Martes 28 de Diciembre de 2021
La iniciativa para remodelar la cúpula de la Liga Profesional de Fútbol (LPF) sigue viento en popa y ayer hubo otro paso importante en este sentido en la reunión que se desarrolló en las oficinas porteñas de Puerto Madero. Allí se suman cada vez más voluntades para lograr la remoción del presidente de la Liga, Marcelo Tinelli, en una movida en la que Rosario Central, a través de su vicepresidente Ricardo Carloni, tiene un rol activo y es uno de los motores del cambio que se busca concretar. Mientras que Newell’s no participó del cónclave de manera presencial ni remota, lo que mantiene al club del Parque en una posición de neutralidad al menos hasta ahora, más allá de que sí está en el grupo de whatshapp de las entidades que claman por modificaciones radicales en la gestión de la LPF. Uno de los datos más relevantes de la reunión en cuanto a lo simbólico fue la presencia de Juan Román Riquelme, hombre fuerte de Boca Juniors, uno de los equipos más poderosos, si no el más, del país.
La reunión sirvió para que los directivos sigan cumpliendo con los pasos lógicos de cara a bajar de la cúpula de la Liga a Marcelo Tinelli, que está disfrutando de sus vacaciones en el exterior y que no se hizo presente en la tarde de ayer en la sede de la entidad que preside.
Ahora la pelota sigue en el aire y hay dos escenarios probables en el corto plazo y con una fecha crucial que será el 11 de enero, día en el que sí Tinelli citó a una reunión que podría decretar su remoción del cargo por voluntad mayoritaria de los clubes de primera división.
Escenario uno: antes del 11 de enero podría haber un consenso en el armado de una nueva mesa directiva de la Liga, que es la hipótesis más probable. Escenario dos: que ese día Tinelli, si la mayoría de los clubes de primera le exigen su salida como todo parece indicar, sea él mismo quien llame a elecciones de manera urgente.
Las cartas parecen estar echadas y expuestas sobre la mesa. Ya queda escaso margen para recoger el barrilete, barajar y dar de nuevo. La gran mayoría de los clubes, aproximadamente unos 20 sobre 28, ya le bajaron el pulgar a la gestión de Tinelli al frente de la LPF y exigen cambios rotundos, que incluyen sobre todas las cosas su alejamiento del máximo cargo de la entidad.
Es que tras la carta navideña que le enviaron a la Liga unos 15 clubes clamando la destitución del conductor televisivo del cargo continuaron sumándose voluntades y ayer se consumó otro paso adelante en este sentido, con una reunión informal en la que se reforzó esta idea de un cambio rotundo en la mesa directiva de la LPF. Fueron aproximadamente unas 20 entidades, entre presenciales y por Zoom, que se sumaron a la cruzada de remover al Cabezón, que incluso está de licencia en la presidencia de San Lorenzo y ahora disfruta de sus vacaciones en las playas uruguayas de Punta del Este.
El gran disgusto de los clubes radica en “la falta gestión”, en “el atraso en el aumento de los ingresos televisivos” y en la “no búsqueda de nuevos sponsors para la primera división”, según cuentan los directivos disidentes. Y por sobre todas las cosas es insostenible que esté roto el diálogo entre Tinelli y el presidente de la AFA, Claudio Tapia, esté último en un gran momento con la selección argentina, pero hoy parado en la vereda de enfrente del conductor televisivo.
Incluso la idea es que la Liga deje de pagar un costoso alquiler en las oficinas del cheto barrio de Puerto Madero y funcione en la sede de la AFA de calle Viamonte, aunque conservando su independencia, administración y funciones de manera plena.
En cuanto al posicionamiento de los equipos rosarinos por ahora es totalmente dispar, tanto en los dichos como en los hechos. Es que Rosario Central, a través de su vicepresidente Ricardo Carloni, es uno de los gestores y motores que impulsan el descontento para la remoción de Tinelli. Mientras que Newell’s aún mantiene la neutralidad en la posición. Es que si bien el club del Parque ingresó al grupo de whatshapp de las entidades que motorizan el cambio, la realidad es que ayer era un día para salir a la cancha si estaba la decisión de hacerlo y evidentemente en Newell’s están evaluando la jugada, una situación también lógica debido a que es una dirigencia que recién tomó las riendas del club en septiembre pasado. En estos días se plantará postura en comisión.
Por su parte, en Central no todos sintonizaron con el rol activo que asumió Ricardo Carloni en la Liga, más que nada en cuanto a la forma y no a la cuestión de fondo de la poca gestión de Tinelli. Es que el año que viene habrá elecciones en Arroyito y la puja y especulaciones por las candidaturas ya comenzaron a pulular.
Para este grupo mayoritario de clubes fue fundamental el apoyo que tuvieron de parte de Boca, ya que incluso a la reunión de ayer asistió en persona su vicepresidente y símbolo fuerte de la entidad de la Ribera, el exjugador Juan Román Riquelme. También de los grandes de Buenos Aires dieron el presente tanto Independiente como Racing. Era lógico que no asista San Lorenzo y River mantuvo su neutralidad.
Ayer se bajaron un poco los decibeles respecto a la destitución inmediata de Tinelli y se hizo un compás de espera hasta el 11 de enero, cuando sí está pautada una reunión formal citada por el propio Tinelli. Allí sería el día clave en el que se intuyen dos escenarios. Uno es que para esa fecha ya haya consenso entre los clubes y se arme una nueva mesa directiva de la Liga, sin Tinelli al mando. Mientras que el otro escenario es que Tinelli se parapete en su sillón, resista y ante el voto negativo de la mayoría de los clubes esté obligado a llamar a elecciones. Aunque este es contexto menos problable, ya que el Cabezón buscaría una salida decorosa y no traumática de la Liga.
La sensación en el ambiente es que el ciclo de Tinelli está finiquitado. Y que la salida será en buenos términos. Lo dicho, el 11 de enero será un día crucial, ya que además esa misma mañana se sorteará el fixture del nuevo torneo, que será por zonas y con el clásico como interzonal. Por ahora el derby rosarino tiene posturas diferentes. Central pisó el acelerador a fondo para remover a Tinelli y Newell’s estudia la jugada.
Lo dijo Ricardo Carloni:
"La reunión de trabajo fue muy positiva y en el futuro nos seguirá encontrando unidos para mejorar el funcionamiento de la gestión en la Liga Profesional y trabajando de manera conjunta con AFA”.
Opinión de Di Pollina y hermetismo leproso
“La idea es no poner el foco en las peleas de conducción, sino en tener una agenda clara que le haga bien a los clubes. Tenemos que buscar una agenda en común y administrarla por el bien de todos. Es un momento del fútbol muy difícil y hay que buscar el consenso. Lo que pasó ahora es que los clubes están inquietos. Para ejercer los cambios hay que respetar la institucionalidad. Eso está fuera de discusión. Muchos clubes firmaron la nota presentada en la Liga de apuro ante la urgencia de necesidad de un cambio. Ninguno buscaba derrocar ni nada por estilo. Fue un pedido de reunión urgente”, le confió a Ovación, el presidente Rodolfo Di Pollina. Mientras que desde Newell’s prefirieron no emitir una definición hasta que se resuelva la postura de manera conjunta en la próxima reunión de comisión directiva que será en estos días.