Viernes 17 de Noviembre de 2023
El sub-17 de Argentina venció 4 a 0 a Polonia en el estadio de Jakarta en Indonesia y de esta forma se clasificó a los octavos de final de la Copa del Mundo de la categoría. Los dirigidos por Diego Placente, que habían debutado con una derrota por 2 a 1 ante Senegal y luego se recuperaron ganándole a Japón por 3 a 1, finalizaron primeros en el grupo ya que en el otro partido de la zona, Japón venció 2 a 0 a Senegal. Argentina ahora deberá jugar el martes 21 de noviembre en Bandung contra el tercero de uno de los grupos.
En la alineación titular, no hubo presencia rosarina ya que los canallas Juan Valentín Giménez y Kevin Gutiérrez; y el leproso Valentino Acuña iniciaron en el banco de suplentes. Los últimos dos ingresaron en el complemento.
Uno de los dos rosarinos que sumó minutos en el segundo tiempo es el futbolista Kevin Gutiérrez. Luego del triunfo ante Polonia, el volante que juega en la 6ª división de Rosario Central y que en 2020 fue subcampeón con la categoría 2006 de la Copa Libertadores sub-13 que se jugó en Paraguay, donde los canallas accedieron por haber salido campeones en 10ª de AFA en 2019, le expresó a Ovación luego del partido: “No pude jugar ante Senegal, pero mis compañeros dejaron todo en la cancha, y tuve la suerte de sumar minutos contra Japón y Polonia, donde pudimos cosechar los seis puntos que nos llevaron a la clasificación a octavos de final. El grupo está muy unido y fuerte. En lo individual me siento cada día mejor porque estoy volviendo de una lesión que me mantuvo afuera de las canchas por un tiempo. Que mi padre y mi representante me estén acompañando en esta competencia me pone muy feliz. Quiero dedicarle el triunfo a mi mamá que este viernes cumplió años”.
Kevin tiene dos aliados de fierro en la lejana Indonesia: su papá Edgardo, alias Tito, y su representante Juan Calabrés. Ambos contaron no solamente la gran experiencia que están viviendo a más de 15.000 km de distancia, sino también las emociones que les genera ver al chico de Central vestir la camiseta argentina en un Mundial juvenil. Mientras que en Argentina están su mamá Rosana Mendoza y sus tres hermanas: Sofía (que juega en el sub-12 de Central y salió campeona), Ambar y Martina.
Su papá Tomás, al borde de las lágrimas expresó: “Jamás me hubiese imaginado estar acá. Es algo que no puedo creer. Si bien no lo podemos ver mucho porque están concentrados y entrenando, luego de los partidos tenemos la chance de compartir buenos momentos, algún que otro mate y charlar de fútbol”.
A su vez Calabrés, que lleva 30 años de matrimonio, con tres hijos y dos nietos, manifestó: “Más que el representante de Kevin me siento un amigo. No solo suyo sino de toda la familia Gutiérrez ya que los conozco desde hace tiempo”.
“Cala”, como se lo conoce en el ambiente del fútbol, hace 15 años que está representado juveniles desde muy chicos y son varios los que llegaron a primera división. Hace el trabajo más difícil que es el estar día a día y aconsejarlos. Actualmente trabaja para la empresa “De 9 fútbol”, cuyo titular es Uriel Pérez, con quien está muy agradecido porque le devolvió la energía de seguir trabajando con los chicos y a la cual llegó recomendado por el exjugador Román Díaz.
“A Kevin lo conocí cuando tenía 7 años. Fue una linda historia. Yo estaba trabajando en Adiur en la parte de captación que fue donde me inicié y cambió el rumbo de mi vida. Me llamó un amigo que estaban jugando un torneo de la Liga Ardyti. Así que fui y vi un partido entre Amistad Unión y Rosario Oeste. Allí lo descubrí a Kevin y hoy haberlo acompañado desde un campeonato de barrio que se jugaba en un potrero hasta un Mundial sub-17 es muy satisfactorio”.
Tito Gutiérrez ratificó las palabras de Calabrés: “Nos llevamos muy bien y la estamos pasando lindo. Para mi fue una sorpresa estar acá y es algo impagable. Es algo que no voy a olvidar. Calabrés está haciendo un gran trabajo y estamos muy contentos en la familia. Kevin, como hijo, nunca me trajo un problema. Es un chico extraordinario, que ya terminó el colegio y muy educado”.
Ambos, además contaron algunas cosas exóticas de Indonesia: “Vimos a gente comer huevos de color negro y que se comen las patas y las uñas de las gallinas. En cuanto a los precios no hay mucha diferencia con Argentina. Hay mucha diferencia entre el desarrollo de las dos ciudades en las que estuvimos. Mientras que Jakarta está mucho más desarrollada, a Bandung se la nota más pobre y hay un montón de motos. En cuanto al idioma nos manejamos con el traductor de Google y también nos ayuda un poco Pablo Cáceres, otro miembro de la empresa que representa a Kevin”, finalizaron.