Lunes 13 de Octubre de 2008
Después de cuatro años de paciente espera, a Leandro Torres le llegó la continuidad que tanto estaba aguardando. Empezó a tener el rodaje que pregonaba para comenzar a dejar atrás aquel título de incipiente promesa que lo acompañó desde que Américo Gallego lo cobijó en el plantel de primera en 2004. "Me tenían como un buen jugador, pero nunca me daban una oportunidad", se quejó el habilidoso volante que el 11 de noviembre cumplirá 20 años y que a la hora de hablar con Ovación de este presente leproso se animó a decir que "podemos dar más, tanto yo como el equipo. A medida que pasan los partidos se va encontrando lo que el técnico quiere".
El Chino se enganchó en el esquema que pregona Gamboa y que inauguró ante Independiente en el Coloso. A partir de ahí, como consecuencia de los buenos resultados y el rendimiento del equipo, se adueñó de su lugar para no soltarlo más. "Ahora tengo la chance de jugar y de hacerlo bien. No debo bajar los brazos", resumió el jugador de barrio Moderno, zona sur, que vive junto a su mamá, su padrastro y dos hermanos.
La espera que edificó el volante fue tediosa porque si bien el Tolo lo convirtió en uno de los juveniles mimados de aquel plantel que terminó obteniendo la vuelta olímpica, recién en 2006 le llegó la chance cuando Pumpido lo mandó al ruedo en el fútbol grande. "Debutar era lo que esperaba. Como dicen todos, jugar es fácil pero mantenerse es difícil. Ahora tengo la oportunidad y continuidad que tanto buscaba", manifestó el diminuto jugador de 1,66 metro y admirador de Messi y Cristiano Ronaldo.
—¿Te desesperaba el no tener chances?
—A veces sí, porque pasaban los técnicos y no jugada. La gente escuchaba mi nombre, pero tal vez como era muy chico no tenía una. Ahora estoy encontrando la madurez.
—¿En algún momento pensaste en cambiar de aire?
—Sí, sabía que era difícil porque siempre venían jugadores y técnicos. Me tenían como un buen jugador, pero nunca jugaba. Pensé en alguna ocasión irme a préstamo para tener continuidad. Veía que se me pasaban los años, pero ahora gracias a Dios me llegó el momento.
—Lo bueno para vos es que el técnico se haya decidido por jugar con enganche.
—Seguro. En este equipo se utiliza, en otros se busca tirarlos por afuera como Moralez (Racing). El enganche aparecerá de nuevo porque hay técnicos jóvenes a los que les gusta el buen fútbol.
—¿Pensás que en la actualidad no hay muchos?
—Creo que abundan y si se busca en inferiores se encuentra. Seguirán apareciendo porque el fútbol no tiene que morir, debe jugarse como antes.
—Algunos de tus compañeros dijeron que son candidatos. ¿Vos también pensás lo mismo?
—Pienso igual, pero debemos tener en claro que el torneo pasado peleábamos el descenso. Hay que tener lo pies sobre la tierra y no creerse nada. Estamos jugando un lindo fútbol, pero no debemos darnos por satisfecho. l