La experiencia en La Quiaca
Mazza fue médico fisiólogo de la selección dirigida por Pasarella.

Lunes 27 de Marzo de 2017

Mazza se desempeñó como médico fisiólogo de la selección argentina que conducía Daniel Passarella. Realizó un estudio en La Quiaca, previo al partido por las eliminatorias para el Mundial de Francia 1998. Más allá del resultado en ese encuentro, con la victoria de Bolivia por 2 a 1, el día del polémico corte en un pómulo de Julio Cruz, luego de recibir un golpe en el otro, el médico consideró "inédita, muy positiva y enriquecedora" tal experiencia.

   Actualmente, Mazza es médico fisiólogo del equipo de primera división de Rosario Central y director médico del Departamento de Ciencias del Deporte, en el centro de alto rendimiento para las diivisiones infanto-juveniles del club. De su paso por la selección, recordó los inicios y las evaluaciones que realizó en la altura.

¿Cómo fue que le surgió

la posibilidad de trabajar

con Passarella ?

Nos conocíamos profesionalmente con el profesor Ricardo Pizzarotti (preparador físico de la selección), quien convenció a Passarella y a su cuerpo técnico (Américo Rubén Gallego y Alejandro Sabella) de que yo fuera el fisiólogo del equipo. Fueron tres años y ocho meses extraordinarios de un gran trabajo en equipo, y probablemente irrepetibles, a nivel de una selección nacional.

¿Cuáles fueron las evaluaciones que hizo en La Quiaca y cuáles las conclusiones?, ¿para la selección fue positiva

esa experiencia?

Fue durante las eliminatorias para el campeonato Mundial de Francia 1998. Consistió en una serie de investigaciones, con 25 jugadores (entre otros estaban Juan Sebastián Verón, Ariel Ortega y Marcelo Gallardo). Hubo un control previo en Buenos Aires, en febrero de 1997, replicando esos estudios en la ciudad de La Quiaca, un mes después. En nuestra estadía en la altura de 25 días, previo al partido de La Paz, hicimos estas evaluaciones fisicomédicas en los días 5 y 17. La evidencia encontrada es que al día 5 de estadía, los jugadores habían reducido entre el 25 y el 35 por ciento la capacidad aeróbica, medida fehacientemente por test de lactato, comparando el test de resistencia aeróbica hecho a nivel del mar un mes antes. Y al día 17 se comprobó que sólo habían recuperado el 8 o 9 por ciento de lo perdido. Así que la conclusión fue que 25 días son insuficientes para la adaptación a la altura,

por lo que es estéril hacer semejante esfuerzo económico y logístico. De todos modos, la experiencia fue inédita, muy positiva y enriquecedora.

Después de hacer ese trabajo, ¿ fue consultado posteriormente por

otros entrenadores?

Yo dejé un informe en

AFA, muy detallado y profundo, y sólo recuerdo haber

hecho un reporte para Marcelo Bielsa y para Alejandro

Sabella, por la relación humana y profesional que se

había generado con ellos,

en diferentes circunstancias.