La inteligencia que Central no termina de consolidar
La de ayer en el Gigante fue una clara muestra de la renquera que mostró en ese sentido.

Domingo 25 de Agosto de 2019

Para cualquier estrategia a utilizar, la inteligencia necesaria para llevarla a cabo es crucial. Para cualquier tipo de planteo táctico que se advierta conveniente, la inteligencia es requisito indispensable para plasmarlo. Ni hablar si se considera un acto de inteligencia no atentar consigo mismo como sucedió con el atraso de un pago y la correspondiente medida de fuerza del plantel ante un partido de consideración. Pero haciendo hincapié exclusivamente en lo futbolístico, este Central puede atacar más o menos, gustar o no gustar, pero para generar expectativas que fortalezcan la ilusión le será necesario jugar los partidos no sólo con los pies sino también con la cabeza. La de ayer fue una clara muestra de la renquera que mostró en ese sentido. Estar un gol arriba ante un Patronato inofensivo, un gol arriba y con un jugador más ya era demasiado pedir. Ante ese escenario al canalla tuvo que meterle la cuota de inteligencia necesaria que finalmente no exhibió. Es cierto que había hecho los méritos suficientes como para liquidar el partido en el primer tiempo, pero la poca efectividad esta vez le jugó en contra.

El tema es que lo de Patronato se sumó a lo que había acontecido una semana atrás contra San Lorenzo, donde una vez que se puso dos goles arriba no pudo sacarle ritmo al juego como sí ayer lo hizo el Patrón, pararse unos metros más adelante o lo que fuere. En definitiva, no pudo meterle cabeza al partido.

Siete días después la actitud, la intensidad, las ganas y el juego fueron otros. Pero la falta de inteligencia volvió a jugarle una mala pasada.