clasico rosarino

La igualdad en cero no era costumbre

El reparto de puntos sin goles sólo se había dado dos veces, siempre en Arroyito. Además con este resultado se rompió la paridad hasta entonces de 12 triunfos cada equipo y 12 empates.

Martes 10 de Septiembre de 2019

60 años quedaron en el tiempo y si bien este clásico finalizó sin goles dejó en su crónica datos de color como cada vez que estuvieron frente a frente canallas y leprosos. No fue el primero sin que se sacudieran las redes pero fue el tercero desde la participación de los rosarinos en torneos de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), casualmente todos ellos en Arroyito, los anteriores en 1952 y 1953. Otro dato distintivo es que cortó la paridad de 12 partidos ganados por cada uno y 12 empatados.

El fixture marcaba que debían enfrentarse en la 1ª fecha, después de finalizar el torneo del año anterior con Central en el 5º puesto y Newell’s en el penúltimo lugar, al borde del descenso que se concretaría en 1960. Sin embargo, en este 1959 que viene al recuerdo se invirtieron las campañas, con los rojinegros finalizando en el 6º lugar y los auriazules penúltimos, apenas dos puntos arriba del otro equipo rosarino que jugó en primera división y descendió (por promedio) en esta temporada, Central Córdoba.

   Un 0 a 0 que se dio el domingo 3 de mayo en Arroyito, una jornada que quedó en la historia porque Central inauguró nuevas tribunas y plateas y porque en la cancha estuvo el presidente de la AFA, Raúl Colombo. Pero no fueron todas loas, ya que el periodismo de entonces se quejó, con razón, por tener que seguir las acciones a la par del alambrado y con los hinchas alrededor. Hoy sería inadmisible.

   No fue un partido sin emociones en los arcos. La crónica de La Capital contó que a los 13’ el zaguero auriazul Juan Lombardi despejó en la línea un remate del puntero izquierdo rojinegro Rolando Ance, que había tomado el rechazo que dio el arquero Juan Carlos Bertoldi a un disparo fuerte de Manuel Barrionuevo. Y como para demostrar que los dos querían el gol, al toque los dueños de casa tuvieron un tiro libre en los pies de Néstor Cardoso que sacudió el palo del arquero ucraniano (nació en Kiev, en 1939) Vladimiro Tarnawsky, que había llegado a Newell’s en 1957 (desde El Porvenir) y al final de esta temporada pasó a San Lorenzo.

   En la segunda mitad, a los 76’ se destacó otra vez Bertoldi al contener una chilena de Barrionuevo, mientras que un tiro libre del leproso Rubén Merighi dio en un palo. Y hubo una más a los 80’, frente al otro arco, donde Tarnawsky atajó en forma brillante (“se inclinó elásticamente y embolsó la pelota”) un remate de Juan Castro, desde apenas un metro de distancia.

Este fue el primer partido del año, mientras que el 23 de agosto se jugó la revancha en cancha de Newell’s, donde el local ganó 1 a 0 con gol de Federico Sacchi, un futbolista exquisito, de selección, que hoy hasta camina con elegancia por las calles rosarinas. De un partido a otro se repitieron 8 titulares en cada equipo. Un dato para destacar es que en el preliminar de reserva de aquella 1ª fecha que se jugó en Arroyito y que ganó Newell’s por 3 a 1, el autor de uno de esos goles fue el centrodelantero Esteban Sosa, quien fue titular en el choque de primera en el segundo clásico.

   En cuanto a los entrenadores de aquel cotejo de hace 60 años, en Newell’s volvió a conducirlo el Oso Gerónimo Díaz y al frente de Central estuvo Juan Bautista Piotto, quien había sido un muy buen volante central en la década del 30 en Argentino y que también dirigió a los rojinegros en 1968.

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