Ovación

La devaluación argentina

El país no será parte del Dakar por primera vez en Sudamérica, tendrá poca representación de pilotos y ninguno regional.

Lunes 31 de Diciembre de 2018

Por primera vez desde que hizo pie en el país, allá por el 2009, los paisajes argentinos no serán retransmitidos al mundo a través de la cadena Fox Sports. No sólo eso. La 41ª edición del Dakar, la 11ª en Sudamérica que se correrá íntegramente por Perú, tendrá la menor cantidad de pilotos nacionales y de hecho no tendrá a ninguno de la región. Apenas a un navegante, el que fue representante del Santa Fe Rally Team en 2011 y 2012 Mauro Esteban Lipez (junto a Hernán Roberti), y que ahora volverá a orientar al ecuatoriano Sebastián Guayasamin. Las expectativas en la competencia automovilística más dura del mundo están tan devaludas como las del país, en un rally además corto, de apenas 10 etapas de carrera, todo por dunas.

En enero de este año el Dakar entregó su última versión criolla con la sobresaliente actuación de los pilotos de la región debutantes, quienes llegaron sorprendentemente al final: el rosarino Charly Joffre, el sanlorencino Alejandro Fantoni y la dupla del baigorriense Leonel Larrauri y el funense Fernando Imperatrice. Ninguno de ellos repite en un contexto de recesión económica y donde la salida de Argentina como sede por supuesto que influyó.

De hecho, en enero hubo 45 argentinos conduciendo sus máquinas. Ahora se redujo a casi la mitad: 25. De ellos, los que fueron candidatos en 2018 correrán: de nuevo el mendocino Orlando Terranova en Mini en autos, el Coyote Villagra con Iveco en camiones, los cordobeses Nicolás Cavigliasso y Jeremías González Ferioli en cuatricilos y el salteño Kevin Benavides en motos. Mientras que en UTV (autos tipo buggy de 1.050 cc de cilindrada) sólo correrá Juan Manuel Silva. El experimentado Pato será uno de los pocos que lo hará sin navegante y repetirá la experiencia de su debut. Pero no estarán Santiago Halpern y Lucio Alvarez, top ten este año en autos, como tampoco Emiliano Spataro y la Duster, entre varias ausencias nacionales.

El interés tuerca sin dudas mermará en esta edición que además está recortada por todas partes. Principalmente en lo referente a países, ya que Perú será la única sede, ante la baja de Argentina pero también de Bolivia, y la renovada decisión de Chile de no participar. Ni siquiera cuando el rally empezó a correrse por Africa hubo un sólo territorio a recorrer.

Por eso, y porque tampoco Perú tiene para ofrecer terrenos distintos a las dunas, es que la competencia tendrá sólo 11 días de duración, del 6 al 17 de enero, con uno sólo de descanso. Es decir, habrá tan sólo 10 etapas y poco sitios a visitar, ya que se trata de un recorrido de ida y vuelta, desde Lima a Arequipa, generalmente por arena blanda y dura.

Y para que los pilotos que abandonen primero no se vuelvan enseguida, esta vez la organización les permitirá reinsertarse en la segunda mitad de la competencia, claro que sin posibilidades de entrar en la clasificación habitual.

Como novedad mayor para esta edición estará la ausencia de la marca multicampeona de las últimas ediciones: Peugeot. Por eso los candidatos de siempre volvieron a Mini, que promete recuperar el reinado perdido. Bajo el mismo techo estarán todos los grandes campeones: el último, Carlos Sainz, Monsiuer Dakar, Stephane Peterhansel, y Cyril Despres. Nasser Al-Attiyah y Giniel De Villiers tratarán de ser la oposición con Toyota.

Como se dijo, Terranova tratará de una vez por todas de ser candidato, también con Mini, pero en otro estructura. Es el único argentino en la categoría reina con expectativas.

Motos promete ser reñida como siempre, con el austríaco Matthias Walker tratando de extender su reinado y el de KTM, que ya lleva 17 ediciones consecutivas triunfando. Este año casi lo sorprende Kevin Benavides, piloto oficial Honda y que contaba con el beneficio de correr en gran parte en territorio local. Ahora posiblemente le sea más difícil.

Los quads disminuyeron notablemente su número. Pasaron de 49 máquinas a 29, porque varios de ellos, como el campeón chileno Ignacio Casale, engrosaron las filas de la fortalecida categoría UTV, que seduce por sus costos y porque van más cubiertos, y donde también buscará volver a ser protagonista el retornado trasandino Chaleco López. El holandés Gerard De Rooy vuelve a subirse a un camión de su equipo Iveco, donde correrá Villagra, y también puede haber lucha cerrada. El Dakar salde a pista en 2019. Para Argentina, devaluado.

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