Ovación

Las "mães" de Brasil

Ocho jugadores de la Canarinha tuvieron infancias muy difíciles, ante la ausencia de sus padres biológicos.

Jueves 05 de Julio de 2018

Quizá pocas relaciones sean tan filiatorias como el fútbol. La mayoría de los hijos patean una pelota impulsados por sus padres y hasta heredan los colores de sus camisetas, pero en Brasil parece que la maternidad llega a sostener al más profesional espíritu futbolero. Basta ver que ocho de los jugadores de la selección pentacampeona superaron infancias difíciles criados sólo por sus madres. Las "mães" de Marcelo Vieira, Gabriel Jesus, João Miranda, Thiago Silva, Carlos Enrique Casemiro, José Paulo Bezerra Maciel Júnior, más conocido como "Paulinho", Taison Barcellos Fredason y Cássio Ramos son las que se calzaron los botines para criarlos juntos a sus hermanos. Todas mujeres pobres, negras, con ingresos por debajo de sus pares blancas y que a su vez cobran menos que un varón.

Estas ocho son sólo un puñado de historias con final feliz entre millones de casos cargados de desigualdad en Brasil.

La familia de Casemiro fue abandonada por el padre cuando él tenía 3 años. El mediocampista del Real Madrid se crió con su madre Magda, el apoyo de dos hermanos y el incentivo de Nilton Moreira, un entrenador de una escuela de fútbol en la humilde región de São José dos Campos.

A los 4 años, Marcelo comenzó a vivir con sus abuelos porque sus padres se habían divorciado. Su mamá no podía sola, entonces su abuelo ofició de "padre y madre", según declaró el jugador del Real Madrid a la prensa.

Sus compañeros Miranda y Thiago Silva pasaron por situaciones similares. El ahora jugador del Milan perdió a su papá a los 11 años y María, madre de 12 hijos y viuda, se hizo cargo de toda la familia en Paranavaí.

Thiago Silva, en cambio, vio a los 5 años como su papá se iba de su casa y ya nunca más supo de él. Se crió con su mamá Angela y con Valdomiro, su padre adoptivo.

Paulinho, jugador de Barcelona, lleva el mismo nombre de su padre, con quien compartió pocas llamadas telefónicas a partir de los 13 años. Un hombre descendiente de indios Xucuru, en la región interior de Pernambuco, que se separó de Erica Lima cuando nació el que sería futuro crack del Blaugrana.

Pulgar en la oreja

El goleador Gabriel Jesús cada vez que la mete hace la señal de un teléfono con la mano y el dedo pulgar pegado a la oreja. La celebración se llama "Hola mamá" y es en homenaje a Vera Lúcia, quien lo crió a él y a sus tres hermanos porque el papá se fue a vivir con otra mujer antes que el 9 del Manchester City naciera. "Cuando iba a los partidos y veía a mis amigos tenía envidia por no tener un padre allí. Pero por el modo en que mi madre me crió, enseguida me olvidaba", explicó.

Tison pidió limosna y trabajó de albañil y pintor para colaborar con la economía familiar mucho antes de ser jugador del equipo ucraniano Shakhtar Donetsk ."Soy una persona batalladora. No he llegado a la selección por casualidad. Todo lo que tengo hoy se lo debo a ella", dijo de su madre, Rosangela, quien crió a sus once hijos sin pareja.

Y el tercer arquero, Cássio Ramos, nunca conoció a su padre, que abandonó a su mamá, María Lourdes, cuando apenas se enteró que estaba embarazada.

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