Sábado 28 de Septiembre de 2019
En cualquier circunstancia una visita a la Bombonera siempre intimidante representa una gran oportunidad para dar un salto de calidad. Claro, casi nunca el visitante es favorito y en esta oportunidad tampoco Newell's lo es. Al menos si se tiene en cuenta que enfrente jugará un Boca puntero, invicto y sin goles en contra, que cuando pone un equipo alternativo en cancha sería uno titular en cualquier otro club. Más si la lucha que lo ocupa está en las antípodas. Pero claro, el sistema de promedios hace que los contextos se equiparen, al punto que los rojinegros vienen haciendo tan bien los deberes en casa, que si hoy vence fuera de ella se mezclará en la pelea que más seduce y moviliza. Un triunfo lo dejaría a uno de la cima que ostenta el xeneize, con un encuentro menos que recién completará en diciembre en Avellaneda, ante Independiente.
La comparación que todo el mundo en Newell's se hace es la de este equipo de Frank Kudelka con el que jugó hasta la temporada pasada y que terminó dirigiendo Héctor Bidoglio, moldeado antes por Omar De Felippe y por Juan Manuel Llop. Y amén de los resultados, que influyen y mucho en ese análisis, hay que decir que este equipo rojinegro luce mucho mejor que aquel, reforzado además en lugares convenientes.
Un rápido repaso hablará de mejor calidad en sectores clave de la cancha. La zaga central es una de ellas. Parece claro que con la dupla Gentiletti-Lema se ganó en seguridad y, como si eso fuera poco, el segundo marcador central aportó varios goles que lo erigieron en el artillero leproso de la Superliga.
Pero además, la llegada de Julián Fernández le aportó más ubicuidad en la marca y apuntaló el crecimiento de Jerónimo Cacciabué, dotándolo al equipo de más orden para la tarea de contención y disimulando el desorden en el que aún suele incurrir su compañero.
Y adelante también encontró mejores respuestas con Lucas Albertengo. No sólo por su sabida capacidad goleadora que aportó de entrada, sino porque en la función siempre necesaria de un centrodelantero, es más indicado que Alexis Rodríguez o Luis Leal, que lo hacían sin sentirlo en la temporada pasada. Francisco Frydiszewski no aprovechó tampoco su chance y hoy el ex Estudiantes, Independiente y Rafaela se ganó el lugar sin ser un 9 propiamente dicho. De hecho, por si acaso, Kudelka trajo a Rodrigo Salinas de alternativa.
Todos esos datos hablan de un Newell's que ganó en competitividad, que ganó con autoridad sus cuatro compromisos en el Coloso, que defeccionó en su primera salida en Liniers pero en la siguiente se acomodó al punto que casi da el gran golpe en el clásico.
Es decir, este equipo de Kudelka ya pegó un salto en el rendimiento, pero una visita como la de esta noche en la Bombonera lo pone ante una gran chance de que además sea de calidad. Que lo afirme en la idea que pregona el entrenador de ser protagonista en cualquier cancha, porque hacerlo ante un Boca que habitualmente reduce a sus rivales a simples partenaire, acrecentaría sus méritos.
Todo está por verse claro, pero si además Maxi Rodríguez se exhibe como lo hizo en los dos últimos partidos, disimulando sus 38 años con una entrega de juvenil, este Newell's puede empezar a arrogarse el derecho a soñar con algo más que la permanencia. Aunque, claro está, no debe perder nunca de vista ese objetivo, que de alcanzar representaría todo un logro en vistas de cómo empezó la Superliga.
En cualquier circunstancia, una visita de los equipos rosarinos a la Bombonera o al Monumental es suficientemente cautivante para quedarse prendido a la TV. Para los rojinegros además hay aditivos como para ilusionarse con algo más, si logra plasmar ante tamaño rival la idea de juego que Kudelka apuesta a que llegue para quedarse.
Es de los partidos que marcan, para bien o para mal. Es de lo que empujan hacia adelante o hacia atrás pero nunca son intrascendentes. Si además sabe aprovechar la circunstancia de que Boca está pensando más en River, Newell's tiene mucho más para ganar que para perder.
Después del puntero, tres rivales por el promedio
Newell's debe vivir del presente, por supuesto, y eso habla del compromiso de esta noche en la Bombonera ante el sólido líder de la Superliga. Pero después el equipo de Kudelka tendrá por delante tres encuentros de máxima importancia para tratar de despegarse del lastre del promedio ante rivales directos. La ventaja además será que dos de ellos serán en el Coloso, ante Banfield y el Gimnasia de Maradona, y en el medio visitará en Paraná a Patronato. Esos 9 puntos lucen hoy como fundamentales para ir soltando lastre.