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"La gente cree que porque me gusta el rock me la paso tomando whisky y merca", afirmó Osvaldo

Tras varios meses en silencio, el delantero de Boca le hizo frente a las críticas. "No vine a robar acá, ya choreé 11 años en Europa", dijo en relación a los pocos minutos que tuvo en cancha. También reconoció el error de no haberse operado antes.  

Viernes 08 de Abril de 2016

Daniel Osvaldo, el delantero de Boca Juniors, aseguró esta tarde que ni siquiera tiene ganas de ir “a la cancha” porque lo pone “mal ver a Boca y no estar ahí” dentro del campo de juego, a partir de la lesión que atraviesa en el quinto metatarsiano del pie derecho.
 
“No voy ni a la cancha porque me pone mal ver a Boca y no estar ahí”, resaltó el atacante, de 30 años, quien también sentenció que "la gente cree que porque me gusta el rock me la paso tomando wihisky y merca". 
 
El ex jugador de Inter, Juventus y Roma, todos de Italia, sufrió a principios de año una severa lesión en el quinto metatarsiano del pie derecho, molestia que le impidió tener continuidad en el conjunto de Rodolfo Arruabarrena primero y en el elenco de Guillermo Barros Schelotto en la actualidad.
 
“La lesión me tiene loco. Hubiese preferido que fuese en otro lugar. Pero es un lugar muy complicado y no hay garantía de que si uno mete un tornillo, de que quede bien”, expresó Osvaldo en el programa Fox Sports radio.
 
El delantero, que solamente jugó cuatro partidos en forma oficial (San Lorenzo por la Supercopa Argentina en Córdoba; Atlético Tucumán, San Martín de San Juan y Lanús por el campeonato de Primera División) durante esta temporada, está afectado por una rotura en un dedo en el pie y decidió no operarse.
 
“Contra San Martín jugué lesionado. Lo hice por una situación que sentía que tenía que dar la cara; por (Rodolfo) Arruabarrena y por Boca”, resaltó el jugador que surgió en las inferiores de Huracán.
 
“Jamás me imaginé que esta lesión me iba a joder tanto. Con Lanús no me generó tanto problema pero en ese entrenamiento (el de la semana pasada) terminé de romperme”, contó Osvaldo.
 
El delantero expresó que “la única manera que tengo de demostrar es dentro de la cancha. Sé que ahí puedo rendir bien”, sostuvo.
 
Osvaldo consideró que en Boca, club del cual es hincha fanático, “tengo un nerviosismo que no sentía” en otras instituciones.
 
El delantero también se refirió a las críticas “malintencionadas” y destacó que le molesta que digan “que vine a 'chorear'. Es horrible estar lesionado, porque te sentís que no sos parte del grupo. Boca gana y no te sentís parte." 
 
Osvaldo remarcó que Juan Román Riquelme “es el ídolo de toda la vida” en la entidad xeneize, aunque él también admiró al goleador Martín Palermo, de quien gritó “muchos goles como todos los hinchas de Boca”.
 
Además, el delantero hizo un repaso de todos los temas, desde su lesión, las críticas, la Copa Libertadores, su rendimiento.
 
La lesión: "Hubiese sido mejor operarme, porque si me operaba ya estaría. Está en un lugar complicado la lesión, es un lugar de mierda hablando mal y pronto y por eso me tiene loco. Sin embargo, yo traté de dar la cara en un momento difícil, aunque la realidad es que si los resultados no hubiesen sido positivos no habría arriesgado. Ahora, con el diario del lunes, pienso que fue un error. Luego, me pisaron con Lanús pero no pasó nada. El problema fue que en el entrenamiento le pegué en la pierna a Cubas y por una jugada tonta tuve que volver a empezar, cuando estaba poniéndome bien y me estaba poniendo bárbaro".
 
Las críticas: "Busco evitar un poco los programas, porque si voy a todos me tildan de vendehumo. Un colega de ustedes me dijo que me lesioné por no ser profesional, cuando en realidad me pegaron una patada y me quebraron un dedo. Y eso me pone mal, porque no podés decirle a la gente que no soy profesional sino me viste nunca. Es más, nunca tuve problemas de peso y por eso me molesta cuando la crítica es malintencionada".
 
Por lo pronto, yo soy un futbolista normal que no puede gustarle a la mitad del país, así que esto es simple: en la cancha se habla. Por eso no quiero ir a la cancha a veces, porque me duele no estar ahí, donde es el único lugar en el que puedo demostrar. Y sé que puedo hacerlo bien".
 
El rock, su pasión: "Porque me gusta el rock piensan que estoy tomando whisky y merca todo el día, mientras que hay otros futbolistas que van y cantan con el Pepo (Gustavo Bou fue uno) y no pasa nada, porque es más normal que a los jugadores les guste la cumbia. Además, un show de rock es a las 21 y uno de cumbia es las 4 de la mañana, así que no entiendo".
 
La vuelta: "Quería volver porque no me gustó cómo me fui, como escapándome de todo. Debo enfrentarlas y convivir con eso. Pero creo también que pago las consecuencias de la primera etapa, donde me salvó la vida la psicóloga, ya que no estaba muy equilibrado en ese momento".
 
El Panadero: "Si lo viera al Panadero quizás me vuelven las ganas de los 27 años y lo re cago a trompadas. Pero la gente de la cancha está muy loca, porque eso de querer hacerle daño a un futbolista es una locura. La gente se saca al extremo acá, es muy pasional y a veces te hace pensar qué mierda hago acá".
 
ICARDI Y SOUTHAMPTON: "Con Mauro nunca me peleé y se lo pueden preguntar a él. Después, en Inglaterra tuve un conflicto con un compañero y Pocchettino me mostró la entrevista y me dejó en claro que nunca había dicho que no podía contar conmigo por indisciplina. Sin embargo, cómo vende más que Pocchettino le pegue a Osvaldo salió eso".
 
El presente: "Me duele porque llega un entrenador y arrancamos todos de cero. En Boca hay que demostrar siempre y con los nombres no alcanza. Siento que mi primera etapa no fue muy mala, mientras que en la segunda etapa no he podido jugar dos partidos seguidos. Aquí tengo ese nerviosismo que no tenía en otros clubes y vine a dar lo mejor de mí en el club que amo. No es fácil, pero que quede claro que no viene a chorear. Ya lo hice once años en Europa (entre risas)". 
 
 

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