Ovación

Le cuidan la espalda a Leo

El Cuis y Pirulo le contaron a Ovación las sensaciones por trabajar en un cuerpo técnico formado en el club, que tiene a Leo Fernández como cabeza de grupo. Dos ex jugadores canallas que hoy quieren demostrar del otro lado de la línea de cal,

Jueves 28 de Diciembre de 2017

Quince minutos antes de lo previsto, Ovación llegó para la entrevista. Carpetas sobre la mesa (con muchas anotaciones que fueron debidamente guardadas), los protagonistas esperaban para cumplir con lo acordado, mientras llevaban a cabo parte del trabajo de planificación de la pretemporada. "Nos agarraron trabajando, llegaron más temprano", dijeron al unísono, y por supuesto entre risas, cuando divisaron al periodista y la reportara gráfica. "No importa, seguimos después", coincidieron. Los nombres en cuestión eran Cristian Daniele y Germán Rivarola, a quienes este diario convocó para conocer sus pensamientos, pero sobre todo sus sensaciones por formar parte del cuerpo técnico formado en el club que asumió el desafío tras la ida de Paolo Montero y que desde el martes, con la firma del contrato, se convirtieron oficialmente en los responsables del primer equipo. Se trata de dos viejos conocidos en Central, cuya misión será apoyar y sostener a Leonardo Fernández. Uno (Daniele) campeón de la Conmebol. El otro (Rivarola) ícono en aquel clásico de Copa Sudamericana. Ambos saben lo que se juegan pero están contentos por el rol que hoy les toca cumplir. Pirulo y el Cuis, los laderos de Leo, los que le pondrán la espalda no sólo al entrenador, sino al proyecto en el que confían a muerte.
¿Cómo viven el presente en este nuevo rol de ayudantes de campo en primera división?
Con mucha alegría de poder estar en el club en el que llevamos tantos años y sobre todo en primera división, porque es algo que no se da todos los días esto de que un cuerpo técnico salido de inferiores pueda trabajar en el primer equipo. Ya estamos abocados a lo que va a ser el trabajo en la pretemporada. (Rivarola)
¿Cristian, vos ya tuviste alguna experiencia con el Negro Palma, pero cómo tomás esta nueva posibilidad?
Como decía Piru, uno ya tiene muchos años en el club y en lo personal me tocó estar en otros cuerpos técnicos compartiendo otras experiencias. Esta es distinta porque creo que es en la que realmente quise estar. Tuve la posibilidad de estar con Leo y la verdad es que tenemos muchas cosas en común, más charlas de fútbol y también una idea futbolística, por eso creo que se disfruta más. Me parece que se armó un buen grupo, sobre todo desde lo humano y eso es fundamental para cualquier cuerpo técnico. Somos un grupo en formación y tuvimos un tiempo en el que nos tuvimos que acomodar, pero creo que lo hicimos muy rápido por esa experiencia que tuvimos todos en inferiores.
¿Y cuáles son esas diferencias que notás ahora respecto de la vez anterior? ¿Es distinto por el contexto?
Sí, fue en otro contexto del club. Con Omar (Palma) no venía trabajando y si bien lo conocía no veníamos trabajando juntos, lo que hacía que algunas cosas futbolísticas las viéramos de manera diferentes. Ahora, con Germán veníamos laburando juntos en las inferiores, viajábamos juntos a todos lados y charlábamos mucho sobre los chicos. Todas esas cosas hacen que te vayas conociendo mucho más en el día a día y que a la hora de armar un grupo de trabajo te ayude.
¿ Germán, cómo lo imaginabas vos y cómo lo vivís ahora, ya con algunos partidos en el lomo?
Cristian y Leo venían trabajando en 4ª y en reserva y yo estaba un poquito más alejado de ellos, pero ni bien Leo me llamó para trabajar en su cuerpo técnico ni lo dudé. Traté de adaptarme lo más rápido posible porque era algo necesario y la verdad es que estoy contento. Es como decía el Cuis, en esto de que por ahí no trabajábamos tanto tiempo juntos en campo pero sí compartíamos mucho en los viajes, con un gran diálogo en cuestiones de fútbol y todo eso hizo que la adaptabilidad sea más sencilla.
¿Tienen un plus como cuerpo técnico y ustedes como ayudantes por ser del riñón del club?
No sé si tenemos un plus, sí sabemos cómo es el club en general. Después, conocer a los chicos que vienen de inferiores nos va a ayudar muchísimo cuando debamos recurrir a alguno de ellos, porque tenemos la ventaja de conocerlos. Ojo, eso no significa que todos los pibes vayan a jugar rápidamente en primera. (Rivarola)

Puede haber alguna ventaja, pero también hay un riesgo que se toma por todo lo que se pone en juego dirigiendo primera división. Ustedes tienen una historia y un prestigio que se ganaron como jugadores de Central.
Sí, siempre hay muchas cosas en juego, pero tanto para el cuerpo técnico como para los jugadores. Mirá, ser hincha del club en el que se dirige es algo que se disfruta de una manera especial, pero que también se sufre cuando las cosas no salen como uno pretende. No es fácil trabajar en el club en el que uno se crió, pero tenemos la posibilidad y queremos aprovecharla. Sabemos que Central es un club difícil, porque hay mucha exigencia, pero tenemos la enorme ventaja de conocer desde las inferiores hasta la última persona que trabaja y ese plus lo tenemos que hacer valer. Tenemos muy en claro lo que es jugar en el Gigante y lo que necesita el jugador para sentirse cómodo ahí adentro. Desde ese punto de vista hay cosas que uno les puede volcar a los jugadores, sobre todo a los más chicos. La experiencia siempre es buena. (Daniele)
¿En ese contexto la experiencia y la palabra de ustedes va a ser importante más allá de las cuestiones futbolísticas?
Puede ser, pero Leo también tiene un recorrido en el fútbol. Más allá de que no haya jugado en Central sabe lo que es el club por ser hincha y por haber trabajado en inferiores. Este es un cuerpo técnico en el que cada uno aporta su experiencia en beneficio del equipo. Leo es el técnico y nuestra misión es ayudarlo en todo lo que podamos. Está claro que cada uno tiene su rol, pero la cabeza del grupo es Leo. (Daniele)
¿Qué pensaron en el momento que fueron convocados por Leo Fernández luego de la salida de Paolo Montero?
Sabíamos que en el medio había una responsabilidad muy grande, pero en ese momento lo único que pensábamos era acomodar el equipo y conseguir resultados. Eso era lo fundamental porque era lo que creíamos que se debía hacer. Fue una etapa de tres partidos en la que se hicieron cosas diferentes a lo que uno espera o imagina de ahora en adelante. Lo principal era saber la responsabilidad que estábamos asumiendo. (Rivarola)
¿Y qué hizo este cuerpo técnico para que un equipo que llevaba 13 partidos sin ganar en el torneo local pudiera hacerlo tres veces seguidas?
El fútbol tiene esas cosas. Nosotros estábamos trabajando acá en la ciudad deportiva deseando que a la primera le vaya bien porque confiábamos en que podía revertir la situación. Uno trabaja para Central y si bien se tiene la ilusión de estar en el plantel de primera, siempre le desea lo mejor al técnico que está. Nosotros trabajábamos para Central y en todo momento apoyamos el proceso de Paolo Montero. Lamentablemente los resultados no lo acompañaron y el equipo perdió algo de confianza y cuando esas cosas suceden el técnico siempre termina siendo el fusible. (Daniele)
¿En esa realidad, qué fue lo primero que buscaron?
Que el equipo rápidamente pueda adquirir un orden y pudiera crecer desde lo futbolístico. Igualmente éramos conscientes de que en un par de semanas no se podía hacer magia y que el equipo empezara a jugar bien cuando venía con el problema de no poder ganar. Por suerte las cosas salieron bien, pero como decía Piru, el trabajo de ahora en más será otro. (Daniele)
¿Y qué características debiera tener el equipo que se viene, ya con tres partidos de experiencia y conocimiento y con una pretemporada por delante?
Lo que pretenden todos los entrenadores, que sea un equipo agresivo, intenso y con mucha presión. También tendrá que tener la virtud de jugar bien, de tener una buena tenencia de balón, además de generar situaciones. Me parece que de eso se trata. Pasa que al principio no tuvimos demasiado tiempo de trabajo. (Rivarola)
¿Tuvieron que adaptarse a una situación especial?
Mirá, cuando tenés buenos jugadores, como es el caso de Central, está la posibilidad de que los errores puedan ser corregidos rápidamente. (Rivarola)
¿Qué características tiene Leo como líder de grupo?
A Leo yo lo conocí este año porque estaba en la 4ª y él en la reserva y lo que me sorprendió es la calidez humana que tiene, porque estando en otra categoría me convocó para que lo ayude, sobre todo en Copa Santa Fe, y la verdad es que nunca nadie me había dado esa posibilidad. Es una realidad que en esto hay un poco de egoísmo o celos, pero Leo es alguien que confía mucho en su trabajo, en su capacidad, y es muy abierto a que todos podamos participar. (Daniele)
¿Y si lo tuvieran que definir como técnico?
No es fácil encasillar a un entrenador, pero Leo es alguien que le llega al jugador por el mensaje claro que tiene, no sólo en cuestiones futbolísticas, sino también desde lo emocional. Y obviamente cualquier técnico se siente bien cuando el grupo responde en base a lo que se le pide. Desde ese lado es alguien que tiene un mensaje muy claro y que el futbolista puede captar rápidamente. (Daniele)
Después de la larga trayectoria que tuvieron como jugadores del club les tocó vivir un clásico de primera del otro lado de la línea. ¿Cómo se vive un partido de esas características?
Uf, es totalmente diferente a lo que te pasa como jugador. Desde afuera no podés hacer nada más que dar alguna indicación o comentar con el técnico lo que estamos viendo. Es eso. No hay muchas más cosas para decir sobre ese tipo de experiencias. (Rivarola)
Son sensaciones totalmente distintas, pero creo que como entrenador se disfruta muchísimo más porque cuando uno juega hay cosas de las que no te das cuenta por el desgaste y la locura que envuelve un clásico, pero como integrante de un cuerpo técnico se vive una tensión muy grande aunque sabiendo que el trabajo de uno ya terminó y que todo pasa a depender de los jugadores, que todo lo que hiciste en la semana se va a ver dentro de la cancha. Obviamente que la satisfacción es enorme cuando ves que todo lo que se trabajó en los días previos se puede volcar en la cancha. Igual se disfruta mucho. (Daniele)
¿Son dos figuras reconocidas en el mundo Central, pero sienten que ahora hay una exposición mayor, algo que se traduzca en palabras de apoyo incluso cuando caminan las calles de Rosario?
Es algo que hablamos en el cuerpo técnico, porque sentimos que en este último mes el apoyo de los hinchas fue muy grande. En todo momento sentimos que la gente estaba conforme con Leo y con este cuerpo técnico. En lo personal siento que hubo un respaldo muy importante. (Rivarola)
¿Después de varios años es una apuesta fuerte jugársela por un cuerpo técnico formado en la institución?
Históricamente Central es un club que no apostó demasiado por un cuerpo técnico que se haya formado abajo, por eso creo que para nosotros es una apuesta y un desafío importante esto de poder hacer un buen trabajo, aprovechando todas esas cosas de las que hablábamos, como el conocimiento de la institución. Ojalá Central pueda empezar a formar grupos de trabajo porque hay buenos entrenadores. Nosotros estamos convencidos de que vamos a hacer bien las cosas para que Central pueda volver a tener un juego sólido, que es lo que va a buscar el hincha cada domingo a la cancha. (Daniele)
¿Qué tipo de plantel tiene Central hoy? ¿Con qué características?
Creo que hay un mix con buenos jugadores para realizar distintas funciones. Hay quienes son verticales y agresivos a la hora de atacar y otros importantes en defensa. Y la forma de armar un buen equipo depende mucho de las características de los jugadores. (Rivarola)
¿Notan que hay material como para jugar de distintas maneras, incluso con esquemas diferentes?
Totalmente. Tenemos jugadores que saben atacar y a la vez defender. Y esa me parece que es una de las virtudes que tiene este equipo. (Rivarola)
Uno que tiene la chance de presenciar algunos entrenamientos ve cómo trabajan. Para el hincha que no está al tanto de eso, ¿hay algo específico que les pida Leo, sobre todo por lo que fueron ustedes como jugadores?
Los trabajos los armamos entre todos. Por ahí Leo se ocupa un poco más de lo que es la defensa y nosotros estamos más abocados al resto, pero todos los trabajos los evaluamos entre todos, mirando muchos videos y viendo qué cosas corregir. Nuestra función también se basa mucho en darle a Leo información sobre los rivales, contarle qué clase de equipo vamos a enfrentar, más allá de que él también lo tiene muy en claro. (Daniele)
Cristian, te pregunto a vos porque es la posición en la que jugaste. ¿Cómo viste a Maxi González teniendo en cuenta que por ahí no estaba previsto que arrancara con Leo y que por la lesión de Ojeda le tocó e hizo muy buenos partidos?
Maxi es un jugador que conocemos mucho porque lo tuvimos en las inferiores y sabíamos de sus condiciones. No venía con tanto ritmo, pero tratamos de acomodarlo en base a lo que Leo quería para ese puesto, que fuera ordenadito delante la línea de cuatro, que pudiera hacer los relevos y ser el equilibrio del equipo. Si bien tiene muchas condiciones creo que en la agresividad mejoró muchísimo y lo demostró en los partidos contra Boca y Newell's, en los que pudo anular a jugadores como Cardona, Pablo Pérez y Sarmiento. Lo que siempre le dijimos es que el 5 de Central tiene que ser agresivo, que aparte de saber jugar tiene que saber lo que es disputar una pelota.
En ese terreno le pudiste dar buenos consejos. Vos fuiste un 5 agresivo.
Qué se yo (risas). Yo por ahí pegaba un poco más de patadas. Hoy una patada fuerte ya es un amarilla y rápidamente te quedás afuera del partido. Pero Maxi lo que supo hacer es robar muchas pelotas sin hacer falta y además tiene la virtud de que siempre la pasa bien.


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