Miércoles 06 de Junio de 2012
¿Existen los milagros en el fútbol? Es la pregunta. Casi nunca, pero a veces sí, es la respuesta. Es cierto que son las menos las ocasiones en que en el final de un torneo se da un cambio rotundo en el mando en las posiciones. Suena a utopía que un equipo que viene tan firme como Boca pueda descarrilar en la última curva del campeonato y ser superado por alguno de sus perseguidores, entre ellos Newell's. Pero por la naturaleza del juego nada se puede dar por establecido antes de que se disputen los partidos y los jugadores escriban las historias de los resultados. Hoy el xeneize le lleva cuatro unidades de ventaja al rojinegro a falta de tres fechas. Idéntica distancia con que en el Apertura 2006 Boca estaba por delante de Estudiantes antes de jugarse la jornada 17ª. ¿Quién fue campeón en esa oportunidad? Hubo milagro: el Pincha dio la vuelta olímpica. ¿Newell's podrá repetir aquella epopeya?
En aquel Apertura 2006 el equipo pincharrata que dirigía Diego Simeone logró forzar un desempate con Boca y le sacó la estrella que el xeneize tenía prácticamente en el bolsillo. Es cierto que esta vez entre Boca y los leprosos están Tigre y Arsenal, ambos con un punto más que los dirigidos por el Tata Martino. Por eso Newell's ahora tiene que hacer su parte, que es ganarle a Independiente (el sábado en el Coloso), San Martín de San Juan y Lanús. Y esperar que los planetas puedan alinearse a su favor para forzar el milagro.
Si hasta el DT leproso Gerardo Martino habló de que "sólo un milagro" produciría que Boca se equivoque dos veces. "Creo que se puede, lo que pasa es que cuando el rival es tan sólido como Boca, que gana, gana y gana, se hace difícil. Si el puntero fuese otro tendríamos otro tipo de expectativas, al ser Boca la cosa cambia", aseguró el Tata y agregó: "A pesar de que tampoco hay tantos puntos de diferencia (cuatro), a mi criterio sólo un milagro lo cambia, porque es muy difícil que Boca se equivoque no solamente una vez, si no dos veces. Por eso a pesar de haber perdido chances todavía tenemos posibilidades de pelear un lugar ahí arriba y los muchachos se merecen un final de campeonato digno". No hay dudas de que el pensamiento de Martino está emparentado con la lógica y el realismo. Porque cualquier futbolero intuye que el campeonato tiene prácticamente un ganador virtual y es el equipo de Falcioni.
Hecha esta aclaración, al torneo todavía le quedan 270 minutos de fútbol y emociones. Justamente Boca visitará el sábado al desesperado de puntos Banfield, luego recibirá al también encumbrado Arsenal y cerrará visitando al aplicado All Boys en Floresta. De yapa tiene compromisos por la Copa Libertadores y espera la final de la Copa Argentina. Por el lado de Newell's fueron tan duros los golpes ante Tigre y sobre todo ante San Lorenzo, que parece que sólo se habla de terminar de redondear una muy buena campaña. Tal vez esto sea lo más aconsejable para recomponer la imagen, pero ¿qué pasa si el sábado la Lepra le recorta la diferencia al líder Boca? ¿Por qué archivar la ilusión?
Por eso Newell's debe hacer su parte y esperar lo que hagan sus rivales directos, como son Boca, Tigre y Arsenal. Si en el Apertura 2006 Estudiantes le limó al xeneize los cuatro puntos que le llevaba de distancia (es cierto que sin equipos en el medio como Newell's tiene ahora al Matador de Victoria y a los Viaducto), quién dice que ahora la historia no puede tener un desenlace parecido.
Aquella vez, el Boca de Ricardo Lavolpe hizo sapo en las dos últimas fechas y en el desempate cayó ante el Estudiantes de Diego Simeone, que se quedó con el título en la cancha de Vélez. Entonces hay un antecedente concreto y reciente de que Boca perdió un campeonato ante un equipo al que a falta de tres fechas le llevaba cuatro puntos de ventaja. Newell's debe ganar, esperar y todavía soñar.