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La incidencia del recambio en Central para enfrentar la pelea por el título

Central debe encontrar las armas para que el “plantel corto” del que hablan los protagonistas no sea un obstáculo para la pelea. Ante Belgrano vuelve Nery Domínguez.  

Viernes 21 de Agosto de 2015

Los siete puntos que separan a Central de Boca y San Lorenzo, actuales líderes del torneo, son la muestra más acabada de la complicación que tendrá el Canalla por delante para lucir hasta el final el traje de protagonista que tan bien exhibió hasta aquí y del que todavía no debe despojarse. Sí hay un detalle importante, al que Eduardo Coudet hace referencia cada vez que puede pero del que no reniega. Cuando lo menciona lo hace a modo de atenuante y no como excusa. El “plantel corto” es el punto en cuestión. Y es, ni más ni menos, una diferencia importante que otros equipos le sacan en esta puja por el protagonismo. El caso más emblemático es el de Boca, que ya tenía demasiado (mucho a comparación de la mayoría de los equipos) y trajo a un tal Carlos Tevez. ¿Podrá tener todo esto algo de injerencia en la definición del campeonato? Difícil saberlo, pero en el sprint final (esto también corre para lo que podría ser la puja por el ingreso a la liguilla prelibertadores) suelen aparecer lesiones, suspensiones y demás yerbas que obligan a un recambio. Y ahí puede sufrir este Central, al que igual atributos no le faltan para ilusionarse.
  Tal vez resulta injusto traer esto a cuento después de una derrota. Que no fue una más, sino la más dura, en comparación con la de River. Pero el partido en cancha de Quilmes quizá sirva para entender las dificultades a las que se expone el Canalla a la hora del recambio, más allá de que el traspié fue por una pésima producción colectiva y no por algún que otro rendimiento individual bajo.
  Cuando aparecen estas ocasiones de recambio hay grietas que se abren y que cuesta cubrir, más cuando algunos de los encargados de saltar a la cancha lo hacen con poco rodaje futbolístico. El caso de José Luis Fernández (su último partido como titular había sido en la 8ª fecha, ante Defensa y Justicia) es un claro ejemplo. No fue el responsable de la derrota ni mucho menos. Pero le costó vestirse de Nery Domínguez. Lo ocurrido con Marco Ruben también sirve para graficar el cuadro de situación. Es que hoy el equipo no tiene un jugador que pueda cumplir con la función (ni hablar de la cuota goleadora) de ponerse el traje de “primer defensor”, como les gusta decir a muchos de sus compañeros. Esa función debió ser cumplida por Marcelo Larrondo, quien demostró cosas interesantes, pero que no está para correr a los defensores.
  En tren de encontrar ejemplos se puede traer a cuento también que salvo Franco Niell, el resto de los jugadores que estaba en el banco de suplentes eran todos juveniles del club: Manuel García (con algo más de experiencia por su edad —27 años— pero con escasa participación en los últimos años y un partido en este torneo), Víctor Salazar, 24 años (8 partidos, todos de titular), Walter Montoya, 22 (8 encuentros en total y uno desde el inicio), Maximiliano González, 21, (5 y uno de arranque), Giovani Lo Celso, 19 (2) y Hernán Da Campo, 21 (1).
  “Es una realidad que tenemos un plantel corto, con gente joven que tiene que asumir la responsabilidad de ser protagonista. Y muchas veces a los que tenemos que recurrir son más jóvenes todavía. Pero siempre digo que no es una excusa porque trabajamos durante la semana con todos de la misma manera. Es lo que tenemos y yo estoy conforme con lo que tengo. Son las armas que tenemos para pelear”, analizó el Chacho Coudet en el vestuario visitante del estadio Centenario, a minutos de que su equipo fuera derrotado por Quilmes.
  Ese día César Delgado había quedado afuera por lesión y Nery Domínguez por suspensión (Gustavo Colman, generalmente suplente, seguía sin poder estar a disposición). No fueron muchos jugadores, pero esos pocos obligaron a una mirada hacia abajo por parte del entrenador. Se insiste, lo del plantel corto es una realidad, pero apenas un condimento más en medio de todos aquellos atributos que este Central ya expuso (y que no deben haber desaparecido como por arte de magia) y los cuales debe refrendar fecha tras fecha para compensar ese recambio austero con el que igual viene dando pelea.

Llegaron dos, se fueron tres

Las referencias a que Central cuenta con un plantel corto se vienen haciendo (siempre como comentarios aleatorios y no a modo de excusa) desde el inicio del torneo, una vez que el armado del plantel había terminado. En el receso la cosa no varió demasiado. Es más, el Canalla sufrió más ausencias que arribos. Es que en el último libro de pases llegaron Javier Pinola y Marcelo Larrondo, pero dejaron la institución Fernando Barrientos (tenía seis meses más de contrato), Jonathan Ferrari (no rindió y se le rescindió el contrato) y Walter Acuña (a préstamo a Olimpo).

Coudet empieza a definir

Lo único seguro en Central es la vuelta de Nery Domínguez. A partir de ahí hay demasiadas incógnitas, sobre todo de mitad de cancha hacia adelante, de cara al partido ante Belgrano. Es un hecho que Eduardo Coudet ya tiene en la cabeza lo que hará con el equipo (ayer ensayó varias cosas en el trabajo táctico), pero recién podrá probarlo hoy, cuando el plantel haga fútbol por la tarde en el Gigante de Arroyito. Allí se sabrá a ciencia cierta si Marco Ruben está en óptimas condiciones y lo mismo corre para César Delgado. El centrodelantero ayer se movió aparte y hoy se suma al grupo y el Chelito trabajó de manera normal.
Si Ruben puede jugar, como se prevé (se recupera de una contractura en la zona lumbar), seguramente será de la partida. Pero el Chacho debe definir otras cuestiones. Tal vez determine el esquema en base a los nombres que tenga disponibles. O viceversa.
Está la chance de volver al 4-2-3-1 si es que Delgado demuestra estar apto (viene de quedar afuera por una distensión en el isquiotibial derecho). También de continuar con el 4-4-2 que expuso en cancha de Quilmes. Si es así, ¿con Larrondo o Niell acompañando a Ruben?
De acuerdo a lo que se decida podría abrirse la chance para algunos futbolistas, como el caso de Walter Montoya, si es que se vuelve al esquema original y el Chelito no puede jugar.
Y en el medio de todo esto está la baja de Damián Musto (cinco amarillas). Para cubrir ese puesto están José Luis Fernández (viene de ser titular en Quilmes) y Maximiliano González, quienes tienen distintas características.
Coudet sabe que su equipo se juega una parada importante el domingo en el Gigante y de allí la obligación de encontrar los intérpretes adecuados. Esta tarde en el Gigante será el tiempo del DT de probar los once.

Pinola habló de tener paciencia y manejar la ansiedad

“Belgrano es un rival durísimo. Vamos a tener que pelear el partido y jugarlo cuando se pueda. Habrá que tener paciencia porque ellos son muy ordenados y siempre cuentan con alguna chance, además de contar con algunos jugadores que individualmente son muy fuertes”, advirtió Javier Pinola sobre el rival de turno. El defensor canalla hizo mucho hincapié en el manejo de la ansiedad “del equipo y de la gente” para tratar de sacar el partido adelante. Y aseguró que “faltando cuatro o cinco fechas se verá qué es lo que podemos pelear”.

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