Jueves 12 de Noviembre de 2020
La tranquilidad de los resultados, la sensación de cohesión interna, la perspectiva de que se terminó la transición, un equipo que va apareciendo alrededor de los nombres. La selección de Lionel Scaloni empieza a asentar jugadores que antes eran recambios. La victoria en el debut ante Ecuador fue apenas el copetín, en cambio en el muy buen triunfo en la altura de La Paz este equipo de DT novato ya mostró otra cosa, que puede ser considerado para más que jugadores que giren alrededor de Lionel Messi, el mejor jugador del mundo. Hoy tendrá una buena prueba entre manos, cuando enfrente a una Paraguay que también se está reconstituyendo con Eduardo Berizzo, después de la estela exitosa que dejó el Tata Martino.
Argentina quiere volver a creer pero nada es fácil. Porque hubo un ciclo que claramente llegó a su fin en el Mundial de Rusia y el nuevo comando empezó casi por casualidad y descarte. Que haya llegado hasta acá sin convulsiones parece un milagro. Para eso Scaloni tiene de principal aliado a Messi, que lo bancó, que parece sentirse cómodo siendo el “veterano”, el “experimentado” entre tanta juventud y que asumió el rol de capitán como siempre y parece alejarse del traje de eterno salvador.
Claro que el proceso necesita maduración aún. Porque ante Ecuador, en el arranque de las eliminatorias, sí Messi fue el determinante de un rendimiento colectivo que no deslumbró. En cambio, en la altura de La Paz otros actores aparecieron, Leo fue importante también pero dentro de un conjunto que rindió y así Argentina mostró un semblante distinto. Fue un equipo.
Tanto, que no por casualidad, Scaloni mandó a casi todos los mismos a La Paz, excepto por Marcos Acuña que presentaba una molestia. Y ahora repite el mismo once que venció a Bolivia, con Exequiel Palacios, de gran partido en el Siles, de nuevo de titular.
Hay una coherencia que empieza a mostrarse con todas las letras. Hay un equipo que empieza a saberse de memoria. Hay recambio para los que antes eran el recambio y ahora son la punta de lanza del nuevo ciclo. Hay una Argentina en la búsqueda de una nueva identidad que empieza a asomarse. En ese contexto hoy Paraguay y el martes Perú, dos rivales que parecen de más fuste que los anteriores, pueden darle mayores certezas o quizás algún cambio de rumbo. Hasta el momento se vislumbra uno, con el tiempo suficiente para crecer, por supuesto sortear las siempre difíciles eliminatorias y llegar a Qatar en condiciones superadoras. En eso está la selección de Scaloni.
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Llegó, entrenó y juega
Después de que las autoridades de Florencia lo dejaran volar, pese al brote de Covid 19 en Italia, Scaloni recibió con los brazos abiertos a Lucas Martínez Quarta. El ex defensor de River arribó a Ezeiza por la mañana, entrenó a la tarde y hoy vuelve a ser dupla de zagueros centrales junto a Nicolás Otamendi.