Ovación

La irregularidad volvió a condenar a Central, que perdió 2-1 ante Patronato en Paraná

Andrada, a los 46' del primer tiempo, y Acosta, a los 27' del complemento, anotaron para el local, mientras que Méndez, a los 31' del complemento, descontó para el conjunto de Miguel Angen Russo, que otra vez pagó caro sus errores defensivos y su falta de precisión y profundidad en tres cuartos de cancha.

Viernes 28 de Septiembre de 2012

Central es como esos boxeadores inexpertos que no se animan a copar el centro del ring y terminan dando un paso para adelante y dos para atrás. Y que por ende sufren más de lo que gozan. Esa parece ser una apretada síntesis del pobre presente de Central en la categoría, un equipo que sigue sin hacer pie en esta temporada, en la que está paseando una ciclotimía exasperante y una alarmante irregularidad, dos síntomas que han gobernado su periplo en estas ocho fechas del torneo de la B Nacional. 

 

Central volvió a perder y suma su cuarta derrota en ocho encuentros -además ganó 3 y empató uno-, pero más duro que interpretar los números fue ver las formas en que el equipo dirigido por Russo cayó en Paraná, donde no mostró casi nada de lo que lo bueno que lo erigió en el equipo sólido que venció a Atlético Tucumán y por el contrario entregó muchas aristas de aquel que naufragó ante Sarmiento, Banfield y Olimpo. 

 

Un equipo previsible y sin desequilibrio del medio para arriba, que no tiene precisión ni profundidad y tamcpo punch para quebrar al rival, pero que además entrega muchas ventajas en el fondo, como las que les dio hoy a Acosta, quien se hizo un festín por el sector izquierdo de la defensa auriazul, por donde desniveló cada vez que se lo propuso, al punto de transformarse en una pesadilla.

 

Pero ese no fue el único déficit que mostró el equipo canalla, que sólo hizo pie en el inicio del segundo tiempo, cuando salió decidido a buscar el empate, pero que le faltó claridad y precisión en la puntada final. Y encima Patronato encontró en una contra una exagerada diferencia, luego de que Acosta llegara para empujar al gol un centro de López. O en el cierre del partido, luego de que Méndez sacudiera la red del local, tras una buena sesión de Lagos para poner al canalla a tiro del empate y poner suspenso en el resultado.

 

Más allá de que el final entregó una imagen de un Central yendo con todo en busca de la igualdad y dejando todo en la cancha, la historia ya estaba escrita de antemano cuando Central volvió a exponer sus limitaciones ante un equipo que venía a los tumbos, pero que la falta de jerarquía del canalla -individual y colectiva- le permitió sacar la cabeza a flote y amargarle la vida a los auriazules. Tal como sucedió en la temporada anterior, cuando lo venció en el tramo final del torneo y comenzó a complicarle un ascenso que a esa altura parecía casi un hecho.

 

 

 

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