Jueves 09 de Diciembre de 2010
La falta de contundencia, ese karma que arrastró la Lepra a lo largo de todo este semestre, pero que se profundizó en los últimos partidos, fue el causal otra vez de que Newell's se haya quedado con las manos vacías. Esta vez fue ante Olimpo, como antes le había pasado con otros partidos del campeonato. Un mal que lo condenó a quedar elimninado de la Copa Sudamericana antes de tiempo y a resignar puntos importantes en el torneo Apertura, que incluso lo marginaron de la posibilidad de jugar la Copa Libertadores del año próximo.
Un problema que el cuerpo técnico y los jugadores no supieron resolver en los últimos tiempos y que terminó minando no sólo la buena imagen que traía el equipo hasta hace pocos partidos sino también que hizo naufragar sus chances de alcanzar los objetivos que se propuso durante este semestre.
No obstante, hay que decir que este problema que comenzó siendo patrimonio exclusivo de los delanteros ahora se traslado a todo el equipo, que se fue contaminando de esa falta de seguridad, al punto de haber convertido sólo dos goles en los últimos ocho partidos. Una marca que no admite discusiones.
De nada sirvió el empuje final del rojinegro, tirando centros a la olla para encontrar algún cabezazo salvador que nunca llegó ni siquiera para igualar un partido que le fue muy favorable en el primer tiempo, al punto de haber sido el que tuvo las mayores -y mejores- situaciones de gol, aunque siempre terminó sucumbiendo contra su ineficacia y su falta de precisión en los metros finales.
La situación del complemento fue diferente, porque si bien siguió siendo el que manejó el trámite no tuvo la claridad ni las ideas ni el volumen de juego para quebrar a un Olimpo limitado en sus capacidades y que entregó visibles ventajas en el fondo que la Lepra nunca supo capitalizar.
No le alcanzó con las ganas, el empuje ni con haber metido a su rival dentro de su área en los minutos finales, porque no encuentra los caminos hacia el gol, y de esa manera todo lo que intenta se le hace cuesta arriba. Se nubla y carece de claridad a medida que se acerca al área rival, y aunque no siempre lo termina sufriendo en su arco propio, lo termina pagando en los puntos que fue dejando en el camino a lo largo del torneo y que hoy lo condenan a llegar a la última fecha para jugar por nada, cuando en la primera mitad del semestre hizo un trabajo que merecía otro final.
Pero quedó preso de su inoperancia, de su falta de ideas y sobre todo de su falta de contundencia. Y se sabe sin eso es imposible aspirar a cosas importantes. Una pena porque el sacrificio y el trabajo que desarrolló a lo largo de la mayor parte de los últimos meses merecían otra recompensa.
MINUTO a MINUTO:
Segundo tiempo
Estigarribia fue expulsado a los 45' por una dura falta a Furch.
A los 40' lo tuvo Dolci desde afuera del área, con un remate exigente que Tombolini desvió al córner.
A los 38', Sperduti la bajó para el Tano Vella, pero al volante derecho se le fue muy desviado el remate.
Sebastián Taborda ingresó por Daniel Salvatierra a los 28 minutos.
A los 23', Mateo apareció por el segundo palo, de cabeza, pero el remate rebotó en el palo derecho de Tombolini. El arco sigue cerrado para Newell's.
Lucas Bernardi fue reemplazado a los 20 minutos por Franco Dolci.
A los 12', Vella fue amonestado por cortar un avance de Sheffer, que en el caso de recibir el pase se iba solo para enfrentarse mano a mano con Peratta.
A los 8', Salvatierra cabeceó un centro desde la derecha pero el remate se fue desviado.
Borghello la bajó a los 3 minutos para Salvatierra, pero el juvenil delantero no llegó a rematar.
Primer tiempo
Gol de Olimpo. A los 39 minutos, Galván escapó por derecha, jugó una pelota hacia el centro del área, ningún jugador leproso pudo rechazar, y Villanueva, que venía en carrera, la acomodó de primera al palo izquierdo de Peratta.
Se jugaron 30 minutos de la primera parte, Newell's maneja el ritmo del encuentro pero todavía no logra lastimar al rival.
A los 16', Alayes lo tuvo de cabeza en la salida de un córner pero el remate se fue apenas desviado por el horizontal.
A los 14', Sperduti recibió una habilitación, pero la pelota le quedó larga y desperdició una buena chance para que Newell's se ponga en ventaja.
A los 12', Salvatierra abrió para Vella, que remató y Tombolini la desvió al córner.
A los 7', Marcelo Estigarribia estampó un tiro libre de zurda en el palo izquierdo de Tombolini. Y en la jugada siguiente, Peratta le tapó un mano a mano a Scheffer.
En 5 minutos, Olimpo elabora mejor las jugadas que Newell's, que siente la falta de Mauro Formica en tres cuartos de cancha hacia adelante. Sígalo por LaCapital.com.ar.
La previa
El sueño terminó mucho antes del festejo enloquecido de Independiente anoche, tras ganar por primera vez la Copa Sudamericana. La ilusión se hizo añicos a pocos pasos de la línea de llegada. Un estigma que persigue a Newell’s en los últimos tiempos.
Los rojinegros fueron dilapidando sus posibilidades una a una por culpa de sus falencias ofensivas. Es difícil que un equipo que no hace goles llegue a su objetivo. La maldición de ver la zanahoria y no poder alcanzarla persigue a la era Sensini desde aquella aciaga definición del Apertura 2009 en la que el equipo rojinegro hizo una campaña extraordinaria, pero fue incapaz de ganarles a Arsenal y a San Lorenzo en el Parque y terminó a dos puntos de Banfield en una definición insólita y de pocos antecedentes: los dos equipos que definían el campeonato perdieron en la última fecha. Igual, al partido de esta tarde, desde las 17, ante Olimpo lo debe jugar a ganador, pensando en insistir en su pelea.
Las desventuras rojinegras siguieron con la temprana eliminación de la Libertadores a manos de Emelec de Ecuador y tuvieron su último capítulo en Quito, cuando Liga Deportiva Universitaria lo sacó de la Copa Sudamericana que hoy, sorpresivamente, ostenta Independiente, un equipo infinitamente inferior al rojinegro pero que supo cómo jugarla y fundamentalmente tuvo poder de fuego en los momentos clave. Newell’s jugó 4 partidos en ese torneo y en tres de ellos no marcó goles. Era imposible que pudiera prosperar.
Hoy paga las consecuencias. Sufre una nueva frustración. Sí, también es cierto. Bienvenidos los tropiezos si ese es el costo de ser protagonista.
Por eso, ahora el objetivo es conseguir la mayor cantidad de puntos para empezar a engordar los números de cara a la próxima Copa Sudamericana. Hoy será Olimpo y el domingo Colón. Un torneo internacional de verano y después el Clausura.
Para entonces Newell’s deberá reforzarse de mitad de cancha hacia adelante. Pero eso tiene un precio muy alto. Se quedará sin Peratta, Formica o Sperduti. En la habilidad de los directivos para cerrar los negocios y también las finanzas estará representada la proyección para el Clausura. Sin goles los objetivos comienzan a alejarse hasta transformarse en inalcanzables.
Barajar y dar de nuevo es la cuestión. Potenciar lo bueno y mejorar lo que no estuvo bien. Serán dos fechas de cierto relax futbolístico que nunca es aconsejable, pero sí difícil de evitar cuando los objetivos desaparecen.
Inmediatamente comenzará el partido de un par de meses —un poco menos— que deben jugar los dirigentes para entregarle a Sensini y sus jugadores los elementos necesarios para exigir resultados importantes. Refuerzos, claro.
El Diablo lo dejó sin chances
La noche empezó bien para Newell’s. Con Racing perdiendo y, en un momento, Goiás alcanzó un 1-1 esperanzador. Después los racinguistas finalizaron 1-1 con Godoy Cruz, lo que dejó a la Lepra con chances de superarlo si hoy derrota a Olimpo (se pondría 59 a 58 arriba). Pero también se dio el 3-1 de Independiente y, a sufrir con el alargue. Y los penales. Ahí, el Diablo no falló y dejó a Ñuls ya sin chances de clasificar a la Copa Libertadores.
Formaciones:
Newell's: Peratta; Alayes, Schiavi, Cichero; Vella, Mateo, Bernardi, Estigarribia; Sperduti, Salvatierra y L. Rodríguez. DT: Roberto Sensini.
Olimpo: Tombolini; Casais, Mosset, Bianchi Arce; Villanueva, D. Galván, Cobo, Scheffer; Rolle, Bareiro y Furch. DT: Omar De Felippe.
Horario: 17. TV: Canal 9. Arbitro: Mauro Vigliano. Estadio: Coloso Marcelo Bielsa.