 2, pero lo más importante: funcionó desde lo colectivo y puso, más que nada en el segundo y en el tercero, su carta principal sobre la mesa: el full press. El agobio en las marcas, la resistencia del equipo en ese rol y la zona del terreno en la que lo desarrolla fueron el karma de las británicas. Eso que, si hay un aspecto en el que el campeón olímpico se destaca y no claudica es en el físico. Pero fueron superadas.

   En el cuarto encuentro sí la visita mostró su mejor versión y Argentina la peor. En un muy mal encuentro terminaron cayendo por 4 a 2. Mal en la presión, mal en la defensa (traducido esto en 7 córners cortos en contra, de los cuales 4 terminaron en gol) y por ende, mal en ataque. La no tenencia de bocha, la poca recuperación y cierto desconcierto ante la presión que esta vez tuvo Gran Bretaña, imposibilitaron la conexión entre las líneas y las delanteras quedaron muy lejos de la pelota. Además, Las Leonas, si bien están en la búsqueda de un equipo ideal, sufrieron la ausencia de dos jugadoras que, si hoy iniciara el mundial, seguramente serían el doble cinco titular: Agostina Alonso y Lucina von der Heyde, ambas lesionadas, como Martina Cavallero, que faltó en ataque en dos partidos por la misma razón. Ese día que Argentina hizo aguas en el medio a pesar del esfuerzo sobrehumano que mostró Victoria Sauze y que no fue suficiente, hizo que se fueran con la sensación de haber sido "pasadas por arriba". Muy lejos de conseguir bochas en zona tres (delante de mitad de cancha), recién podían recuperarlas (algunas) en zona uno (la de su área). Todo se hizo cuesta arriba. Muy atrás.

   El gran reto para el último partido de la serie, el domingo, era volver a poner en cancha todo lo bueno de los primeros encuentros y corregir lo flojo del cuarto. Contrarrestar la presión que esta vez había sido de la visita y mejorar en la defensa (fundamental también, contener a Alex Danson, que las volvió locas el viernes, marcando tres goles y yendo a todas las bochas). Lo logró, en el encuentro quizás más parejo, pero en el que recuperó la ferocidad en el ataque, la presión y no sufrió en su área. Belén Succi se encargó de dilapidar las pocas oportunidades claras de la visita. Con la solidez que siempre caracteriza a la arquera y capitana de Las Leonas junto a Delfina Merino.

   Así que, en líneas generales, fue positivo lo de Argentina: que jugó con sistemas diferentes, que probó variantes, que rotó a sus jugadoras, que le dio minutos en cancha a todas, que supo recuperarse de momentos adversos y que hoy, 10 días después de haber arribado a Rosario, tiene un equipo con más experiencia. Vale decirlo: 11 de las 23 jugadoras que llegaron a la ciudad fueron campeonas mundiales Junior en 2016, pero tienen pocos partidos en el mayor. Este equipo tiene un promedio de 24 años que se eleva por las presencias de Belén Succi, Florencia Mutio (33 años) y Noel Barrionuevo (32), el resto es muy joven. Julieta Jankunas, la cordobesa, recién tiene 19 y hay cuatro con 20 años: Sofía Toccalino, Eugenia Trinchineti, Milagros Fernández Ladra y Paula Ortiz. De las más chicas, las más experimentadas son Lucina von der Heyde y María José Granatto, quienes por ejemplo, ya tienen unos Juegos Olímpicos encima (Río 2016). Luchi y Majo tienen 21 y 22 años. Paula Ortiz, quien se les acerca en caps internacionales, podría sumarse a este pequeño grupo de experiencia entre tanta juventud.

  Quizás el punto más flojo del equipo haya sido el que preocupa desde hace rato: la baja efectividad en el córner corto. No por casualidad desde enero el plantel se encuentra trabajando en este rubro junto a Jorge Lombi, goleador histórico del seleccionado masculino y especialista en la materia. Hoy por hoy Noel Barrionuevo sigue siendo la opción principal, pero es cierto que no gravita como hace algunos años. Las alternativas son Julia Gomes Fantasia, Agustina Gorzelany y Bianca Donati, la que mejor lo hizo cuando Noel no estuvo a cargo de esa jugada. Por esa deficiencia es que Las Leonas apuestan en el presente más al desvío en el corto que al tiro directo. En Rosario esa poca efectividad de vio. Y si bien sólo la sufrió en el cuarto partido, saben que es un punto clave a mejorar, vital en el hockey internacional.

   En noviembre, en la Ronda Final de la Liga Mundial, en la que terminaron quintas en Nueva Zelanda, las chicas argentinas sólo lograron un 11% de efectividad en el córner corto (3 de 38). El cuerpo técnico sostiene que si alcanzan un 30% pueden aspirar a subirse al podio en el mundial. En esa búsqueda están.

   Pasó Rosario en el calendario de Las Leonas. Con saldo positivo por estas cuestiones que se describieron (ni hablar por el apoyo de la gente, que siempre las acompaña y llenó el Estadio Mundialista todos los días). Ahora tienen un equipo más maduro, que debe crecer día a día y que prácticamente no tiene descanso, porque mañana inicia una nueva serie ante Nueva Zelanda, en el club Ciudad de Buenos Aires. Todo tiene el mismo objetivo: el rodaje, el roce internacional y el mundial de Londres como faro de desvelo. Allí apuntan, mientras buscan su mejor versión.

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