Domingo 12 de Diciembre de 2021
Epico. Tremendo. Espectacular. Max Verstappen es el nuevo campeón del mundo de la Fórmula Uno y ninguno lo olvidará fácilmente. Una definición de gala, de lujo, con todo el suspenso y la adrenalina que este deporte a veces depara. El neerlandés lo consiguió en una última vuelta para el infarto sobre un Lewis Hamilton al que le sacaron del buche ser el único en la historia en cosechar 8 títulos mundiales, pero que vendió cara su derrota. Nada que reprocharse. Al fin y al cabo las circunstancias que de tanto en tanto deparan las carreras lo condenaron cuando ya tenía la victoria asegurada. El accidente de Nicholas Lattifi al fin y al cabo hizo la diferencia, en un juego de estrategias diferentes que terminó premiando a Red Bull sobre Mercedes.
Parecía todo definido en Abu Dabi cuando apenas faltaban 5 giros para el final. Se imponía el plan de Mercedes que dejó a Hamilton con una sola parada y tras haber puesto gomas duras por las medias en el primer tercio de la carrera. Si bien Verstappen venía descontando luego de su segunda detención en boxes, oportuna por cierto, tras el primer safety car virtual cuando se quedó parado afuera de los límites de la pista Antonio Giovinazzi, no le quedaba resto.
Verstappen estaba a once segundos de Hamilton con varios rezagados a superar y a falta de cinco giros parecía suerte sellada. Pero Lattifi perdió el control de su Williams luego de luchar con el Haas de Mick Schumacher, pegó de cola y quedó en medio de la pista . Debió entrar el safety car real y todo cambió. Ni lerdo ni perezoso, Red Bull llamó a su piloto a boxes y le pusieron gomas blandas, volviendo a pista sin que nadie lo superara. Mercedes no reaccionó y apostó todo a definir así. Inclusive estaba la posibilidad de terminar la carrera con auto de seguridad.
Pero no solo no fue así, sino que en el penúltimo giro se les ordenó a los rezagados superar a Hamilton. Ergo, habría un mano a mano en la última vuelta entre los dos. Uno con gomas duras gastadas tras más de 40 vueltas, el otro con blandas flamantes. Y Verstappen lo aprovechó en su primer intento, superando al inglés por adentro en un lugar imposible. Luego siguieron dos largas rectas en que el heptacampeón usó el DRS y casi vuelve a superarlo, pero luego de contenerlo a duras penas, el neerlandés pudo soltarse en el último tramo para ir a la bandera a cuadros como triunfador y campeón, desatando el delirio naranja en las tribunas y la emoción incontenible del flamante monarca y de su padre Jos, el primer ídolo que tuvieron los entonces holandeses en la F-1.
Hamilton saludó como correspondía a Verstappen y aunque le quedó una bronca enorme, seguramente cuando recuerde que su primer título también lo ganó en el último giro tras superar al alemán Timo Glock bajo la lluvia de Interlagos, encontrará consuelo. Luchó como un titán para ser el único piloto en la historia con 8 títulos y solo el accidente de Lattifi y la extraordinaria reacción de Red Bull y Verstappen lo privaron de ello.
La Fórmula Uno tiene un nuevo gran campeón que le sacó el título a un gran campeón. Una definición inolvidable como la máxima categoría mundial necesitaba hace tiempo, que parió a Max Verstappen como nuevo monarca. De ser el piloto más joven en debutar en la F-1 a este título se interpusieron siempre Hamilton y Mercedes. Esta es su hora de merecida gloria.