Ovación

La siguen remando de atrás en el sube y baja

Central ganó y Newell's cayó, a la inversa de la fecha 13, en un contexto general que no los beneficia

Martes 06 de Febrero de 2018

A ver. En España el líder Barcelona le lleva 9 puntos al escolta Atlético Madrid. En Italia, al campeón de siempre Juventus le salió un grano, Napoli, y ambos le sacaron una vida al resto. En Inglaterra se sabe hace rato que Manchester City se coronará, con 13 puntos de diferencia sobre el United en apenas 26 fechas. En Francia, la diferencia del PSG con el resto es también insultante: 11 puntos a Marsella en 24 juegos. Y ni qué hablar en Alemania, donde Bayern Munich, en 21 encuentros, le sacó ¡18 unidades! a Bayer Leverkusen. En el primer mundo del fútbol está más que claro, y desde hace mucho tiempo, que es el mercado el que decide ganadores y perdedores. Quizás sea más notorio que nunca y es lógico, porque cada vez mueve más millones. El resto está condenado a ser partenaire.
Así de cruel es el capitalismo cuando las reglas que lo rigen son las de su propia lógica y no hay quien regule o vele por una distribución más equitativa. El fútbol lo muestra obscenamente en Europa y quizás empieza a notarse de nuevo en la Argentina. No sólo hay un gobierno nacional que alimenta esa concepción, sino que la debutante Superliga es un espejo que la refleja. No todavía con la fuerza que quisieran sus mentores pero sin dudas en esa dirección.
El mercado de verano fue un claro ejemplo de ello, con gastos astronómicos que no condicen con la realidad de clubes grandes hasta no hace mucho con serios problemas. Y empiezan a marcar diferencias. Boca invirtió mucho y se escapó mucho, al punto que a San Lorenzo, que no gastó nada, le hizo notar el domingo que es el "rico", el beneficiado en esta nueva estructura. Pero también River, o Racing o Independiente vertieron millones.
¿Y Central o Newell's? Los canallas vendieron como nunca con esta comisión e invirtieron con esa billetera en los sucesivos mercados para dar la pelea grande, pero pisaron el freno en el último mercado. Los leprosos se sabe que arrastran un lastre económico enorme que hace rato, y mucho más ahora, los viene condicionando.
Mejor pertrechado futbolísticamente Central, sin embargo hoy aparecen ambos lejos de los lugares de privilegio en correspondencia con sus desembolsos. Un sube y baja, que más allá de que no se haya dado uniformemente, los deja expuestos en la tabla. Con más "baja" que "sube" a lo largo de toda la Superliga, más allá de que en el caso canalla haya crecido más en el último tramo de lo jugado.
En Arroyito hubo una identidad de juego que se forjó durante dos años, que fue mutando aún conservando ciertos atributos y que lo obligan a reinventarse. Este equipo de Leo Fernández está en eso, con un plantel más acotado, buscando encontrar nuevos atributos, como el de la pelota parada, para volver a ser aquel equipo que se plantaba siempre en ganador.
En el Parque buscan la suya desde hace mucho. Allá lejos y hace tiempo quedó la brillante etapa de Martino, que tuvo ramificaciones en los tiempos de Osella por la calidad de varios de aquellos intérpretes, pero que decididamente desde que se fueron los hizo barajar y dar de nuevo. Con muchos menos recursos aún, ahí anda Llop buscando acoplar los pibes que debieron surgir en cantidad con los de experiencia que llegaron sin descollar de otros lados y que en Newell's apuestan a reinsertarse.
Así y todo, Central puede decir con orgullo que venció al líder Boca, al 3º Talleres o al 4º Unión. Que si estos últimos pueden, porqué no el Canalla. Newell's puede decir a su vez que derrotó al millonario River en el Monumental, que después debió hacer lo mismo con Racing (2-2), el nuevo poderoso de estos tiempos. Pero les falta. Regularidad en el juego, más recambios ante los contratiempos y hasta tiempo para revertir el paso en una primera Superliga que pinta para premiar al poderoso.

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