Lunes 13 de Diciembre de 2021
Forman casi con exclusividad el sistema inmunológico y esperanzador de Central. Pero el futuro deportivo de Marco Ruben y Emiliano Vecchio es tan reservado como incierto. En Arroyito no quieren detenerse un instante en imaginar la temporada 2022 sin los máximos referentes. La realidad marca que la comisión directiva deberá resolver en escasos días qué propuesta seductora le elevará al goleador histórico para convencerlo de que firme una nueva renovación por un año más, ya que su vínculo con el club caducará oficialmente a fin de mes. Mientras que el caso del capitán también es delicado. Si bien el mediocampista prolongó en mayo pasado su vínculo hasta diciembre de 2023, lo cierto es que el 10 está meditando seriamente qué será de su destino. Las reiteradas lesiones y otras cuestiones que salpicaron su imagen por expresarse de manera frontal y sincera generaron que actualmente analice qué hará de su carrera. Tiene tres opciones. La primera es presentarse en enero a realizar la pretemporada. La segunda es buscar un cambio de aire y la última opción es colgar los botines. Los dirigentes canallas se enfrentan a una de las decisiones más importantes de los últimos tiempos: retener a ambos emblemas.
Este Central no puede darle el lujo de prescindir de los servicios de dos jugadores de la talla de Vecchio y Ruben. Los dos, además de ser canallas desde su más tierna edad, ratificaron este semestre ser claves en el esquema deportivo que comanda Cristian González. El Kily, de hecho, ya expresó públicamente que desea contar con el artillero y el enganche para encarar con una perspectiva seductora la próxima temporada.
La pelota la tienen los directivos. Deberán saber resolver esta situación antes de fin de año. Un paso en falso y podrían hacer tambalear toda la estructura, además de mover el avispero político. La ilusión de todo el pueblo auriazul descansa sobre las imágenes de estos dos grandísimos jugadores. Nadie en Arroyito quiere ni se atreve a armar un equipo sin la presencia del 9 y del 10. Los quieren en la foto principal. Sobre todo tras el arrollador andar que exhibió Marco durante este último semestre.
Lo positivo para Rubén es que Cristian González renovó por un año más, tal como deseaba el atacante. Sobre todo porque en su última entrevista no dudó en afirmar en que para su continuidad sería “más importante” que estuviera el Kily. Desde este punto de vista, ahora no tendrá excusas de firmar por un año más.
Pero a la vez no dependerá solo de su voluntad. La comisión deberá ponerle sobre la mesa una propuesta y proyecto que no haga dudar de querer seguir su carrera fuera de los límites de la ciudad. Está claro que no aceptará sumarse a ningún otro equipo del fútbol nacional. Pero nunca negó la chance de volver a irse al exterior. Ya lo hizo hace poco cuando de un día para otro anunció que se sumaba a Atlético Paranaense. Luego volvió, es verdad. Tan cierto como que ahora no tiene asegurada su estadía en Central. Todo lo contrario. Por eso, los directivos deberán actuar y obrar en consecuencia para retener al artillero. De no lograrlo, podrían pagar caro el costo político. Sobre todo porque el año que viene habrá elecciones.
Otro caso para cerrar en este período de vacaciones radica en la imagen de Emiliano Vecchio. El 10 tiene contrato hasta diciembre de 2023. Pero las reiteradas lesiones musculares lo pusieron contra las cuerdas. No poder darle todo a su club es lo que hace meditar en si sigue en Arroyito. Es que jugó casi todo el semestre diezmado. Desde el cuerpo técnico pifiaron con los métodos físicos impuestos. No hace falta tener un diploma en la licenciatura de preparación física y entrenamiento para certificar que Central no rindió en cancha por la ola de lesionados que tuvo de manera constante. Los desgarros, por más que el entrenador y médico intentaron camuflar argumentando “sobrecargas musculares” quedaron expuestos siempre.
También es cierto que otra posibilidad concreta es que cuelgue los botines. Realmente está analizando junto a su núcleo familiar qué decisión tomará mientras está de vacaciones en nuestra ciudad. No quiere accionar de manera rápida. Por eso se tomará este período de descanso para obtener la mejor decisión. Quién dice que por ahí no exteriorice nada y aparezca en enero en el country de Arroyo Seco para realizar la nueva pretemporada. O no.
Porque también está la chance de que hable con los dirigentes y terminen consensuando una prolija salida para oxigenar su cuerpo y mente como hizo la directiva y Ruben en 2019, es decir cuando el atacante emigró a Brasil. Vecchio siempre tiene ofertas. La intención es no moverse de la ciudad. Pero la realidad de su físico por ahí pesan más y podría terminar inclinando la balanza.
Más allá de las hipótesis y realidades que envuelven a Ruben y a Vecchio, lo concreto es que la verdadera misión dirigencial a corto plazo será retener a los dos máximos referentes de la casa. A juzgar por los nombres, cae de maduro que estos temas podrían desatar un verdadero vendaval.
No hubo reunión
El presidente de Central, Rodolfo Di Pollina, expresó que no hubo ninguna reunión este lunes. Lo que aclaró el máximo directivo canalla es que “estamos en contacto todo el tiempo con el Kily González y con el director deportivo”. Mientras el plantel profesional está de vacaciones, la comisión deberá sondear y contratar los nombres que pedirá el entrenador sabiendo que no pueden volver a pifiar tanto a la hora de sumar nuevas caras.
En Arroyito se toman su tiempo para mover las fichas. El Kily González viajará al exterior pero antes dejará la lista de los nombres que pretende sumar. El entrenador avisó que necesita dos zagueros centrales y un volante por derecha como primera medida. Luego se verá si además sumará a un arquero.
A eso habrá que sumarle que deberá incorporar un enganche si Emiliano Vecchio decide dejar la actividad o logra llegar a un acuerdo con los directivos y emigra como lo hizo Ruben en su momento para recargar las pilas en el exterior. Las ventas será otro punto delicado en este mercado. Lautaro Blanco es uno de los candidatos. Luego no asoma otro juvenil como para negociarlo en pos de potenciar la devaluada tesorería. La dirigencia seguirá con sumo interés en qué terminará el caso de Ruben, quien no garantizó la continuidad. En Arroyito hay mucha tarea por resolver.