Ovación

La falta de resultados hizo que en el parque Independencia no se discuta el estilo

Newell’s está a punto de llegar a la mitad del campeonato y el rendimiento hasta el presente estuvo lejos de lo pretendido. Lo más preocupante es que no hay señales de una mejoría rotunda.

Martes 15 de Marzo de 2016

Newell’s está a punto de llegar a la mitad del campeonato y el rendimiento hasta el presente estuvo lejos de lo pretendido. Y quizás lo más preocupante es que no hay señales de una mejoría rotunda. Todo indica que existe una búsqueda para tratar de frenar el momento crítico desde todo punto de vista para disimularlo hasta el final del campeonato. Tirar todo hacia adelante en otro torneo de transición y con un entrenador que llegó bajo esta consigna. Sumar y alivianar las críticas mientras se esperan las elecciones de junio y una renovación futbolística en un momento donde ya no hay discusiones por el estilo.

El rojinegro disputó siete partidos y sólo cosechó una victoria y dos empates. En números reales la cifra genera preocupación porque de 21 en disputa abrochó cinco. En total no alcanzó a sumar el 24 por ciento de las unidades, todo un reflejo de un andar negativo teniendo en cuenta las pretensiones iniciales. Sobre todo porque cuenta con jugadores cotizados, de renombre y con condiciones futbolísticas envidiables, pero que hoy no se reflejan dentro del campo de juego. Y eso lo padece el equipo.

A esta altura ya no es sólo cuestión de entrenadores, porque son varios los que pasaron y se tuvieron que marchar precisamente por andares dispersos dentro de un torneo. Hoy Osella se encuentra en un laberinto y no le encuentra la salida. Justo un entrenador con experiencia en capear este tipo de adversidades como lo hizo en Colón, Patronato y Olimpo, por citar algunos ejemplos. Pero en Newell’s no le encuentra la vuelta y, encima, para aplicar su idea de lucha física choca con las condiciones en la que se encuentra el grupo. Y esto reflejado y reconocido por el propio conductor.

Un dato positivo dentro de este panorama es que de local al menos se mantiene firme y no fue superado en las últimas seis presentaciones, con tres victorias y tres igualdades. Todo lo contrario sucede cada vez que debe salir de casa, porque hasta el momento lleva acumulados cinco cotejos sin poder vencer,con cinco derrotas consecutivas.

¿Cuál es la misión de Osella? Sumar. No hay otra indicación que no sea la de cosechar puntos, que pasen las fechas y llegue el momento de recambio en todo sentido, institucional y futbolístico. A esta altura no hay cuestionamientos de estilo como tuvo que afrontar Américo Rubén Gallego y que generaron críticas hasta del propio plantel.

A esta altura existe resignación. La gente acompaña como siempre y sólo espera por victorias, las que sirven para matizar los momentos. No hay una exigencia de juego vistoso, si no sólo evitar que el equipo sea golpeado. Y llegar a la fecha 12 de la mejor forma para tratar de cortar la racha con Central en el Coloso. Hoy el objetivo más importante que le queda al rojinegro.

 

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