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"Las lesiones son las de siempre pero hoy los tratamientos son otros"

Martín Turco, especialista rosarino detalló el progreso tecnológico y científico que adquirió la traumatología en los últimos años. En diálogo con Ovación también aludió a las infiltraciones, a la artrosis de rodilla y a las patologías tendinosas.

Domingo 20 de Enero de 2019

El desarrollo del fútbol genera la necesidad de una constante evolución de los distintos sectores profesionales que intervienen, ya que como en todo deporte en nivel de élite la búsqueda permanente del mejor rendimiento impone un trabajo multidisciplinario. Uno de los pilares fundamentales en la prevención y tratamiento de lesiones o de patologías específicas es la traumatología.

Con el transcurso del tiempo la práctica del fútbol profesional introdujo mayor exigencia, tanto en potencia, velocidad como en resistencia, no obstante el abanico de lesiones no sufrió casi modificaciones, pero lo que sí mutó y de manera importante fue el abordaje de las mismas, ya que la traumatología, como la mayoría de las especialidades médicas, alcanzó un desarrollo sustancial que optimizó los tratamientos específicos.

Martín Turco, un destacado traumatólogo de Rosario y ex presidente de la Asociación Rosarina de Medicina del Deporte y el Ejercicio (Armede), describió en diálogo con Ovación los beneficios que la ciencia y la tecnología generaron en pos de un mejor tratamiento del deportista.

¿Las lesiones en el fútbol de alta competencia son las mismas de siempre?

Las lesiones siguen siendo las de siempre, sí en determinados casos son más graves porque el jugador adquirió más potencia. Se juega mucho más que antes, con más intensidad y sin dudas con mucho más roce, lo que hace que lo traumático vaya incidiendo en el posterior desarrollo.

¿Cuánto avanzó la traumatología en función de los desafíos que impone el fútbol?

Ha avanzado en los últimos tiempos de manera considerable, tanto en lo que es el trabajo de diagnóstico como en lo que refiere al tratamiento de las lesiones. Hoy es mucho más sencillo diagnosticar, porque a diferencia de lo que sucedía hace un tiempo ahora hay muchos más medios a través de los cuales se adquiere mayor cantidad de información. Y la interacción que se genera en redes sociales con profesionales de otros lugares también facilita la labor en el momento de diagnosticar. Para lo cual es trascendente la evolución tecnológica que día tras día se produce en el diagnóstico por imágenes.

¿Y en cuanto a la terapéutica?

También fueron importantes los avances. En cuanto a las cirugías se logró que las mismas no fueran tan grandes, ya que hoy las intervenciones tienen accesos más pequeños, cirugías mínimas, internaciones más cortas, todo un conjunto de factores que favorecen a la recuperación del deportista o paciente en general. Y en paralelo hay que destacar los interesantes progresos que se están produciendo en cuanto a lo que se denomina terapia regenerativa, donde se utilizan los concentrados plaquetarios más conocidos por la sigla PRP (plasma rico en plaquetas), células madres u otras denominaciones que apuntan a aprovechar las propiedades curativas naturales de la sangre para reparar el cartílago dañado, los tendones, ligamentos, músculos o incluso el hueso.

El deportista en la alta competencia hoy tiene mayor exigencia. ¿Cómo se hace para preparar a ese organismo desde las especialidades médicas?

Se van realizando trabajos graduales y progresivos en la adaptación del cuerpo a una exigencia competitiva, ya sea desde los sistemas musculares, respiratorios, cardiológicos, entre otros. Hay un entrenamiento y preparación en general que le permite a un deportista adquirir mayor potencia, resistencia, flexibilidad, etcétera. En la actualidad están dadas las condiciones para realizar esas adaptaciones por lo que decía anteriormente, la cantidad de información que hoy se maneja en cuanto al organismo del futbolista, descontando obviamente el trabajo específico que además hacen el técnico, el preparador físico, el nutricionista y el psicólogo, quien hoy también es clave para el rendimiento deportivo. Es decir que cada uno debe ocupar su lugar pero teniendo nociones generales de las funciones de cada profesional para poder ensamblar en torno al futbolista esa red multidisciplinaria que es esencial.

Se mencionó que las lesiones siempre son las mismas. Exceptuando las fracturas, ¿las más severas siguen siendo las vinculadas a la ruptura de ligamentos y la artrosis de rodilla?

En los deportistas se vincula la gravedad de una lesión al tiempo de recuperación, es decir al problema físico que lo mantendrá fuera de la competencia. Yo puedo referirme a patologías tendinosas que han padecido futbolistas o tenistas que, si bien no se presentan con la espectacularidad como las otras que mencionamos, fueron más graves porque la recuperación en esos casos les demandó entre siete u ocho meses.

La artrosis de rodilla es un término que en los últimos años se hizo familiar en el ambiente del fútbol, a tal punto que las revisiones médicas arrojaron diferentes posturas con respecto a mismos jugadores con este problema. ¿Qué es la artrosis? ¿Hay diferentes niveles?

La artrosis es la pérdida progresiva del cartílago articular, esa es la definición general para cualquier articulación, no sólo la rodilla. Por ende al ser progresiva presente diferentes grados, desde el mínimo hasta el más severo. Por lo cual el carácter de la lesión en este caso en un futbolista puede ser leve o muy importante. En cuanto a la revisión depende de cada cuerpo médico, de cuál es la pretensión para aprobar o no el examen realizado.

¿Por eso el responsable de la revisión es el médico?

El médico es responsable cada vez que haya un acto médico. Después las decisiones deportivas las adoptan otros.

En la actualidad comprobamos en muchos ex jugadores las consecuencias que sufren producto del abuso de infiltraciones. ¿La infiltración es sinónimo de corticoide? ¿Se sigue utilizando con la misma frecuencia?

La infiltración no es sinónimo de corticoide. Es cuando se infiltra o inyecta un líquido en un tejido. Ese líquido puede ser un anestésico con o sin corticoide. Actualmente es una práctica que cada vez se utiliza menos con esas características, ya que la infiltración hoy se adopta como parte de un proceso que además de tratar de sacar el dolor busca curar. Se trata de establecer cuál es la causa del dolor para desarrollar un tratamiento que resuelva el problema y no que lo disimule. Con esto no estoy diciendo que esté mal hacer eventualmente una infiltración con un corticoide, lo que sí digo es que se debe analizar con certeza y responsabilidad cuándo y cómo hacerlo. Hace veinte años tal vez la infiltración era la única salida posible, pero hoy ya no lo es, como quizás dentro de veinte años un colega diga que lo que yo estoy diciendo en esta nota ya no va.

¿Cuál es a tu criterio el avance más trascendental de la especialidad en los últimos años?

Son varios. El diagnóstico por imágenes, la evolución en la artroscopia, la multidisciplina en la que el médico, el kinesiólogo, la nutricionista y el psicólogo desarrollan su especificidad en forma coordinada. Y todo lo inherente a la terapia regenerativa.

Con relación al público en general, ¿cuáles son las patologías más comunes en el campo de la traumatología?

En primer lugar y por lejos las patologías degenerativas de cualquier parte del cuerpo. Luego, las lesiones vinculadas al sedentarismo, generalmente relacionadas a la columna. Y debido al poco o mal movimiento se producen las patologías tendinosas.

¿A qué se le llama patología tendinosa?

Es cualquier alteración que sufre un tendón. La mayor parte se produce por una alteración biomecánica, ya sea por una cuestión postural o por un mal gesto o movimiento.


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