Miércoles 04 de Noviembre de 2015
El hotel donde se aloja Central, el Orfeo, a escasos metros del imponente Superdomo Orfeo y enclavado en el shopping Dinosaurio Mall, va tomando color a medida que pasan los minutos.
Los jugadores transitan los pasillos antes y después de juntarse con el cuerpo técnico en la sala de videos. Algunos se levantaron temprano pero la gran mayoría optó por descansar bien y bajar recién cerca del meiodía. Y algunos hasta reciben familiares.
El que más camina, como si tratara de bajar la ansiedad, es Pablo Alvarez, descartado por el desgarro que sufrió en el último partido frente a Banfield.
También se pudo ver a viejas figuras de Rosario Central como el Negro Daniel Quinteros, quien fue entrevistado por cuanto medio hubiera dando vuelta por el lobby. O el querido Negro Pedro Marchetta, un técnico que dejó un gratísimo recuerdo y se convirtió también en un ícono del pueblo canalla.
Todo cambiará en un rato. Vendrá el almuerzo, luego el descanso y 15 minutos después de las 19, el viaje al estadio Mario Kempes