Ovación

La mira está puesta en la chance de jugar el clásico

Newell's ya está en cuartos de final y resta que Central supere a Almagro, entonces sí la organización de la Copa Argentina y los organismos de seguridad deportiva deberán definir cuándo, dónde y si es con ambas hinchadas

Lunes 10 de Septiembre de 2018

Primero depende de Central: que clasifique a cuartos de final. Después, de la organización de la Copa Argentina: que ellos definan la sede, si la "ofrecen" a otro escenario o "le tiran la pelota" a Santa Fe. En tercer orden, "la palabra" la tendrán los organismos de seguridad deportiva, tanto de la provincia como de otras jurisdicciones provinciales en las que se encuentran los posibles estadios, y de la nacional.
Todo referido a dos posibilidades: en qué cancha podría jugarse y si sería con o sin público. Es que el clásico rosarino hoy va mucho más allá de los 90' de juego o de los penales que puedan definir, en este caso, una clasificación. Lamentablemente hoy lo que rodea al juego tiene demasiada trascendencia, y para mal. No es casual que ante cada partido se hable muchísimo del tema "seguridad". Tampoco es casualidad que se juega sólo con hinchas locales. Cómo será que el último con ambas parcialidades en Rosario fue hace más de 8 años, el 18 de abril de 2010 (1-1 en Arroyito), que luego se suspendió un amistoso programado para el 20 de enero de 2013 en Arroyito (los hinchas y los jugadores de Central estaban en la cancha, mientras que los de Newell's no salieron para el Gigante y los hinchas leprosos chocaron con la policía en el estadio del Parque, que involucró heridos con armas de fuego. Por eso, desde el Ministerio de Seguridad de Santa Fe dispusieron la suspensión). Y que la última vez que se enfrentaron afuera de la ciudad se remonta a un amistoso en Necochea, el 1º de febrero de 1998 (ganó Newell's 1-0 y se suspendió faltando 2' por invasión de campo de los hinchas canallas).

Desde las distintas organizaciones no hubo pronunciamentos firmes aún. De parte de la Seguridad Deportiva de Santa Fe, el coordinador Diego Maio se excusó ayer de referirse a esto aún porque "no se habló de esta chance de que se juegue el clásico porque antes falta un partido y la clasificación de un equipo para que se dé el enfrentamiento deportivo". Desde la Aprevide también eligieron esperar porque "no hay que comer el cordero antes de que nazca", graficó su titular Juan Manuel Lugones ante la consulta de Ovación.

Y esto es correcto, salvo que a los hinchas leprosos y canallas ya los entusiasma la chance de tener el clásico este año. En este 2018 que no tuvo el partido de la ciudad por cuestiones de fixture, tanto por la Superliga pasada (se jugó el 10 de diciembre de 2017 en el Gigante con triunfo local 1-0 con gol de Germán Herrera) como de la actual, en el que "cayó en el sorteo" para la 18ª jornada, prevista para el domingo 10 de febrero. También se habló de jugar dos amistosos para la segunda quincena de julio (uno en cada cancha y sólo con hinchas locales), entre el final del Mundial y el inicio del torneo actual, pero no se concretaron.

Se jugaría en noviembre

Es cierto que hay tiempo para organizar el posible encuentro. En principio, la mira se debe apuntar para la última fecha Fifa del año, entre el 12 y el 20 de noviembre. Sí, para dentro de unos dos meses.

Porque primero no hay fecha disponible durante septiembre. En los tres fines de semana que restan se jugarán las jornadas 5, 6 y 7 de la Superliga. Y en la primera de octubre se disputará la 8.

El detalle:

Sábado 15: Belgrano v. Newell's.

Lunes 17: Central v. Defensa y Justicia.

Sábado 22: Newell's v. Lanús.

Domingo 23: Gimnasia (LP) v. Central.

Sábado 29: Central v. San Martín (SJ) y Estudiantes v. Newell's.

Domingo 7: Central v. Unión.

Lunes 8: Colón v. Newell's.

Después sí habrá fecha Fifa (entre el 8 y 16 de octubre) y la casi segura disputa del partido de 8º de final entre Central y Almagro. Obvio, en día y escenario a definir.

Luego continuará la Superliga. No están las fechas definidas. Y seguramente en caso de que los auriazules dejen en el camino al equipo de José Ingenieros para avanzar a los cuartos de final, ni ellos ni los rojinegros aceptarán jugar el clásico entresemana durante la disputa del torneo local, sobre todo porque Newell's no puede descuidarse en la cosecha de puntos para el promedio.

Entonces, habría que esperar a la última fecha Fifa del año, entre el 12 y 20 de noviembre.

Ahí, con probable fecha definida entrarán a tallar las intenciones de la organización de la Copa Argentina y de los organismos de seguridad deportiva.

Los directivos de la copa tienen como "leit motiv" que se juegue con público de los dos clubes. Por lo general, sin importar demasiado la distancia (ayer jugaron Temperley y Argentinos Juniors en Cutral Có, Neuquén), pero en el caso del clásico rosarino hay que tener una consideración especial.

Y la competencia desde la implementación del torneo en la edición 2011/2012 no arrojó clásicos de gran trascendencia, ya que nunca jugaron Central y Newell's, tampoco Boca y River (podría darse en las semifinales de este año) ni Racing v. Independiente ni San Lorenzo v. Huracán. Sólo se registraron en 2013 los choques Belgrano v. Talleres (se jugó en el Kempes) y Atlético Tucumán v. San Martín (en cancha del Decano).

¿Afuera de Santa Fe?

En el caso de un Newell's-Central, el problema está dado por el traslado de los hinchas, en especial "de las barras". ¿Cómo hacer que no se crucen en los caminos? Difícil tener rutas alternativas y custodiar a las hinchadas. Aunque ese será un tema para quien corresponda. Por ejemplo, el sábado a la noche fueron demorados en Arroyo Seco más de 40 hinchas tucumanos de Atlético por desmanes y robos en un parador de Fighiera.

Las sedes de la Copa Argentina, por lo general, son en Salta (estadio Padre Martearena), Córdoba (Instituto), Entre Ríos (Paraná), Formosa (estadio Antonio Romero), Santa Fe (Colón, Unión y Newell's), Neuquén (Cutral Có) y provincia de Buenos Aires (Arsenal, Banfield, Defensa, Lanús, Sarmiento y Temperley).

En la actual edición, Newell's ya jugó en canchas de Unión de Santa Fe, Sarmiento de Junín y Temperley; mientras que en otros años lo hizo en Catamarca, Resistencia, Rafaela, Banfield y Lanús. En tanto que este año Central lo hizo en canchas del tatengue y Lanús y en años anteriores recorrió las canchas de Chaco, Formosa, Córdoba y San Juan.

Seguridad deportiva

Por su parte, las autorizaciones de la seguridad deportiva también influyen de manera directa. Por lo pronto, de la santafesina, Diego Maio prefirió esperar a "tener información oficial de la organización de la Copa Argentina y tras eso reunirnos con el ministro de Seguridad, Maximiliano Pullaro".

Del lado del Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, que tiene la seguridad deportiva en manos de Juan Manuel Lugones, quien es el titular de la Aprevide (Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte), el propio Lugones le dijo a Ovación que "no hay que comer el cordero antes que nazca", al referir que primero no está definido si hay partido clásico entre Newell's y Central y que además "no se habló nada de que en ese caso el cotejo pueda jugarse en nuestra jurisdicción y no en Santa Fe, donde sería conveniente que se dispute".

La semana pasada había adelantado: "Si me preguntan a mí, es un partido para jugar en algún estadio de Santa Fe con los organismos de seguridad de la provincia y con la policía de la provincia, que conoce muy bien a las dos hinchadas y seguramente le brindarán una cobertura de excelencia". Lo que repitió ayer en diálogo con Ovación, sin entrar en detalles pero aclarando que ya participaron "de los últimos dos partidos jugados por los equipos rosarinos". Es que Central jugó ante Talleres en cancha de Lanús y Newell's con Atlético Tucumán en la de Temperley, ambos en el sur bonaerense.

Y la firmeza del accionar se notó en que previo al cotejo de los auriazules detuvieron al líder de la barra canalla Pillín Bracamonte repartiendo entradas de protocolo (como no tenía pedido judicial de detención por derecho de admisión fue liberado). Un hecho que habría alertado a los máximos exponentes de la barra rojinegra a no viajar el sábado, aunque trascendió que algunos miembros de segunda línea habrían realizado el mismo procedimiento con las entradas que manejan los dirigentes. Claro que en este caso no se produjeron detenciones.

Esto no quiere decir que no pueda llevarse a cabo el clásico en una cancha bonaerense, pero en principio no sería la principal opción.

Hay tiempo para llegar a un acuerdo. Para que se tomen todas las precauciones y que el clásico pueda jugarse pensando en que prevalezca lo deportivo. En que sea un puntapié para que vuelva a ser como era entonces, a cancha llena y con las dos hinchadas. Sería una gran oportunidad que logren enfrentarse en los cuartos de final de la Copa Argentina. Newell's ya hizo su parte y espera. Central primero debe ganarle a Almagro. Y, tal vez, entre el 12 y el 20 noviembre jueguen para definir un semifinalista.

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