Ovación

La derrota es un llamado de atención para Newell's

Fernando Gamboa tiene una idea de juego pero los intérpretes no le respondieron frente a Racing. Los errores a corregir de cara al clásico en el Coloso

Martes 17 de Agosto de 2021

Una nueva derrota de Newell’s muestra los altibajos del equipo en el torneo. Racing, sin ser superior, se lo ganó con poco por 2 a 0 y postergó la ilusión de la lepra de conseguir la primera victoria en condición de visitante. El tan esperado despegue se demora y la idea futbolística de Fernando Gamboa no termina de encontrar a los mejores intérpretes. La caída en el Cilindro es un llamado de atención, porque encima sucedió en la previa del clásico. Durante estos días, la mano del entrenador será clave para modificar la imagen de un conjunto que en Avellaneda fue inofensivo y por demás de vulnerable.

La propuesta ofensiva de Gamboa expuso puntos débiles, que se repiten a menudo. Sin la posesión de la pelota, le llegan a fondo a Newell’s. No opone resistencia a los avances del rival, por fallas individuales y colectivas. Pero incluso si el balón pasa el mayor tiempo por los pies de sus futbolistas, tampoco es garantía de que vaya a crear mucho peligro. El último partido lo dejó en evidencia. Un remate de Scocco sobre el cierre del partido fue la única situación de riesgo. Muy poco si se quiere ser protagonista.

Posesión inofensiva

Que dependa solo de Nicolás Castro para la creación es insuficiente. Y si encima el mediocampista tiene raptos de lucidez discontinuos, la chance de que Newell’s genere jugadas de gol se reducen considerablemente. Frente a Racing fue uno de los pocos que contribuyó a un traslado prolijo, aunque lo hizo de a ratos y con el transcurso de los minutos se fue apagando.

La pegada directa al arco desde afuera del área o la pelota parada son algunos de los atributos de Castro. Y con ellos Newell’s consiguió goles en el torneo. Pero hay veces que el futbolista no establece diferencia, como el domingo, ¿y el resto?

Newell’s no tuvo frente a Racing llegadas por los costados, porque Justo Giani insistió mucho pero chocó, Jonatan Cristaldo no desniveló, algo que ya no resulta novedoso, Franco Negri pasó con decisión y no las terminó bien y Gabriel Compagnucci subió con vértigo y no resolvió en los metros finales.

>> Leer más: Esperan la recuperación de tres

La falta de asociación del equipo se evidenció además en la carencia de juego interior. No hubo toques de primera en proximidades del área de Racing que le dieran la posibilidad de dejar a un futbolista en posición de gol. Scocco flotó adelante con inteligencia, aunque no encontró la mejor compañía.

Tampoco colaboraron Jerónimo Cacciabue y Juan Sforza en el armado de un circuito futbolístico que abastezca a los futbolistas de ofensiva. Ni Pablo Pérez fue una solución cuando ingresó en el segundo tiempo, aunque a su favor tiene el atenuante que llevaba un mes sin jugar.

Lo poco rescatable fue la movilidad de Maxi Comba en los minutos que jugó, no así Juan Garro, que también entró en la segunda etapa.

Endeble sin el balón

El rato que Newell’s perdió la pelota, Racing desniveló. Una vez más el conjunto rojinegro le dio vía libre al rival en los momentos que no tuvo la posesión. Es cierto que el primer gol del conjunto de Claudio Ubeda fue un error de Scocco, que estaba sobre el primer palo y la metió en su arco al tratar de rechazar el tiro de esquina de Chancalay. Pero no fue solo por ese error la caída en Avellaneda. Cuando al equipo lo atacaron, lo preocuparon y mucho.

La inclusión de mayoría de futbolistas ofensivos de mitad de cancha hacia adelante es el riesgo que asume Gamboa, porque piensa principalmente en el arco rival por sobre el propio. El tema es la cobertura de mitad de cancha hacia atrás. Hoy el equipo no cuenta con un volante central como Julián Fernández, encargado de tapar todos los huecos y que aún no se recuperó al ciento por ciento del desgarro. Juan Sforza otra vez no respondió, más allá de que se esfuerza para no perder la ubicación. Y Cacciabue tampoco ayudó mucho en la contención.

Sin obstrucción en el medio, a los defensores de Newell’s los enfrentan mano a mano y los superan. Cristian Lema y Facundo Mansilla tienen problemas cuando los encaran. No brindan seguridad. En Avellaneda pasaron más desapercibidos porque Racing no dispuso de atacantes peligrosos que los inquieten seguido.

La dificultad atrás se agravó porque Alan Aguerre no fue el arquero confiable de otras temporadas. Había tenido una buena actuación en la victoria contra Platense, pero contra Racing fue responsable en mayor o menor medida de los dos goles del local, además de dar rebotes en pelotas que no eran complicadas.

Newell’s quedó en deuda y reprobó el examen en Avellaneda. Sigue con un andar irregular. Si bien sabe a lo que juega y cómo hacerlo, tiene que llevarlo a la práctica y sostenerlo en el tiempo, con los mismos intérpretes o con algunos nuevos a partir del siguiente compromiso, que es nada menos que el clásico. Dependerá de Gamboa.

Gol y llanto de Panchito González

Williams Barlasina, Matías Leyendeker y Diego Calcaterra, quienes fueron al banco de primera ante Racing, jugaron en el equipo de reserva de Newell's (7 puntos) que visitó ayer a Racing (4) y empató 1 a 1. La buena noticia es que Francisco González señaló el gol del empate.

Panchito recogió un rebote del arquero y la mandó al fondo. De inmediato quedó tendido en el piso, llorando de la emoción.

Para Panchito fue su segundo partido oficial, con la reserva, desde que fue operado de la rotura ligamentaria de la rodilla en diciembre de 2020.

En la reserva jugaron además Sordo y Cingolani.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario